
Cuando Eric Adams realizó su discurso de victoria en la que resultó alcalde electo el pasado 2 de noviembre, dijo que en la ciudad de Nueva York “debemos terminar con esa división” de quitarnos la camiseta de los intramuros y alinearnos en un solo equipo.
Dentro de ese mismo equipo están incluidos los latinos, que sin lugar a duda al igual que las diversas comunidades que residen en la ciudad, tienen enormes desafíos por delante, luego de que la crisis provocada por la pandemia del COVID-19 golpeara con mayor énfasis a esta comunidad que ya mostraba síntomas de graves problemas de bajo crecimiento económico y desigualdad social.
Todo esto en parte por la polarización política, el temor en la población por las políticas antiinmigrantes durante la administración del expresidente Donald Trump, la pérdida de confianza en las autoridades y líderes políticos, entre otros temas que eran signos de problemas estructurales que los latinos han enfrentado desde larga data, a pesar de sus enormes contribuciones.
Responder a las necesidades crecientes de los latinos con la creación de un conjunto de políticas innovadoras, responde no solo a la gravedad que enfrentan, sino también, que apunta a superar las barreras que han sido expuestos, siendo los que representaron los mayores índices de contagiados y fallecidos a causa del virus.
Si bien los efectos de la pandemia apuntan a un problema sanitario, el COVID-19 se ha extendido más allá, y los latinos una de las comunidades menos favorecidas en la ciudad de Nueva York (no por voluntad sino por desinterés), continúa lidiando con devastadoras consecuencias como la pérdida de empleo, bajos salarios, robos de salarios, inseguridad alimentaria, falta o poca accesibilidad a la atención médica, constantes amenazas de desalojo, falta de vivienda, etc.
Ahora con Eric Adams al frente de la ciudad más importante del país, quien en reiteradas ocasiones aseguró que su campaña fue para los “desatendidos, los marginados, los abandonados y los que han sido traicionados por su gobierno”, se marca el inicio de un nuevo liderazgo donde debe mantener una visión clara sobre los enormes desafíos de la comunidad latina.
“Esta es tu victoria y llevaré tu causa al Ayuntamiento”, ha expresado Eric Adams, una frase que mantiene una mirada en encarrilar la ciudad, no hacia una nueva normalidad, porque eso significa seguir en el mismo curso de años anteriores, sino que implica reconstruir y actuar inmediatamente en el corto plazo con la necesaria perspectiva del largo plazo.
Con el objetivo de no apartar la mirada en la comunidad latina la administración de Eric Adams y los miembros del Concejo Municipal, deberán ofrecer propuestas orientadas a una ciudad más inclusiva y una transformación social que fortalezca el desarrollo como el legado más preciado.
Será de vital importancia que Eric Adams y el cuerpo legislativo tomen “medidas audaces, urgentes y efectivas para garantizar una recuperación equitativa y justa, que ponga a los neoyorquinos de bajos ingresos” y la comunidad en el centro de sus prioridades.
Una encuesta realizada por Community Service Society sobre los impactos persistentes e inequitativos de COVID-19, reveló que las dos principales medidas para ayudar a los neoyorquinos de bajos ingresos a salir adelante fueron crear salarios más altos y acceder a viviendas asequibles.
Según la encuesta el 42 por ciento de los neoyorquinos de bajos ingresos seleccionaron salarios más altos como una de sus opciones principales, seguido por el 37 por ciento que eligió viviendas asequibles.
El acceso a la atención médica asequible fue un distante tercer lugar, a pesar de que varios neoyorquinos por no obtener un seguro médico no lograron acceder a los hospitales en pleno apogeo de la pandemia.
Para enfrentar este cambio de época y lograr un gran impulso en la sostenibilidad financiera, 6 de cada 10 trabajadores esenciales de bajos ingresos eligieron salarios más altos como una prioridad para ayudarlos a salir adelante económicamente, lo que representa el 58 por ciento de los datos en la encuesta.
Miles de trabajadores esenciales de la atención médica, los restaurantes y trabajadores de entrega de alimentos basados en aplicaciones, mantuvieron la ciudad en funcionamiento alimentando a los neoyorquinos que se refugiaron en sus hogares a causa de la pandemia.
Estos trabajadores esenciales constituyen la gran mayoría de la fuerza laboral indocumentada del estado de Nueva York, y la mayoría han sido excluidos de los programas de asistencia relacionados con COVID-19, la única ayuda que recibieron fue el Fondo de Trabajadores Excluidos, que no logró acaparar la alta demanda.
La nueva administración del alcalde Eric Adams tiene el compromiso de reforzar las políticas y los esfuerzos de promoción que mejoran las normas laborales y la seguridad en el lugar de trabajo en esta y otras industrias.
Se trata de acciones que enfatizan una recuperación transformadora pos-COVID-19 donde se requerirá de pactos sociales para que los objetivos de igualdad y sostenibilidad económica se conviertan en una prioridad política para la ciudad de Nueva York, incluyendo la participación de todos los sectores y grupos sociales.
La encuesta también demostró que las madres trabajadoras de bajos ingresos seleccionaron abrumadoramente salarios más altos y viviendas asequibles como sus dos principales medidas para salir adelante.
Además de seleccionar el cuidado infantil asequible como una prioridad, lo que refleja la difícil transición a la educación a distancia y las dificultades que enfrentaron muchas madres con acceso a cuidado infantil asequible durante la pandemia.
Con la variante Ómicron altamente contagiosa circulando por la ciudad, el alcalde Eric Adams junto a su equipo tendrían que estar preparados con una lista integral de soluciones destinadas a “la vivienda, la educación y el desarrollo de la fuerza laboral, para garantizar que los residentes de bajos ingresos de la ciudad de Nueva York tengan acceso total a las oportunidades económicas”.

Mayores accesos a viviendas
Los neoyorquinos de bajos ingresos han luchado durante mucho tiempo para pagar el alquiler, después de ser despedidos de sus empleos y no recibir ningún tipo de ingresos económicos.
A pesar de que las medidas temporales aprobadas en el transcurso de la pandemia, como la moratoria estatal de desalojos, proporcionaron un respiro, esto no es suficiente por la alta demanda de neoyorquinos que están a punto de ser desalojados una vez que expire la moratoria de desalojos del Programa de Asistencia de Emergencia para Alquiler (ERAP), que se ha quedado sin fondos.
Es necesario que los líderes políticos tomen medidas tanto a nivel municipal como estatal, para garantizar que los neoyorquinos de bajos ingresos puedan permanecer alojados de manera estable, mientras se impulsan los programas de viviendas asequibles de la ciudad que Eric Adams prometió en su campaña.
Las principales recomendaciones de algunas organizaciones para abordar esta inminente problemática es garantizar una respuesta más eficaz, para ello, establecen: garantizar una respuesta coordinada y eficaz a la persistente crisis de asequibilidad de la vivienda, donde la ciudad de Nueva York debe reunir procesos dispares de planificación y presupuesto para establecer un plan de vivienda integral que combine viviendas asequibles, personas sin hogar y viviendas públicas.
El estado de Nueva York también debería promulgar el Programa de Vales de Acceso a Vivienda, una herramienta fácil de usar y ampliamente disponible para hacer que la vivienda sea asequible para los neoyorquinos sin hogar y de bajos ingresos.
La administración del alcalde Eric Adams y la gobernadora Kathy Hochul deberán apoyar la conversión de bienes raíces con fines de lucro en modelos de vivienda social ampliando el financiamiento y el alcance de la Ley de Vivienda a Nuestros Vecinos con Dignidad (HONDA), poniendo fin a la venta de gravámenes fiscales, apoyando los Fideicomisos de Tierras Comunitarias y aprobando la Ley de Oportunidad de Compra para Inquilinos y Ley de Oportunidad de Compra Comunitaria.
Para mejorar la calidad de estas personas, también proponen que el gobierno en todos los niveles debe actuar para mejorar las condiciones de la vivienda pública y cerrar las brechas actuales de capital y presupuesto operativo de NYCHA.
Esto incluye tanto la asignación de capital como la revisión de las reglas para permitir que la autoridad de vivienda utilice esos fondos de manera rápida y adecuada. Salarios más altos.
No debería ser sorpresa que los trabajadores más vulnerables y de bajos ingresos, hayan elegido de manera abrumadora obtener mayores ingresos o salarios más altos como uno de los factores de movilidad económica.
La latente necesidad de este vulnerable sector llama a la acción, y responde a las necesidades urgentes de la comunidad latina. Si se generan consensos, se respondería a una tarea común.
“Mi historia es tu historia. Se trata de abrir un camino para que la gente pueda disfrutar de la prosperidad que esta ciudad tiene para ofrecer. Y entonces, vas a encontrar algunas imperfecciones, porque yo soy perfectamente imperfecto y la ciudad está formada por gente perfectamente imperfecta.
Esa es la combinación que nos va a permitir crear una ciudad perfecta donde no dejemos a nadie atrás. Esa es la ciudad por la que estamos luchando”, ha manifestado Eric Adams.
Según la organización Community Service Society, durante décadas, se han permitido la supresión de salarios al permitir que los empleadores desmantelen sistemáticamente sindicatos, subcontraten y deslocalicen trabajos, impongan cláusulas de no competencia en los contratos y reclasifiquen a los trabajadores como contratistas independientes.
Las consecuencias del estancamiento de los salarios son quizás mayores para los trabajadores de la ciudad de Nueva York, la ciudad más desigual del país, mientras luchan por vivir en una ciudad cada vez más cara.
Abordar la ausencia de crecimiento salarial requerirá la participación de todas las partes interesadas y un plan de acción de múltiples frentes, que incluya al alcalde Eric Adams, los miembros del Concejo Municipal y el Contralor municipal de la ciudad.
Organizaciones sociales como Community Service Society recomiendan: invertir fondos federales para la expansión de la capacitación laboral local; poner fin al salario submínimo para los trabajadores que reciben propinas en Nueva York y crear un sistema de desarrollo de la fuerza laboral coordinado que genere empleos bien remunerados.
Será de vital importancia para la administración del alcalde Eric Adams la coordinación del sistema y la estrategia de desarrollo de la fuerza laboral de la ciudad, e integrar completamente los sistemas y políticas hacia un desarrollo económico.

Abordar la disparidad
Los trabajadores de la comunidad latina fueron los más afectados por la pandemia con pérdida de empleos en sectores como restaurantes, hoteles o factorías que, aunque también tuvieron afectaciones, son industrias que ofrecen remuneraciones bajas o mal pagados.
El COVID-19 también puso de manifiesto la ausencia de una red de seguridad social adecuada para los trabajadores indocumentados, los trabajadores de conciertos basados en aplicaciones y otros neoyorquinos con acuerdos laborales no estándar, otro problema que las autoridades deben abordar para erradicar la disparidad racial.
El alcalde Eric Adams deberá también garantizar un futuro más equitativo para la ciudad de Nueva York, abordar las disparidades en el sistema de salud y reformar el sistema de justicia penal en la ciudad de Nueva York.
La movilidad social para visualizar las necesidades de los latinos en la ciudad de Nueva York



























