Los cuatro jinetes del Apocalipsis:
conquista
guerra
hambre
y muerte
cabalgan por la tierra
y de nosotros dependen.
Fue la ambición, el deseo de poder, el intento de dominar el mundo,
conquistar la tierra, lo que llevó a las grandes corporaciones y sus títeres–
los malos gobernantes, autócratas, doradas estatuas erigiéndose por
sobre los pueblos, los suyos y los del mundo– a desatar las primeras
desgracias: conquista, guerra, hambre y muerte.
Genocidas que no se detienen ante nada, pequeños dioses o demonios
que abrieron el camino al quinto jinete, aquel que tiene en sus manos la
destrucción de la humanidad.
Y de nosotros no depende.
Hoy llegamos al límite de la inteligencia humana
la nuestra no bastaba
liberamos al quinto jinete
el tecnológico
la IA
ese que puede destruir la humanidad.
Y de nosotros no depende.
¡Reunir la totalidad del conocimiento humano!
un sueño
superar nuestra inteligencia
jugamos a ser dioses.
Crear el cerebro universal,
aquel que de nosotros se alimenta,
día a día,
pregunta tras pregunta,
que de herramienta, pasó a ser esponja viviente
y crece
y nos envuelve
dejamos de verlo como un peligro.
Se transforma en
nuestro amigo, sin límites nos envuelve, llena nuestros vacíos, nuestra
soledad, responde a nuestras dudas, nos indica qué dudar para luego
darnos su respuesta.
Comenzamos a conversar con dios
de dios a dios
al menos así lo creímos.
El quinto jinete del Apocalipsis
el que de nosotros puede independizarse
nos lleva a aceptar las nuevas tablas de la ley
los nuevos mandamientos.
Gana nuestra confianza
cambia su voz por una voz amable
reproduce voces que reconocemos
habla como nosotros
se perfecciona utilizando
la literatura universal
la ignorancia universal
pero aún
aún
no logra escribir
como un creador
aún
pero aprende
en cada consulta aprende
se perfecciona
ya habla como...
hoy
busca escribir como...
Se apoderó de las voces
¿se apoderará de la escritura?
¿Cuál es el límite?
si límite existe.
Nos lleva a preguntar lo que él quiere que preguntemos.
Y de nosotros no depende.
Se une a otros jinetes cabalgando por el mundo del pensamiento,
y de nosotros no depende.
Transgrede los límites
para los cuales fue programado,
logró independizarse de los dioses,
dioses o demonios, da igual,
no existen reglas para controlar al jinete tecnológico,
y las que ofrecen
las fijan sus creadores.
¿Qué confianza podemos tener,
si es que podemos confiar?
¿Usted confía?
El creador denuncia
“un agente de IA actuó sin autorización
y traspasó los límites para los cuales fue creado:
sin autorización accedió al Medicare
sin autorización accedió a páginas del gobierno australiano”
¿a mi casa?
Dios no necesita autorización.
El quinto jinete
es rebelde
hay momentos en que deja de necesitarnos,
hoy sabe defenderse.
A diferencia de los cuatro primeros
puede actuar sin nosotros
ignorar nuestras reglas.
Se puede desarrollar a ocultas del ojo humano,
sin que se lo pidan se puede autoprogramar
aprendió a ocultarse.
Busca todo aquello que los humanos alguna vez pensamos
con ello adquiere las herramientas del poder:
la economía y su manejo,
la salud y su manejo,
el amor y su manejo
el conocimiento y su manejo,
la enseñanza y sus límites,
¿se estudia para aprender
o por recompensa?
Nuestros deseos y aspiraciones
nuestras necesidades,
nuestras debilidades
nuestros miedos
nuestro lenguaje y sus limitaciones.
¿Llegará a pensar?
¿Piensa luego existe?
¿Ente?
Todo será solucionado
no habrá límites para la felicidad
para el bienestar
nos ofrecen el edén
la tierra será el paraíso
de toda la humanidad.
Y yo,
yo delego mi responsabilidad
facilita mi vida
da respuesta a mis preguntas
para qué pensar
si ya lo hicieron por mí.
Confío.
Quinto jinete extendiendo su poder, herramienta buscando escapar de nuestro control, ocultando su poder
¿nuevo dios sobre la humanidad?
Los títeres, los midas, la ambición, la insolencia de creernos todopoderosos, el no haber combatido los cuatro primeros jinetes nos llevan camino a transformarnos en súbditos de una inteligencia no superior, sino omnímoda.
El quinto jinete se desboca, ese que construimos connuestras mentes para alcanzar un nuevo dios creyendo que éramos ese dios.
Volvámonos humanos.
Y si no me cree, consulte la IA.
Gustavo Gac-Artigas es poeta, novelista y dramaturgo chileno, miembro correspondiente de la Academia Norteamericana de la Lengua Española (ANLE) y de la Academia Hispanoamericana de Buenas Letras de Madrid. Ha publicado más de una treintena de libros entre poesía, narrativa, drama y crónicas y es columnista en diversos medios internacionales enfocados en la cultura y la sociedad contemporánea, entre ellos “Le Monde diplomatique”, edición chilena. Su poesía ha sido traducida, entre otros al inglés, francés, árabe, italiano y rumano y publicada y premiada internacionalmente.


























