La movilidad social para visualizar las necesidades de los latinos en la ciudad de Nueva York

EDITORIAL

Dado que nos encontramos en momentos de constantes cambios en la ciudad de Nueva York bajo la dirección de una nueva administración política y altos índices de contagiados y hospitalizaciones a causa de una pandemia que parece no tener fin, la movilidad social de una forma más lineal es una manera de visualizar las necesidades de los latinos.

Se trata de una movilización no cercana pero tampoco distante a los partidos políticos, movimientos u organizaciones sociales, una acción que va más allá de recursos o términos ideológicos, sino más bien, como una manera de ver la realidad que los latinos experimentan en la ciudad.

Esta correlación de cambios y movilizaciones, sin embargo, nos lleva a ser partícipes de legalidades que se efectúan a través de procesos electorales que nos permite una profunda aproximación que busca construir o reforzar nuestra identidad y de esa forma proyectar nuestros deseos, miedos, necesidades, esperanzas, para que de esa forma el alcalde Eric Adams y los legisladores municipales estén dispuesto a satisfacerlas en mayor medida.

Si bien puede existir un distanciamiento individual hacia organizaciones partidarias o sociales, los latinos debemos mantener siempre un sentido que denota quienes somos y lo que nos impulsa a institucionalizar nuestro proceso de construcción de identidad, de acuerdo con nuestras necesidades más latentes.

Si nosotros establecemos una relación entre la movilización y los procesos electorales como comunidad latina, mantendremos siempre una visión positiva, con beneficios de desarrollo social que acarreará en mayor bienestar y mejores condiciones de vida de los miembros de la comunidad.

Un tema muy importante también, son los marcos de acción colectiva para que perduren en tiempo en todas las agencias de la ciudad de Nueva York.

La idea entonces es que las movilizaciones de los latinos en Nueva York no solo sean por la falta de carencias de larga data que quedaron expuestas en pleno apogeo de la pandemia, sino que denotan una injusticia, de tal forma que la acción colectiva tenga sentido y que de alguna manera el problema sea resuelto.

Responder a las necesidades crecientes de los latinos con la creación de un conjunto de políticas innovadoras, responde no solo a la gravedad que enfrentan, sino también, que apunta a superar las barreras que han sido expuestos, siendo los que representaron los mayores índices de contagiados y fallecidos a causa del virus.

Estos marcos que le dan sentido a la acción colectiva y la movilización en la ciudad de Nueva York, tienen múltiples fuentes de estancamiento social tales como, la pérdida de empleo, bajos salarios, robos de salarios, inseguridad alimentaria, falta o poca accesibilidad a la atención médica, constantes amenazas de desalojo, falta de vivienda, etc.

Los latinos después de ser los más afectados por la pandemia del COVID-19, debemos ser ambiciosos, exigiendo mayor igualdad en una ciudad que continúa siendo las más desigual y avanzar con responsabilidad con cambios estructurales.

No debemos pasar por alto un hecho verdaderamente crucial. Hasta ayer la visión sobre el electorado latino era la de un grupo prácticamente inmutable, apenas diferenciado por unos escasos rasgos de género, de edad, de ingresos, de educación y etnografía básica.

Hoy en día, ese importante electorado a nivel nacional se ha fortalecido en decenas, cientos y hasta miles de personas con intereses cada día más particulares en posición de su realidad social, política y económica.

A pesar de los rezagos de injusticia social y pérdida de legitimidad en las instituciones políticas, la movilización siempre debe ser la principal bandera de lucha de la comunidad latina.

Acotando un ejemplo del 2021, fueron las masivas movilizaciones de los trabajadores de entregas de alimentos basados en aplicaciones que luego que tomarse las calles de la ciudad exigiendo mejores condiciones laborales y que se respeten sus derechos, su lucha fue acogida por el Concejo Municipal que aprobó un paquete legislativo de 6 medidas que les brindaría protecciones básicas a estos trabajadores esenciales.

Si bien las movilizaciones no son acciones legales como tal, si se pueden tomar elementos para auto legitimarse y ser empujadas a través de organizaciones de la sociedad civil, que muchas de ellas defienden a la comunidad latina y los inmigrantes en general.

Los latinos al mantenernos en constante movimiento debemos tener una causa y enfocarnos en la construcción de sentido común. Como comunidad latina tenemos, por un lado, una continuidad y por el otro un cambio, tomando en cuenta siempre nuestros valores.

Por eso, para nosotros los latinos la movilización es un símbolo que representa un valor o un compendio de valores hacia el cambio.

En este nuevo escenario post pandémico con Eric Adams al mando de la ciudad, la comunidad latina, requiere no solo de reconocimiento y valoración, sino, también, de un nuevo liderazgo que mantenga visible sus promesas de campaña en elevar a la clase media y trabajadora que en gran medida fueron vitales para su coalición electoral.

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