Con Mariela Brito. Asistente técnico, Jaime Gómez Triana. Selección musical, autora y dirección general Nelda Castillo. Grupo El ciervo encantado de La Habana, Cuba. Estrenada el domíngo 21 de junio, dentro del marco del V Festival de Teatro Hispano del Comisionado Dominicano de Cultura.

Por Carlos Navedo
IMPACTO
Una retahíla de letreros, tales como “aquí no se rinde nadie, convertiremos el revés en victoria o el futuro nos pertenece por entero”, nos conduce por las escaleras de la sala-teatro Rafael Villalona, en la sede del Comisionado de Cultura Dominicano y clausurando la quinta muestra teatral.

"Triunfadela".
Tal parece que nos encontramos en una concentración popular habanera, pero no no se trata de eso sino de la puesta en escena de "Triunfadela", último trabajo de la directora-autora Nelda Castillo, quien acierta en el blanco con este trabajo de clausura.

Sin duda la aparición de esta obra se torna en una verdadera revelación, tanto por su contenido como por la audacia y valentía, de su puesta, así como por su dirección y actuación.
La ausencia de un talento conocido y un dialogo musitado crean un elemento único y novedoso, lleno de fuerza dramática logrando con su contenido una de esas obras que entusiasman y te hacen pedir más.

"Triunfadela", hace estallar de admiración al público, por su composición, medida y ritmo y nos recuerda, sino es mala la comparación de algunos destellos del filme de Fritz Lang Metrópolis y del gran Charles Chaplin, en El gran dictador.
El teatro, y en este caso el nuestro, reclama con mayor insistencia que la escena se ocupe de cosas sencillas, reales, profundas y humanas. La proyección del documental Materia prima de Sergio Fernández Borras y un autómata cuasi-humano –Mariela Brito- , son los únicos elementos de esta producción que con gran éxito se estrenó en la capital cubana.

La dirección de Nelda Castillo tiene solo un elemento primordial y es guiar a la audiencia causando es esta, sorpresa y razonamiento de los tiempos que hemos vivido y vivimos. La simpleza visual es un deleite y la actuación de Nelda Castillo como el autómata Porompompón son elementos de vital importancia para el razonamiento y situación del contenido de "Triunfadela".
Nelda Castillo, consigue un trabajo completo, interno y de matices insospechados. Ella es algo que surge muy de vez en vez, ofreciendo una labor infinita, meticulosa, vital y a cuerpo completo y la de Castillo es una muestra de grandi-elocuencia teatral.
"Triunfadela", triunfa por muchas razones y los elementos que contiene, y solo nos queda agregar un puñado de aplausos de nuestra parte porque los del público asistente al estreno los recibieron sus creadoras de forma cerrada la noche de la clausura de dicho festival.



























