ENTREVISTA EXCLUSIVA

La música y la poesía convergen en “The Zarabanda Variations”, una propuesta multimedia que reimagina la historia de la zarabanda y explora cómo la música barroca ha sido moldeada por el encuentro de distintas culturas a lo largo del tiempo.
Invitados por el violinista y compositor Keir GoGwilt, la cantante y actriz Mariana Flores Bucio y el reconocido poeta Edgar Garcia forman parte de esta colaboración, que combina un pequeño libro de poesía con un álbum digital.
Junto a un grupo de músicos y artistas, dieron vida a doce canciones, danzas y poemas inspirados en la improvisación, el jazz microtonal y la música clásica contemporánea. Lanzado el 7 de agosto, el proyecto profundiza en el pasado colonial de la zarabanda y en los ritmos del Barroco, fusionando elementos históricos y contemporáneos.
Garcia, reconocido poeta e investigador de las culturas hemisféricas de las Américas, ha dedicado gran parte de su trayectoria a los estudios indígenas y latinos. Además de desempeñarse como profesor universitario, es autor de premiadas colecciones de poesía, libros y ensayos.
Por su parte, Flores Bucio se especializa en música contemporánea y música tradicional mexicana. A lo largo de su carrera ha colaborado con destacados artistas de distintas partes del mundo y ha interpretado papeles protagónicos en óperas y producciones teatrales.
En una entrevista exclusiva con Impacto Latino, Garcia y Flores Bucio hablan sobre el proceso creativo detrás de “The Zarabanda Variations” y lo que significó formar parte de este proyecto.
¿Cómo comenzaron sus caminos en el mundo del arte?
Mariana Flores Bucio: Comencé a cantar súper chiquita en el contexto familiar. Toda la familia de parte de mi papá canta música vernácula mexicana, en especial mariachi, boleros y algunos tipos de sones mexicanos. Siempre lo vi como un hobby, hasta que llegó la hora de elegir una carrera.
Edgar Garcia: Yo no crecí con la poesía. Para mí, fue algo que me llegó un poco tarde, de un modo muy extraño. Me expulsaron de la escuela secundaria por ser tan mal portado y, en ese momento, me pusieron en un programa en Los Ángeles. Allí fue la primera vez que alguien me preguntó: “¿Qué quieres hacer con tu vida?”. Por primera vez, leí un poema de Percy Shelley, To a Skylark.
En ese poema famoso, él puede oír al pájaro que está ahí en el cielo, pero no lo puede ver. Cambia algo dentro de él, y yo sentí eso en ese momento. Quería saber cómo es que la poesía, la música y el arte nos hacen esto, y desde ese momento me dediqué a entender e intentar hacer eso.
¿Cómo nació la colaboración de “The Zarabanda Variations”?
MFB: Keir me mandó un mensaje diciéndome que tenía este proyecto. A mí, desde el primer momento, me emocionó mucho. Me dijo que quería hacer un proyecto en donde hubiera música barroca, música mexicana y que necesitaba a alguien que pudiera cantar con diferentes tipos de técnicas vocales y que estuviera abierta a la improvisación experimental.
Agradecí mucho que tuviera esta iniciativa y que me diera la oportunidad de expresar las diferentes identidades musicales que tenía en este proyecto.
EG: Keir me contactó y me dijo: “¿Me puedes dar permiso para usar algunos de tus poemas del libro, “Skins of Columbus”, para este trabajo que quiero hacer?”. Que un músico se contactara conmigo y me preguntara eso me dio mucha emoción. Poco a poco me involucré más, hasta que terminé leyendo poesía en la presentación.
¿Cómo describirían el proceso de creación al juntar distintas tradiciones dentro de la música y la poesía?
EG: Yo creo que eso es lo que es ser hispano. Eso uno lo trae. Ser de las Américas es ser barroco, en un sentido. Uno viene mezclado completamente, confundido. Entonces, para mí es una oportunidad para examinar ese problema cultural, histórico y poético.
MFB: Siempre es un experimento poner las diferentes estrategias a ver qué sale y cómo nosotros nos expresamos a través de esas estrategias. Esos resultados eran distintos y muy ricos. Justo tenemos una mezcla en el ensamble: un cuarteto de cuerdas, una sección rítmica, de parte de los instrumentos. La percusión también tiene una mezcla de instrumentos que vienen de diferentes tradiciones. Por otro lado, los músicos venimos de diferentes lugares, y cada quien tiene también sus historias familiares de migración y culturales. Allí, al momento de colaborar, surgen esas historias en las manos de la creatividad y con las oportunidades de improvisación. Surge una zarabanda en tiempo real.
¿Qué esperan que el público se lleve al escuchar “The Zarabanda Variations”?
EG: La historia de las Américas es una historia viva, presente. No es algo detrás de nosotros, y tenemos que hacer algo con esa historia cultural, musical e intelectual.
MFB: También tiene tanta variedad musical y en los textos. Siento que tiene tantas cosas revueltas, mezcladas y renacidas que puede conectar con todos. A mí me gustaría que el público se lleve la idea de empatía y conexión. Todos podemos encontrar algo con qué conectar. Yo siento que nos puede unir. Nos hizo eso al grupo. Este proyecto es de todos y me gustaría que la audiencia también sintiera que este proyecto es de ellos.
¿Cómo sienten que han evolucionado como artistas desde sus inicios hasta este momento?
EG: Para mí, personalmente, es tener confianza en no saber y abrirme un poco más a la posibilidad de aprender cuando uno no sabe. No entrar y agarrar el objeto creativo, sino abrir las manos para recibir, más que agarrar.
MFB: Yo siento que me he movido entre muchas estéticas y creo que, en este momento de mi vida, me siento más libre de no tener que encajar en el cuadro de una cierta estética. En la música clásica, tienes que sonar de cierta manera, o incluso en la música popular. Entonces, ahora me siento ya con más libertad de no tener miedo a sonar a mí misma.





























