En los últimos meses los funcionarios han mantenido una lucha enérgica para alcanzar altos niveles de vacunación, ahora les toca lidiar contra quienes ilegalmente venden tarjetas falsas de vacunación contra el COVID-19.
Esto permitió al senador Chuck Schumer, instar al gobierno federal que tome medidas más beligerantes hacia personas que fabrican, venden y compran estas tarjetas.
En su conferencia de prensa resaltó que todo su personal laboral se ha inoculado por su propia voluntad, sin necesidad de realizar una solicitud a algunos de ellos e invitó a que más personas reciban su primera dosis contra el virus que ha dejado en la ciudad de Nueva York más de 1,002,286 de contagios confirmados y 33,657 personas fallecidas, según el Departamento de Salud.
Este problema nuevo que enfrentan las autoridades se suma a quienes difunden información falsa y errónea sin ningún fundamento sobre la vacuna.
“Es por eso que necesitamos una ofensiva federal y una campaña educativa para dejar en claro que esto es ilegal, y que existe una solución aún más fácil para aquellos que buscan comprar o vender tarjetas de vacunas falsas, y es obtener la vacuna”, dijo Schumer en las afueras de su oficina en Manhattan.
Con la campaña de educación se tiene como objetivo principal aclarar a los estadounidenses que realizar estas acciones ilegales los podría llevar a prisión por comprarlas.
"They are paying money for a fake card and risking prosecution" said Schumer in a press conference, urging Feds to crack down on Fake Vax cards. "Who could be that dumb, who could be that dumb, the vaccine is free, the vaccine is safe, get the vaccine" pic.twitter.com/y7tnh6JQqm
— Oliya Scootercaster 🛴 (@ScooterCasterNY) August 15, 2021
Las personas sin escrúpulos que fabrican las tarjetas “Face Vax” se arriesgan a ser procesados. “Quién podría ser tan tonto, la vacuna es gratis, la vacuna es segura, ponte la vacuna”, agregó el senador.
Chuck Schumer, detalló que el Departamento de Justicia debe priorizar los casos que infringen la ley y propuso desplegar una campaña educativa que indique a los estadounidenses que cometer este tipo de delito podría llevarlos a enfrentar cargos penales por adquirir ilegalmente tarjetas falsas.
En medio de un aumento de casos de COVID-19, miles de personas compran este documento que se vende en redes sociales y Blogs por grandes cantidades provenientes desde China, a través de los puertos de entrada del país.
Si las autoridades no dan un paso al frente y no hacen nada al respecto para erradicar este flagelo, el senador Schumer dijo que estas acciones se podrían convertir en una epidemia, por lo que “tendremos que cortarlo de raíz”, agregó.
Quienes produzcan o presenten una tarjeta de vacunación falsa viola el Título 18 del código de los Estados Unidos, Sección 1017 y otras leyes aplicables, lo que le llevaría a enfrentar una multa económica o bien, hasta cinco años de cárcel.
El senador instó a unir esfuerzos entre las diferentes instituciones de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), al FBI y al Departamento de Salud y Servicios Humanos en una ofensiva nacional contra las personas u organizaciones delictivas que crean tarjetas de vacunación falsas.
Algunas personas han obtenido las tarjetas a través de aplicaciones móviles como Telegram por alrededor de $200.
Para el representante de Brooklyn, es desconcertante que las personas prefieran pagar por una tarjeta falsa y no se acepten recibir alguna de las vacunas que ofrece gratuitamente la ciudad de Nueva York.
Según los oficiales de la Patrulla Fronteriza y de Aduanas, en Tennessee incautaron miles de tarjetas falsas que venían desde China, y serían enviadas por correo a los hogares de quienes las compraron.
La ciudad de Nueva York supera el millón de personas contagiadas




























