Lin-Manuel Miranda, genio del musical "Hamilton"

Los premios Tony, galardones de teatro más famosos del mundo, han reconocido el gran trabajo de Lin-Manuel Miranda, el creador neoyorquino de origen puertorriqueño que triunfa con el musical "Hamilton".
Por Antonio Torres
"Hamilton" es un musical a ritmo de hip-hop sobre los padres de la patria estadounidense con reparto interracial, que se ha llevado 11 de las 16 estatuillas a las que optaba en los prestigiosos premios Tony, entregados en Nueva York.
Al frente de este musical figura Lin-Manuel Miranda, autor de la música, libreto, intérprete y compositor, un talento neoyorquino de origen puertorriqueño de 35 años que acaparó la atención de todos los presentes.
Además, Miranda se ganó los aplausos del público por sus discursos, a modo de sonetos, y especial resonancia tuvo su frase "El amor es amor y no puede barrerse". En las redes sociales fue tendencia la etiqueta "#Loveislove".
"Hamilton" consiguió, entre otros, los galardones a mejor musical, libreto, dirección, diseño de vestuario, orquestación, coreografía y actores de reparto de ambos géneros (Renée Elise Goldsberry y Daveed Diggs).
A Miranda, que ya triunfó con el musical "In the Heights", se le resistió el premio de mejor actor musical, que se llevó su compañero de escena, Leslie Odom, Jr.
El éxito de "Hamilton" no fue total, ya que este musical en clave de hip-hop no consiguió batir el récord de 12 premios Tony (que posee el musical "The Producers"), al no vencer en varias categorías técnicas de las 16 nominaciones con las que partía.
Pero sí se espera que estos premios sirvan a este musical, que se representa en el Richard Rogers Theatre de Broadway, para multiplicar la demanda de entradas, ya agotadas hasta final de año y cuyos precios parten de los 800 dólares.

UNA LOCURA CON UN GRAN ÉXITO
Para Lin-Manuel Miranda, la idea de contar la historia de los fundadores de Estados Unidos a ritmo de hip hop "era una locura para muchos", reconocía días antes de celebrarse los premios Tony.
La historia de Alexander Hamilton, papel interpretado por Miranda, "es una historia universal. La de los inmigrantes. La de este país", explicaba el artista.
Alexander Hamilton fue uno de los fundadores de EE.UU., el más joven y desconocido. Nacido en el Caribe, llegó a Nueva York tras ser abandonado por su padre y, gracias a su tenacidad y con escasos 22 años, consiguió ser uno de los colaboradores más cercanos de George Washington.
La historia de este protagonista de la revolución estadounidense, cuyo rostro aparece en los billetes de 10 dólares, despertó gran interés en Miranda en unas vacaciones, cuando cayó en sus manos una biografía suya, contó él mismo.
La historia de Hamilton, es reflejo de la de EE.UU. pero también de la del propio Lin-Manuel Miranda, de padres puertorriqueños, y que ha conseguido introducirse, poco a poco, en el corazón de la cultura de EE.UU. a través de reconocimientos como el premio Pulitzer por esta obra o los Tony y Grammy por "In the Heights".
Miranda eligió el hip hop para contar una historia clásica "por su energía, porque permite contar mucho en poco tiempo, y porque el hip hop es el estilo musical con el que mejor puede explicar uno sus circunstancias".
Sobre el futuro que puede abrirse a "Hamilton", o si este musical seguirá pasando por Broadway o se trasladará por un tiempo a los estudios de grabación, Miranda no lo tiene claro.
"Mi único plan es seguir sobreviviendo. Tengo una hija de 17 meses que hay que cuidar y un perro al que tengo que seguir paseando por muchos premios que me den", comentó.
Lo que sí tiene claro es que dejará su papel protagonista en el musical el próximo julio, después de un año representándolo, para dedicarse a otros proyectos, entre ellos poner partitura a la nueva película de Disney, compañía con la que ya ha cerrado también su participación en el retorno de Mary Poppins, que protagonizará Emily Blunt, y con fecha de estreno prevista para 2018.
Además, Miranda pretende adaptar a la gran pantalla su anterior éxito en Broadway "In the Heights", una historia de dominicanos y puertorriqueños de Nueva York que transcurre en el barrio de Washington Heights, donde Miranda sigue viviendo.
El mismo barrio donde Miranda y sus amigos celebraron el gran éxito de los premios Tony.



























