
Durante su campaña el presidente Joe Biden prometió sedimentar su administración sobre los valores que caracterizan a los Estados Unidos como una nación de inmigrantes.
Para Biden era inconcebible y un fracaso moral que un padre y su pequeña hija se
ahoguen llegando a las costas del país, o, por ejemplo, cuando los niños están
encerrados en centros de detención superpoblados y el gobierno anterior buscaba la
manera de “mantenerlos allí indefinidamente”.
Cuando los funcionarios del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE),
amenaza con redadas masivas que separarían a familias que han estado en este país
durante años y atacan a personas en lugares sensibles, como hospitales y escuelas,
etc.
Ahora que Biden se encuentra en el poder y con mayoría demócrata en ambas
Cámaras legislativas, tiene en sus manos presionar sobre un histórico proceso que le
abra las puertas a una nueva generación de estadounidenses que llegaron al país hace
varios años en busca de mejores oportunidades de vida.

“Todos tienen una cosa en común: el coraje, el coraje que se necesita para sacrificarse y hacer este viaje. El valor de dejar sus hogares, sus vidas, sus seres queridos y llegar a una nación que es más que un lugar, en el que todos son creados iguales y merecen ser tratados por igual”, dijo Biden en un vídeo grabado el pasado 5 de abril donde agradeció a ciudadanos recién naturalizados por venir a Estados Unidos.
Generaciones de inmigrantes a lo largo de los años han venido a este país, muchos de
ellos ingresando por las diferentes puertas de entrada de la ciudad de Nueva York con
la esperanza de renovarse, después de enfrentar enormes desafíos durante su
trayecto, ya sea por mar, tierra o aire, hasta llegar a su destino.
Mantener en pleno 2021 los cimientos de su propia historia, le permitirá a los Estados
Unidos crecer como nación, al escuchar las demandas de casi 11 millones de personas
indocumentadas que se mantienen en el limbo y bajo la sombra.

Los trabajadores esenciales, los que mantienen estatus de protección temporal, los
trabajadores agrícolas, beneficiarios de DACA, demandan la obtención de la
ciudadanía estadounidense como parte de una amplia propuesta para reformar el
sistema de inmigración del país, anunciado por el presidente Biden, el en primer día de
su mandato.
Los demócratas que tienen la mayoría más reducida posible en el Senado, no esperan
el apoyo de los republicanos para dar un paso real en estas iniciativas que contempla
sacar de las sombras a casi 8 millones de personas que caben dentro de este grupo,
por lo que debe recurrir a una maniobra conocida como reconciliación presupuestaria
por segunda vez este año.

El 13 de julio de 2021, el Comité de Presupuesto del Senado, con el apoyo del líder de
la mayoría Chuck Schumer y el presidente Biden, anunció un acuerdo marco de $3.5
billones en el presupuesto del año fiscal 2022.
Entre las medidas del ambicioso proyecto que abordará el cumplimiento de las
promesas realizadas por Biden durante su campaña, se incluye un punto para dar vía a
la ciudadanía a inmigrantes indocumentados que califiquen a través del llamado
proceso de reconciliación presupuestaria, como mencionamos anteriormente.
Los demócratas del Congreso están fijando sus posibilidades de reforma migratoria en
un ambicioso proyecto de ley de gastos de $ 3.5 billones. Dieron a conocer planes para
incluir la residencia permanente para inmigrantes calificados en el proyecto de ley a
través de un proceso llamado reconciliación presupuestaria.
“Creo que deberíamos incluir en el proyecto de ley de reconciliación la propuesta de inmigración”, ha dicho el presidente Biden.

“Creo que la inmigración debería estar en la reconciliación”, dijo Nancy Pelosi.
Sin embargo, no es tan fácil como parece, primero los demócratas deben convencer al
parlamentario del Senado de que la legislación para crear nuevos caminos hacia la
ciudadanía para millones de personas tendrá un impacto en el presupuesto.
Esto significa que dentro de las disposiciones del proyecto establece que se debe
aumentar directamente los ingresos o el déficit para su aprobación final.
El paquete de reconciliación presupuestaria, es un instrumento para que la mayoría del
Senado apruebe las prioridades legislativas sobre la oposición minoritaria. Le permite al
Senado de 100 miembros aprobar medidas con un voto de mayoría simple, en lugar de
los 60 votos requeridos.

Lo que significa que los demócratas, que actualmente tienen 50 escaños en el Senado,
no tienen que intentar buscar 10 votos más que sus rivales republicanos.
La vicepresidenta del país, Kamala Harris, sería quien determine el voto decisivo al romper un empate y darle al partido demócrata la mayoría.
La aprobación de estas medidas es posible, pero se requiere de disposición y voluntad
política por parte de ambas Cámaras legislativas.
El profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de Baltimore, Charles Tiefer, explica que la reforma migratoria puede pagar su propio camino.
El profesor Tiefer destaca que parte de la cuestión de procedimiento se convierte en
precedente, cuando en el 2005, el Senado controlado por los republicanos aprobó una
versión de lo que finalmente se convirtió en la Ley de Reducción del Déficit a través de
la reconciliación.

La sección 8001 del proyecto de ley aprobado por el Senado procesaba visas de inmigrante (es decir, tarjetas de residencia) que no se usaron en años anteriores, para su uso en años futuros.
“Entonces, ¿qué hay que enfatizar? La inmigración tiene un efecto enorme
directamente en el Tesoro. Además, el efecto no es indirectamente, a través de la
economía, como un aumento del salario mínimo.
El efecto es directo. Los inmigrantes indocumentados pagan muchos miles de millones de dólares anualmente en impuestos sobre la nómina”, escribió el experto.
De aprobarse esta legislación se evitaría cierta cantidad fraudes que cometen los
indocumentados por necesidad. Los inmigrantes indocumentados compran tarjetas de
seguridad social falsas y similares, y los empleadores pagan el número que figura en la
tarjeta, muchas veces menos salario del que les corresponde.
Para el profesor Tiefer es aún más llamativo que los impuestos sobre la nómina, son
los impuestos sobre la renta. Incluso ahora, muchos de los indocumentados obtienen
una identificación fiscal especial, llamada ITIN.

Aunque algunos no logran obtenerla, quienes la obtienen, lo hacen con el objetivo de hacer las cosas bien e iniciar un proceso que les permita crear una huella hacia su eventual legalización.
“Más miles de millones fluirán al Tesoro si hubiera una acción del Congreso, como una disposición en un proyecto de ley de reconciliación” y la secretaría del Tesoro, Janet Yellin, podría ser una voz fuerte “sobre la importancia presupuestaria para el Tesoro de las disposiciones de inmigración”.
“Está bien, y hay una estructura sistemática, supremacista blanca, racista y xenófoba
hacia nuestras familias inmigrantes, entonces no podemos ser complacientes. Demandamos a la administración del presidente Biden, la vicepresidenta Harris y al Congreso que realmente actúen.
Ahora, no podemos repetir los mismos errores del pasado”, dijo Samuel Olivares, líder del Distrito 53 de Brooklyn.

La organización FWD.us afirma que incluir la inmigración en el proceso de reconciliación presupuestaria podría expandir la economía en miles de millones de dólares e impulsaría los ingresos fiscales federales, estatales y locales.
A pesar de la recesión económica provocada por la pandemia del COVID-19, la
organización FWD.us, estima que la economía de Estados Unidos se incrementaría en
$ 121 mil millones al año si Dreamers, TPS, los titulares de los trabajadores agrícolas y
los trabajadores esenciales sin documentos legales fueran ciudadanos de Estados
Unidos.
Si solo se incluyeran los Dreamers, los titulares de TPS y los trabajadores agrícolas, la
contribución económica adicional sería de $ 52 mil millones, debido a la Ley de
modernización de la mano de obra agrícola de 2021.
Este mismo grupo también contribuiría anualmente con $19 mil millones adicionales en
impuestos federales y sobre la nómina, si fueran ciudadanos estadounidenses.
Varios estados incluyendo Nueva York también obtendrían ganancias económicas
significativas si el Congreso incluye la reforma migratoria en el proceso de reconciliación presupuestaria.
SOBRE DACA
Luego de un fallo de la corte federal de que la política de Acción Diferida para los
Llegados en la Infancia (DACA) es ilegal, el Congreso se enfrenta a una creciente
urgencia por encontrar una solución permanente para los Dreamers y, de manera más
general, por hacer reformas atrasadas y necesarias al sistema de inmigración.
Decenas de beneficiarios de DACA de la ciudad de Nueva York se reunieron en Foley
Square para demandar una solución permanente a la ciudadanía para todos los inmigrantes ahora.

“Seguimos luchando para que el Congreso apruebe la legislación, eso creará un
camino hacia la ciudadanía para los soñadores. Los soñadores merecen un camino hacia la ciudadanía porque esto aún no ha sucedido”, explicó un abogado de CUNY en una manifestación en Manhattan.
La semana pasada, un juez de Texas dictaminó poner fin a parte del programa DACA.
Las solicitudes iniciales ya no se aceptan, lo que deja a más de 80.000 jóvenes
inmigrantes en el limbo. “DACA es solo una solución de curita para un gran problema”, demandaron los manifestantes.
Presionan para que se apruebe el proyecto de ley de inmigración que actualmente está
en proceso de votación.
Con la aprobación de este proyecto de ley, millones de personas en los Estados Unidos “podrían participar plenamente en nuestras comunidades. Esta es una pequeña ventana de oportunidad, que, si nos unimos, podemos hacer de esto una realidad”.

“¡Juntos haremos oír nuestras voces!”, exigen que la administración del presidente
Biden y el Congreso deben hacer lo correcto y garantizar que Estados Unidos cumpla
sus promesas y valores de libertad y justicia para todos al aprobar la ciudadanía para
11 millones de inmigrantes indocumentados que llaman a este país “nuestro hogar”.
En la manifestación en Foley Square en Manhattan Dariela Moncada expresó que
hasta el 2012 yo era una inmigrante indocumentada y luego recibió “este pequeño sueño que llamamos DACA”, pero para ella y muchos beneficiarios de este programa
eso no es suficiente.
Nosotros sabemos que esa es una manera de controlarnos y también sabemos que es
una manera llenarnos de ansiedad y desesperación cada 18 meses”, dijo la inmigrante
de origen hondureño.
“Estoy aquí por mi familia porque tengo una hija que es ciudadana americana. Y estoy aquí porque creo firmemente que estar en este lugar no me hace mejor que los otros miles de inmigrantes que están fuera”, agregó.
Sin embargo, antes de promulgar reformas migratorias a través de la reconciliación, los
demócratas deben cumplir con los estrictos requisitos de procedimiento del proceso.
Es casi seguro que la inclusión de la inmigración en la reconciliación será cuestionada
y sigue siendo incierto si las disposiciones están lo suficientemente relacionadas con
los gastos o los ingresos como para permitir que se incluyan en un paquete final.


























