La ciudad de Nueva York se mantiene empecinada en fortalecer su democracia y hacer que la voz de casi 800 mil neoyorquinos sea escuchada. Desde el mes pasado que un Juez de Staten Island emitió un fallo donde eliminó una legislación que permitía a neoyorquinos con tarjeta verde, permiso de trabajo y Dreamers poder votar en las elecciones locales del próximo año.
El argumento del Juez, Ralph Porzio de eliminar la Ley-local 11-2022 es que esta legislación es ilegal y viola la constitución estatal, que sólo prevé que los ciudadanos estadounidenses voten, además de infringir la ley electoral del estado de Nueva York y la ley de autonomía municipal.
A pesar de esa decisión la ciudad de Nueva York mantiene su posición y el viernes pasado un equipo legal de la ciudad apeló el fallo de la Corte Suprema del estado de Nueva York sobre la ley de votación municipal para no ciudadanos.
La intención de esta apelación es luchar contra el fallo del Juez que invalida una ley, que según sus defensores en no es acorde con los argumentos del Juez republicano y que también favoreció a quienes presentaron en primera instancia esta demanda, luego de que los miembros del Concejo Municipal de la ciudad de la administración anterior la habían aprobado con una abrumadora mayoría.
La actual oradora del Concejo Municipal de la ciudad, Adrienne E. Adams, emitió una declaración diciendo que tiene la esperanza de que la corte de apelaciones revoque este fallo erróneo, que le da voz y voto a miles de neoyorquinos que viven en la ciudad de Nueva York, que pagan impuestos, que envían sus hijos a las escuelas, entre otras actividades sociopolíticas de las que también son parte a pesar de no poder elegir a quienes los representan políticamente.
“Nos mantenemos firmes en nuestro compromiso de empoderar a los inmigrantesneoyorquinos para que participen en nuestro proceso democrático local. Con el llamamiento de hoy, enviamos un mensaje claro de que Nueva York es una ciudad de inclusión. Esperamos ver la decisión de la corte a favor de la Ley Local 11 y la apelación de la Ciudad”, indicó Adrienne Adams.
¿Quiénes habían demandado?
Autoridades electas y líderes políticos republicanos encabezados por el presidente del Condadode Staten Island, Vito Fosella, presentaron estratégicamente una demanda en la Corte Supremaestatal del Condado de Richmond, argumentando que la expansión del electorado en la ciudadera ilegal, según la constitución estatal y la ley electoral estatal.
El Juez falló en contra de la ley La medida que se había convertido en una esperanza entre los demócratas para que otras ciudades del país la replicarán, llegó a su fin este lunes 27 de junio cuando un Juez del Tribunal de primera instancia dictaminó anular la Ley Local 11-2022.
El fallo emitido por el Juez, Ralph Porzio, favoreció a los demandantes diciendo que esta nueva legislación es ilegal y viola la constitución estatal, que sólo prevé que los ciudadanos estadounidenses voten, además de infringir la ley electoral del estado de Nueva York y la ley de autonomía municipal.
“La Constitución del estado de Nueva York establece expresamente que los ciudadanos que cumplan con los requisitos de edad y residencia tienen derecho a registrarse y votar en las elecciones”, expresa parte de la decisión del Juez.
El informe publicado por el Juez 7 meses después de disputas legales entre los defensores de la legislación establece que “la ciudad de Nueva York no tiene capacidad legal para emitir leyes inconsistentes que permitan a los no ciudadanos votar y exceder la autoridad que le otorga la Constitución del Estado de Nueva York.
Aunque votar es un derecho que muchos ciudadanos dan por sentado, la ciudad de Nueva York no puede ‘obviar’ las restricciones impuestas por la constitución”, indicó Porzio en su escrito. Defenderán la ley
Cuando se presentó el proyecto de ley local se pretendía enmendar los estatutos electorales de la ciudad de Nueva York que permitiría a los inmigrantes con residencia permanente, permiso de trabajo, beneficiarios de DACA y TPS, poder ejercer el derecho al voto en las elecciones municipales para los cargos de Alcalde, Contralor, Defensor Público, miembros del Concejo Municipal y Presidente de Condado.
Esto representaba un proceso trascendental para la política de la ciudad de Nueva York, al pretender realizar un cambio en los derechos civiles y electorales de los miles de residentes permanentes que viven en la ciudad
Según una publicación de POLITICO, César Ruíz, uno de los abogados de LatinoJustice que se unió a la demanda dijeron que el fallo de la Corte de Staten Island “no es algo que quieran dejar pasar, especialmente frente a lo que hemos visto, un esfuerzo concertado para socavar nuestra democracia y el derecho votar”.
Por su parte Fulvia Vargas, abogada asociada de LatinoJustice, se unió a su colega diciendo que “la decisión de la ciudad de apelar este asunto reafirma la necesidad y la importancia de proteger el derecho al voto en las elecciones municipales de cerca de un millón de neoyorquinos.
Quien también ha estado al frente de este proceso para que los inmigrantes puedan votar en la ciudad es Murad Awawdeh, director ejecutivo de la Coalición de Inmigración de Nueva York, que celebró la decisión de la administración del alcalde Eric Adams en apelar el fallo de la Corte Suprema del condado de Richmond.
“Como era de esperar, la Ciudad apeló el fallo políticamente motivado de la Corte Suprema del Condado de Richmond que anuló la ley Nuestra Ciudad, Nuestro Voto (Ley Local 11-2022).
Estamos listos y ansiosos por seguir defendiendo el derecho de casi un millón de neoyorquinos a tener voz en su democracia local. Seguimos confiando en que esta ley es legal y una expansión esencial de nuestra democracia mientras enfrenta ataques partidistas divisivos”, dijo Murad Awawdeh.
Según una publicación de Gothamist el líder de la minoría del Concejo Municipal, el republicano, Joseph Borelli, quien es uno de los principales demandantes, dijo que cree que la ciudad tiene poca base legal para presentar su caso.
“Creo que es un juego político dar la impresión de que esto es algo que el alcalde tiene la intención de luchar y apoyar. Dudo que la ciudad tenga algún argumento legal real para presentar al Segundo Departamento”, dijo Borelli a Gothamist.




























