De Arnaldo Rodríguez. Con Martha Alzate, Franklin Mateo, Zulema Santos Ewens, Agar García, Leonel Carrasco, Félix Medina, Raúl Rivera y Dilcia de Jesús. Luz y sonido, J. Edgar Mozoub. Productor asociado, Reuben P. Morales. Productora ejecutiva, Kathy Tejada. Escenografía, vestuario, maquillaje y dirección general, Raúl Rivera.

Por Carlos Navedo
IMPACTO
Con una trama de muchos enredos esta comedia costumbrista escrita por el periodista Arnaldo Rodríguez, nos ofrece la oportunidad de disfrutar por vez primera de esta pieza de la cual su director el talentoso Raúl Rivera, hace una magnífica adaptación ubicándola en poblado de Loíza Aldea.
Dicha obra fue seleccionada por su director, para unirse como parte del Festival de Teatro TEBA de obras “En un acto” y al mismo tiempo celebrar el Mes de la Herencia Puertorriqueña que se lleva a cabo en noviembre de cada año.

Una trama cuajada de de chismes, dimes diretes y mucha insidia, además de gran simpatía y donde destaca en primer término la sobresaliente actriz Martha Alzate, con un quehacer excelente, logrando muy bien la caracterización de Lola, una matrona negra, que con mucha veracidad saca adelante su papel tanto como por su dicción como por su físico y de forma muy acertada. Martha resulta ser una disciplinada actriz que obtiene resultados muy favorables cada vez que pisa un escenario.
Zulema Santos Ewens y Dílcia de Jesús, como Aleja y Juana, las vecinas gorronas y chismosas, sencillamente graciosas ¿Y por qué no? Deliciosas, ambas sacaron con gran naturalidad sus personajes.

Sorprendente debut de Franklin Mateo el cual merece nuestro aplauso por este memorable debut teatral.
El resto del elenco cumple cabalmente con sus labores, sacando todos muy bien sus graciosos parlamentos de esta comedia, escrita por nuestro compañero de labores Arnaldo Rodríguez y que nos brindó la oportunidad de reírnos un buen rato largo.
Nuestras felicitaciones a: Agar García, Félix Medina, Leonel Carrasco y a su director Raúl Rivera por un trabajo tan pulido.

“El chismecito”, es una “joyita”, que nos muestra que en este mundo desquiciado que nos ha tocado vivir, que felices pueden ser las gentes sencillas de nuestros pueblos, en sus pequeños pero entrañables mundos, donde el goce es más delicioso ya que no existen las complicaciones que nos ofrece las grandes urbes.
Excelente adaptación y puesta escénica de “El chismecito”, una buena comedia de salón donde todos los que estaban el Broadway Black Box Theatre salieron beneficiados: el elenco porque se deleitó actuando y el público porque gozó a todo lo largo de la representación.



























