Por Nilda M. Tapia

Nueva York (ILN).- Atraído por el rock en el México de su juventud, su voz se tornó romántica al llegar a Nueva York. Pero cuando el Maestro Plácido Domingo lo escuchó cantando “Júrame” no dudó un instante que estaba oyendo a un grande.
“Conocí a Don Plácido en el Victor’s Café de Nueva York, cuando cantaba con Los Chavales de España en 1985. Me oyó en “Bésame mucho”, “Siboney” y “Júrame”. Y después de cantar “Volver” la favorita de la Sra. Del Corral y cerrar con “El Rey” la favorita de Victor, Don Plácido me invitó a su mesa y el resto es historia.
Bueno, pero sería bueno que nos la contaras…
Me puso en las manos de mi mentor Bruno Pola, barítono italiano y el me fue entrenando en el bell canto. Viajamos juntos a Verona, Italia y por cinco años me enfrasqué en el estudio de música y solfeo. Canté conciertos con Bruno y juntos hicimos Rigoletto, en una localidad de Italia, Roveretto, en el Trentino.. Fui el Duque de Mantova… Sí, el que canta La Donna Inmovile. Viajé mucho con Bruno por Estocolmo, Suecia, luego pasamos a Finlandia, a Munich, Alemania. Aprendí mucho viéndolo a Bruno cómo se movía como cantante. Yo había estudiado canato con mi primer maestro Francisco Cassanova, de Santo Domingo, de padres del cercano oriente, apellidados Chain. Luego fui a Luigi Veccia. Ya después, me fui con Bruno para Italia.
En 1995, participé en Operalia, el concurso para cantantes de ópera de Plácido Domingo. En 1996 fui a Japón invitado por Don Plácido y fui finalista en la Operalia de Tokio. Canté varias áreas de operas, como “Nessum dorm a” (Opera Turandot) dePuccini,. “Recondita Armonia (Opera Tosca) de Puccini. …
Area que cantarás el miércoles 27 de junio en el Central Park de Nueva York, verdad.
--Sí, por supuesto. También hice en Tokio “La fleur que tu m’avais jete”, de la Carmen de Bizet, “Che gélida mannina” de la ópera “La Boheme” de Puccini. Cuando regresé a Nueva York en 1999 ya cantaba a nivel mundial. Pero en realidad, mi primera ópera la canté aquí en el viejo teatro Amato Opera. Alli hice “Pagliacci” y “Cavalleria Rusticana”. El Sr. Amato vendió su edificio en 5 millones de dólares y se fue retirado a La Florida, comenta Alejandro al recordar ese teatro que desde que recuerdo, ofrecía opera de la mejor calidad a precios más que accesibles.
Por lo que mencionas de las áreas que cantaste para tus Operalias, eres un intérprete de Giacommo Puccini.
--Ahora soy más verdiano que pucciniano… , me responde con certeza.
Cual es tu área favorita…
--“Dio me potteri scallar” de la ópera Otello de Giuseppe Verdi es mi favorita. Es muy dramática, triste y la empiezo con un do sobreagudo y después se torna muy lenta, y la termino llorando, ‘susurrante y quasi parlatto’ como pide Verdi. Termina con un si bemol agudo. Me acuerdo de Mel Gibson en La Pasión de Cristo cuando él está hablando en el Golgota, con el Padre y le hace la suplica … Padre, por qué me has abandonado... y por todo eso me embargo de emoción y la canto casi llorando…
Ah… los trucos de los actores y cantantes para atraer el llanto…
En tus últimos conciertos,¿cuál es la canción que más te celebran?
La que me viene en mente es “Caminito” que en nuestro medio la hizo famosa Gardel, pero el mundo la escuchó a través de Los Tres Tenores primeros. Cuando estuve en Rusia celebraron muchísimo que cantara este tango porque gusta mucho y es como la vida misma. Yo la interpreto junto con La Paloma, como que pegan mucho estas dos canciones. Esta última canción se cantó mucho durante el comunismo soviético, por Cuba. Con “La Paloma”, “Caminito” y “Bésame Mucho”, dejaba a la gente con el corazón herido, me decían en Rusia. En todos los sitios que he visitado en Rusia he regresado varias veces. Moscú, Yulianov, San Peterburg, Saratov, Kurgan, en Siberia canté en cinco ciudades distintas que hasta ahora me quieren muchísimo: Tomsk, NovosevisK, Kemerovo, Prokopiye, he cantado con un público que me ovaciona, especialmente las jovencitas que me cantan Alejandro, Alejandro de Lady Gaga…
Alejandro, me dices que aquí en America has estado en Vancouver, Canadá, por dos conciertos. En América Latina has visitado Lima, Machu Pichu, en Peru, y has estado también actuando en Colombia, Santiago y Via del Mar, Chile, en todo Mexico, en Guatemala, en Uruguay. Pero no has estado en Argentina…que es un país muy operático.
--Estuve últimamente en Israel y canté cinco conciertos en ese país. Pero donde más me extiendo en estos días es en Rusia. Allí me uní y formamos otro nuevo trío de Tres tenores. David Gvinianidze, de Georgia, famoso porque le dicen el Carusso Georgiano en Rusia, George Gayvoronskiy, de Ucrania y yo Alejandro Olmedo de México. David es un tenor lírico, George es lírico ligero,y yo se sabe ya que soy muy dramático. Como vez somos muy distintos los tres. Hemos hecho una noche muy exitosa en el Carnegie Hall de Nueva York. Fue un concierto dedicado a Mario Lanza, que no sólo se lo recuerda en Nueva York, sino que se lo recuerda alrededor del mundo.
Cantarás el miércoles 27 de junio en el Central Park y me dices que ya luego te marchas…
--El 2 de julio regreso a Rusia, precisamente a Moscú por un concierto y ya me regreso el dia 12 de julio.
Bueno, Alejandro, has cantado “Caminito” de Juan de Dios Filiberto en toda Rusia. ¿Cuándo lo harás en Buenos Aires?
--Cuando me inviten desde Argentina. Ya sabes que tengo muchas ganas de cantar en el Teatro Colón de Buenos Aires, el sueño de todo cantante de ópera…
--Si tienes la suerte de Plácido, en marzo del 2011 cantó en el Teatro Colón y como los músicos estaban de huelga, los convenció para que tocaran para su concierto y terminó con dos orquestas, con los músicos del Colón y se le unieron los músicos de la Filarmónica de La Plata… Luego del concierto del Colón, salió a un gran escenario que le habían armado en la Avenida 9 de Julio y cantó para 40.000 personas sentadas…pero la multitud era de cuadras y cuadras… Hasta Plácido no lo podía creer… Se movilizó la ciudad entera… Así queremos a nuestros artistas en Buenos Aires…



























