Miriam Fernández-Soberón

Nueva York (ILN).- Desde el primer momento en que Ricky Martin aparece en escena en el musical "Evita", de Andrew Lloyd Weber y Tim Rice es imposible apartar la vista de su figura, llena de energía, embrujo y pasión, que conjuntamente con la maravillosa voz de Elena Rogers como Eva Perón convierten la noche en Broadway en una muy especial.
Elena Rogers conoce muy bien el personaje, ya que curiosamente es la segunda vez que lo hace, (la primera en Londres en el año 2006) y Ricky Martin como “Ché” no podía dar mejor voz al pueblo argentino en ésta reposición después de su estreno hace 33 años.
La obra comienza mostrando un vídeo del día en que los argentinos perdieron a Eva Perón mientras en el escenario los actores recrean el funeral. A media luz aparece en escena el astro puertorriqueño.

El buen trabajo logrado por Martin y Rogers tiene mucho que ver con que 60 años después de la muerte de la carismática Evita, conocida como la defensora de los descamisados, se ha revivido el furor por su figura.
De hech0, en una joyería del hotel se exhiben réplicas de las prendas que usaba Eva Perón.
Hay que destacar las actuaciones de Michael Cerveris (Perón); Max Von Essen (Magaldi) y Rachel Potter (la amante) y un elenco de primera bajo la dirección de Michael Grandage, quien tuvo toda clase de elogios en cuanto a la gran disciplina de Ricky Martin durante los ensayos para lograr una excelente actuación.
No hay duda de que la magia ronda el Marquis Theatre, Ricky había dicho que permanecería en el musical un año, pero en la noche de estreno el mismo dijo que: “las cosas pueden cambiar”.
"Evita" no es la primera experiencia de Ricky en Broadway, ya que en 1996 dio vida a Marius en "Los Miserables". Pero, 16 años después aparece con más fuerza, más maduro, mejor voz y desenvolvimiento como bailarín.
Durante la primera noche para la prensa, el pasado 3 de marzo, algunos aseguran que Ricky lloró por la emoción ante la entrega del público y se vio claramente cuando su compañera Elena Rogers le preguntó: ¿Ricky estás llorando?
La escenografía y los bailes de tango a cargo de Rob Ashford, fueron maravillosos, ya que dentro de los movimientos clásicos, se destacaban los pasos más importantes del baile autóctono de Buenos Aires.



























