“Frida Kahlo: Viva La Vida”, amor y dolor de una artista avanzada a sus tiempos

Afiche publicitario de Frida Kahlo, Long Live Life
Afiche publicitario de Frida Kahlo, Long Live Life

Original de Humberto Robles. Protagonizada por Susan Rybin. Traducción al inglés, Walter Krochmal. Maquillaje, Robert Jones. Escenografía, Gabino Trujillo y Aarón Tapia. Atrezo, Millery Beltrán. Vestuario parcial, Phil P. D’Martino. Luces, sonido y asistente de dirección, Nicolás Salgado. Tramoyista y asistente técnico, Christopher Rybin. Asistente personal, Andrew Kaizer. Asistentes, Fanny Rybin y Sophia Angélica. Producida por Mailing Macias-Toro y Robert Domínguez. Dirección general, Luis Caballero. 

Carlos Navedo, Mailin Macías-Toro, Susan Rybin y Manolo García Oliva,
Carlos Navedo, Mailin Macías-Toro, Susan Rybin y Manolo García Oliva,

Existen personajes artísticos cuyas convulsas vidas están cuajadas además del dolor, de un colorido único y un simbolismo propio con caracteres universales por muy corta que haya sido su estadía en este mundo terrenal. Tal es el caso de la aclamada artista mexicana Frida Kahlo, cuya turbulenta y trágica vida estuvo siempre destinada a convertirse en un ícono feminista antes y después de su desaparición.

El unipersonal “Frida Kahlo: viva la vida”, original del escritor mexicano Humberto Robles, dramaturgo de vasta experiencia es una oda surrealista que penetra en la mente de la inmensa pintora cuya vida siempre fue más grande que su propia existencia.

Robles nos presenta a una Kahlo, vulnerable pero al mismo tiempo resuelta a siempre ser ella primero a pesar de su inmensurable amor por Diego Rivera.

 Imagen Frida Kahlo y Susan Rybin y su caracterización
Imagen Frida Kahlo y Susan Rybin y su caracterización

Venciendo la polio siendo una niña y un terrible accidente de tráfico a la edad de 18 años que la dejo media imposibilitada toda su vida, el coraje de esta mujer muerta con tan solo 47 años de edad, es muestra de lo que el tesón es capaz de ofrecerte a pesar que la adversidad haya pernoctado en tu vida y no desease abandonarla.

Con un lenguaje elocuente y líneas subyugantes, el texto de Humberto Robles cautiva y hace que el público se empape de la historia y vida en sus 70 minutos de duración y que rodearon es este fenómeno del siglo XX.

Susan Rybin, en este nuevo cometido de Kahlo, se pone a tono y muy por encima de sus caracterizaciones anteriores. Aquí hace gala de sus cualidades de esplendida actriz, que viene desarrollando desde que contaba con tan solo nueve años de edad (ahí le vimos por vez primera).

Su dolor, pena, temores y amor a la vida se ponen de manifiesto a todo lo largo de la representación así como el control logrado en su proyección de voz, gestos y en la grandilocuencia de su trabajo escénico. Buena labor al igual la realizada por Luis Caballero, como director del proyecto, quien con mano firme obtuvo un trabajo de valía de esta magnífica actriz.

Susan Rybin interpretando a la artista mexicana
Susan Rybin interpretando a la artista mexicana

Elaboradas tareas, en el maquillaje, la escenografía, el vestuario, el atrezo, las luces y el sonido, de las cuales disfrutamos gracias al United Solo Festival.

Y finalizando una maravillosa línea que desgarra y desnuda desde dentro a plenitud a Frida Kahlo:

“He tenido dos accidentes en mi vida, uno el accidente de autobús en donde perdí mi virginidad y el otro tenía el nombre de Diego Rivera”.

Conociendo a la verdadera Frida Kahlo

 

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