Algunos daban por hecho que no duraría mucho tiempo, y para que vean va por su octavo año y parece que estará entre nosotros por bastante tiempo, nos referimos al Festival Monologando Ando, que organiza FenixUSANY y fundado en el 2010.
Todavía nos parece estar viendo a George Riverón, Piedad Castaño, Ana Montero en ediciones anteriores y los recordados trabajos del pasado año donde destacaron José Luis Useche, Natalia Ivana Escobar y Francisco Cardozo.
La calidad y selección de los aspirantes ha ido en aumento indiscutiblemente cada año, y corresponde dar una palmadita de aprobación en el hombro de los organizadores de este necesario semillero de actores que nos muestra los nuevos valores que desean integrarse a nuestra escena local.
Este 2018 contó con 13 candidatos en tres días de competencia, de los cuales pasaron a una final cinco aspirantes, valorados por tres personalidades en calidad de jurados.
A continuación nuestro comentario personal relativo a los cinco aspirantes en la competición final.

LA MUJER SOLA, unipersonal del Dario Fo y donde la interprete española Gemma Ibarra vuelve a conquistarnos después de su participación en “Unos cuantos piquetitos”, por su naturalidad continua y esmerado trabajo escénico. Si en su primera incursión en la competición nos agradó de sobremanera, fue en la final que logró pasarnos su dolor y soledad traspasándonos un raudal de credibilidad en su soliloquio con la vecina de la ventana de enfrente. Un atractivo mayor que posee Gemma, es la proyección de sus parlamentos, además de su fuerza interior y exterior.

INENARRABLE, original de Waddys Jaquez, defendido a capa y espada por la actriz venezolana Miriam Pinedo, quien encarna a tres mujeres disimiles y donde el flagelo del SIDA está presente de comienzo a fin. Texto valioso de Jaquez y donde Pinedo se la juega con tres caracteres disimiles: una mariposa de la noche, una encopetada dama y una andaluza de mucho brío. Un fenomenal trabajo, rematado por los innumerables recursos actorales que exhibe en la escena Miriam Pinedo.

EL MONÓLOGO DISCRETO DE CALÍGULA, texto impecable de proporciones indescriptibles de Dralio Eróliga, y defendido por el actor guatemalteco Edwin Bernal. La enajenación del personaje titular se hace patente en los gestos, movimientos, parlamentos y furia interpretativa de este actor residente en la Capital Federal y que gracias Monologando…nos, pone en contacto y frente al talento de este superior artista casi cada año. Precisión y trabajo elaborado al máximo, donde su quehacer es el producto de un talento nato que nace al natural en este hijo de la tierra del Quetzal.

CARAQUITO MORAO, aquí vuelve a las andadas de gran calidad literaria, nuestro Pablo García Gámez, quien desde su ya añeja “Blanco”, no ha parado de darnos deleite con sus textos excelentes en nuestra escena. En esta ocasión y dobleteando con una dirección debutante, Gámez se realiza con mucha efectividad, llevando el personaje de Caraquito Morao, a buen puerto. Aquí César Augusto Cova Burguera, arremete como nunca antes y borda un personaje lleno de matices, frustraciones y sueños irrealizados. El mejor trabajo de Cova a la fecha, cuajado de veracidad la cual este joven actor sabe transmitir para que el exigente apruebe con lo mejor que se puede regalar a un actor: un rotundo aplauso.

LA PSOCÓLOGA INDOCUMENTADA, trabajo muy encomiable de la escritora y actriz dominicana Dinorah Coronado. El sueño americano hace que la vida de su protagonista se convierta en una odisea, al asumir una personalidad falsa y tratar de resolver los problemas de otros sin poder solucionar sus propios conflictos migratorios. Este unipersonal conducido de la mano de Patricia Abreu, logra toda la frescura y naturalidad requeridos por el texto, además del desdoblamiento de dos identidades: la mujer de a pie y la usurpadora con titulo universitario. Natural y espontánea, la primera y frívola y distante la segunda Patricia Abreu, brinda un trabajo profundo en un personaje de nuestros días. (Fotos: Walter Ventosilla y JJ Franco).



























