En la ciudad de Nueva York los inmigrantes además de lidiar con la discriminación, la desigualdad y la inseguridad, se agrega un problema mayor, la salud. A esto se alude la mala distribución de acceso a la salud y el impacto que tiene la desigualdad con respecto a los factores sociales y las condiciones en las que se vive o trabaja.

Un estudio reciente recomienda crear políticas públicas para mejorar la salud de los inmigrantes. La investigación realizada por el Centro de Estudios Migratorios (CMS), encontró que, en 6 barrios de los condados de Brooklyn y Queens, predominantemente latinos, existe un mayor riesgo de resultados adversos a la salud.

La equidad en términos de salud es un principio rector de la acción en salud pública, cuyo propósito es construir sociedades más saludables y sostenibles y, al mismo tiempo, más justas e inclusivas.

Con el objetivo de tener un mejor acceso al sistema el estudio realizado por el CMS reconoce la urgente necesidad de trascender la retórica y avanzar hacia la formulación de políticas y proyectos sociales que abordan la equidad en salud y actuar sobre las determinantes esenciales donde no se quede fuera ninguna persona en la ciudad de Nueva York sin recibir este derecho básico.

En las zonas de Bay Ridge/Dyker Heights, Bushwick, Sunset Park/Windsor Terrace en Brooklyn, los inmigrantes comprenden el 31% de la población total, mientras que los inmigrantes indocumentados el 5%.

En las zonas de Elmhurst/South Corona, Flushing/Whitestone/Murray Hill, Jackson Heights/North Corona en Queens, los inmigrantes comprenden el 63% de la población total, mientras que los inmigrantes indocumentados el 18% en esos vecindarios.

Si bien en la ciudad de Nueva York existen algunos servicios sociales y programas de salud abiertos a todos los residentes, los inmigrantes, especialmente los indocumentados, siguen teniendo un mayor riesgo de mala salud que los residentes nacidos en el país debido a otras barreras para acceder a la atención médica.

 

Principales problemas que enfrentan los inmigrantes

En la encuesta realizada a 492 inmigrantes sobre la salud y el bienestar dijeron que en promedio gozaban de buena salud, sin embargo, entre todo el grupo resaltan los mexicanos que tenían el peor promedio. Los encuestados de Flushing/Whitestone/Murray Hill tenían la peor salud autoinformada.

Los inmigrantes neoyorquinos a pesar de las diferentes adversidades que atravesaron en plena pandemia soportaron de manera desproporcionada la peor parte de la crisis financiera y de la atención en salud, en parte debido a un deficiente acceso a la atención médica.

Con respecto al acceso a la atención el 37% de los encuestados inmigrantes dijeron que necesitaban acceder a atención médica en los últimos 12 meses, pero no la recibieron.

Los 24 proveedores de servicios, incluidas clínicas de salud comunitarias, organizaciones comunitarias (CBO) centradas en la salud y hospitales que trabajan con inmigrantes en los vecindarios estudiados, dijeron que existen diferentes barreras que los inmigrantes para acceder a la atención médica por problemas de salud física.

El impacto que ha causado la pandemia en Nueva York ha sido sin precedentes, de ahí la urgente necesidad de organizaciones y líderes políticos tratar estos temas para combatir las desigualdades que enfrentan los inmigrantes cuando visitan las salas de emergencia de los hospitales o tienen una cita médica.

Las tres razones principales por las que los inmigrantes dijeron que no recibieron la atención médica necesaria fueron: falta de seguro médico, incapacidad para pagar la atención e incapacidad para tomar tiempo libre debido al trabajo, cuidado de niños u otras responsabilidades.

El informe también descubrió que, las tres principales razones por las que los proveedores de servicios para inmigrantes dijeron que los inmigrantes no recibieron la atención médica necesaria fueron: las barreras del idioma, miedo a revelar el estado de la documentación e incapacidad para pagar los servicios.

Los inmigrantes en los vecindarios de Queens de Elmhurst/South Corona, Jackson Heights/North Corona y Flushing/Murray Hill/Whitestone corren mayor riesgo de sufrir problemas de salud.

El informe destaca que todos estos vecindarios en el norte de Queens experimentan altos niveles de hacinamiento, una proporción de residentes indocumentados, dominio limitado del inglés (LEP) y porcentaje sin seguro.

Por su parte los barrios de Sunset Park/Windsor Terrace, es el vecindario más vulnerable a los resultados adversos para la salud en Brooklyn. El CD tiene el porcentaje más alto de LEP y de aquellos que carecen de educación secundaria.

A estos barrios les sigue Bushwick como el próximo vecindario de Brooklyn con mayor riesgo de resultados adversos para la salud. Este CD tiene la proporción más alta de no ciudadanos sin seguro médico, la segunda tasa de pobreza más alta y el segundo porcentaje más alto con menos de un título de escuela secundaria.

Este estudio destaca varios determinantes sociales de la salud que probablemente contribuyan a la brecha de salud entre nativos e inmigrantes.

Debido a las injustas desigualdades en salud por las circunstancias históricas de los inmigrantes, resaltar un valor social es una cualidad virtuosa que deberá ser tema central en la toma de decisiones de una sociedad civilizada que promociona un mejor acceso a la salud.

Existen también otros factores que afectan directamente a los inmigrantes tales como los ingresos económicos, los inmigrantes estuvieron han estado expuestos a mayores riesgos de salud mental y física en su trabajo. Los inmigrantes con un nivel educativo más bajo tienen menos probabilidades de tener un seguro de salud.

A esto también se agrega el costo como una de las principales barreras que impide que los inmigrantes tengan una alimentación saludable. Los inmigrantes informaron que enfrentan discriminación en sus comunidades, lo que a veces les impide buscar atención médica.

Este valor social debe adquirir una alta visibilidad en las agendas políticas de las autoridades actuales desde el Concejo Municipal de la ciudad hasta el gobierno federal. El compromiso de no dejar a nadie atrás debe mantenerse latente y no ser usado únicamente como estrategia de campaña.

 

Superar las desigualdades e inseguridad de los inmigrantes

Expertos en salud pública y asuntos de inmigración de la ciudad y el estado de Nueva York, han descrito los beneficios que traerá a los inmigrantes que la equidad en salud se constituya como principio rector de la acción política.

Invertir en la salud de los inmigrantes traería beneficios económicos y sociales a la ciudad, ahorraría dinero y salvaría miles de vidas de las comunidades más vulnerables, es decir, se prevendría que las personas visiten las salas de emergencia, pudiendo haberles atendido su malestar antes de llegar a esas instancias.

Ampliará también los beneficios que van desde el aumento de la esperanza de vida, la productividad laboral, las finanzas personales y el acceso a los sistemas de atención médica.

Es imperativo dar este gran paso moral y de justicia social para construir y fortalecer capacidades institucionales que rindan cuentas sobre el principio de equidad en salud en la ciudad de Nueva York. No permitir que ningún inmigrante quede fuera del sistema debe ser un tema, por tanto, prioritario.

En todos estos tres años de pandemia hemos escuchado las historias de personas que, a pesar de las diferentes adversidades, muchos de estos trabajadores de primera línea arriesgaron su salud y sus vidas para mantener en movimiento a Nueva York.

Algunos de ellos se contagiaron de COVID-19, pero solo algunos pudieron acceder al sistema de salud, mientras que otros se automedicaron en sus hogares, lo que resultaba peor, por no tratar la enfermedad correctamente.

Los inmigrantes indocumentados a pesar de contar con poco o mínimo equipo de protección personal en sus trabajos se han convertido en trabajadores esenciales.

El esfuerzo de estas personas debió convertirse en un patrón de desafíos para las autoridades y permitir que tengan un mejor acceso a la salud en los hospitales. Sin embargo, las autoridades no han escuchado estas demandas que podrían guiarlos hacia un punto práctico y operacional.

Recomendaciones a las autoridades

Para ir paulatinamente cerrando esas brechas, el estudio describe los pasos que se pueden tomar, adoptando medidas innovadoras de protección social adicionales para garantizar su sobrevivencia.

A la administración del presidente Biden recomiendan que debe continuar con las disposiciones del mercado de la Ley del Plan de Rescate Estadounidense de 2021.

Esta alerta va más allá de un urgente llamado para actuar de inmediato y trabajar de la mano con organizaciones defensoras de los inmigrantes y otras agencias que atienden sus necesidades.

Es necesario según el informe permitir que los proveedores de atención médica, las agencias gubernamentales y las entidades sin fines de lucro que atienden a los inmigrantes, incluidas las entidades religiosas, identifiquen las brechas en sus servicios para las poblaciones inmigrantes y ayuden a satisfacer las necesidades de atención médica.

Además, crear estrategias de mitigación que se centren específicamente en las repercusiones sanitarias, económicas y sociales que provocó el brote de COVID-19 en los inmigrantes para ir aumentando paulatinamente su resiliencia.

Los proveedores de servicios de salud deben asegurarse de que su personal sea racial, étnica y lingüísticamente representativo de las comunidades a las que sirven y reciban más capacitación sobre diversidad.

A la gobernadora Kathy Hochul recomiendan que debe asegurarse de que se promulgue la legislación propuesta por el estado de Nueva York que incluye el proyecto de ley "Cobertura para todos". Este proyecto de ley incluye un presupuesto de $345 millones en fondos para un programa que brindaría cobertura de atención médica a 150,000 neoyorquinos de bajos ingresos que actualmente no pueden acceder a un seguro médico debido a su estatus migratorio.

Mejorar la calidad de vida de los inmigrantes es una necesidad latente en la ciudad Nueva York, la importancia de realizar estas acciones crea un ejercicio democratizador que transforma la vida de estas personas, cuando todavía lidiamos con desinformación, la desigualdad y la discriminación.

El Concejo Municipal de la Ciudad de Nueva York, por su parte, le recomienda aprobar el proyecto de ley pendiente, Int. No. 1674, que crearía una Oficina del Defensor del Paciente dentro del DOHMH.

También recomiendan que la ciudad de Nueva York debe financiar completamente NYC Care, incluida la provisión de fondos a las CBO para promover e inscribir a las personas en el programa.

Es urgente que las autoridades promulguen soluciones reales a largo plazo y trabajar en nuevas iniciativas que ayuden a crear una base sólida, sobre todo cuando los inmigrantes neoyorquinos mantienen dificultades.

Los proveedores de servicios de salud y las CBO que ayudan a conectar a los inmigrantes con los servicios de salud y solicitan un seguro médico deben hacer que sus materiales informativos sean accesibles para los inmigrantes con un nivel educativo bajo o medio y deben ayudarlos con el proceso de solicitud.

Los especialistas recomiendan al gobierno de la ciudad de Nueva York que debería invertir más en proporcionar alimentos frescos y saludables a los inmigrantes neoyorquinos, especialmente en los seis vecindarios que se realizó el estudio mientras que los proveedores de servicios de salud y las organizaciones comunitarias deben proporcionar materiales de divulgación adicionales a los inmigrantes de México en esos seis vecindarios.

Los inmigrantes indocumentados deben ser considerados víctimas en potencia por ser parte íntegra de un momento histórico como trabajadores esenciales que generaron importantes aportes económicos a la economía del estado y la ciudad, manteniendo ese dinamismo que siempre los ha caracterizado.

En este 2022 es necesario reestructurar el sistema roto y priorizar la estabilidad de los inmigrantes para prosperar equitativamente como estado. Abandonar a este grupo vulnerable es prácticamente dejar de asumir la responsabilidad por la que las autoridades neoyorquinas fueron elegidos servidores públicos.

El estado y la ciudad de Nueva York está obligado a priorizar la salud de sus constituyentes, después de enfrentar una pandemia que dejó al descubierto las urgentes necesidades de larga data.

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