EDITORIAL
Las inaceptables desigualdades en salud dentro de la ciudad de Nueva York no pueden ser abordadas por medidas técnicas, sino que requieren soluciones políticas que tengan como objetivo principal ampliar la cobertura médica y crear un seguro de salud para todos los habitantes de la ciudad por igual sin importar su estado migratorio.
En la ciudad de Nueva York las intervenciones técnicas no son suficientes para proveer buena salud a los sectores más vulnerables de la sociedad. Son decisiones que se toman en el terreno político fuera del sector salud deben precisamente poner a la salud en el centro de sus políticas públicas.
Existen factores e intereses sobre la mala distribución e inequidad dentro del sistema de salud en un momento que hemos sido testigo sobre cuánto afectó económica y socialmente la pandemia a los inmigrantes, quienes, además, representaron los más altos índices de devastadoras pérdidas humanas.
El impacto que ha causado la pandemia en la ciudad Nueva York ha sido sin precedentes, las desigualdades en salud tienen su fundamento más explícito en las determinantes sociales e históricas que atraviesan los inmigrantes.
Ahora que se está ingresando en una nueva normalidad y fuimos testigos de cómo los inmigrantes quedaron expuestos por la insuficiente atención en salud, la ciudad de Nueva York debe priorizar a las comunidades más vulnerables en un momento que la recuperación económica es necesaria y también se supera la crisis de salud pública.
Si bien en la ciudad de Nueva York existen algunos servicios sociales y programas de salud abiertos a todos los residentes, los inmigrantes, especialmente los indocumentados, siguen teniendo un mayor riesgo de mala salud que los residentes nacidos en el país debido a otras barreras para acceder a la atención médica.
No se ha invertido los suficientes recursos en algunas comunidades, han dejado de lado a los inmigrantes indocumentados al no aprobar varias legislaciones en todos sus términos.
Es inaceptable que nuestras comunidades inmigrantes de trabajadores de primera línea y esenciales para la ciudad de Nueva York, continúan siendo excluidos, ni tampoco reciban servicios básicos por parte del gobierno como es la salud.
Determinar cuáles son los problemas que atraviesan los inmigrantes dentro del sistema de salud, busca permitir que los proveedores de atención médica, las agencias gubernamentales y las entidades sin fines de lucro que atienden a los inmigrantes, incluidas las entidades religiosas, identifiquen las brechas en sus servicios para las poblaciones inmigrantes y ayuden a satisfacer la necesidad de diversas comunidades de inmigrantes con mayor riesgo de resultados adversos para la salud.
Brindarles apoyo a los inmigrantes indocumentados es vital. La ciudad de Nueva York debe adoptar medidas innovadoras de protección social adicionales para garantizar su sobrevivencia, porque muchos, por ejemplo, no logran acceder al sistema de salud por la falta de comprensión en su idioma nativo.
A partir de las diferentes necesidades que atraviesan los inmigrantes en la ciudad de Nueva York, es posible que las autoridades identifiquen los patrones de desigualdad que deben enfrentar para formular decisiones políticas que paulatinamente cierren esas brechas.
Esta alerta va más allá de un urgente llamado para actuar de inmediato y trabajar de la mano con organizaciones defensoras de los inmigrantes y otras agencias que atienden sus necesidades al brindar protección en temas de salud.
Es necesario, además, crear estrategias de mitigación que se centren específicamente en las repercusiones sanitarias, económicas y sociales que provocó el brote de COVID-19 en los inmigrantes para ir aumentando paulatinamente su resiliencia.
Es urgente que las autoridades promulguen soluciones reales a largo plazo y trabajar en nuevas iniciativas que ayuden a crear una base sólida, sobre todo cuando los inmigrantes neoyorquinos mantienen dificultades.
La desigualdad en atención a la salud es de larga data en la ciudad de Nueva York a pesar de que los inmigrantes han generado una prosperidad económica en unas circunstancias pandémicas que los afectan aún más por estar más expuestos y vulnerables.
A pesar de que la ciudad ha tenido algunos avances por el empuje de varias organizaciones, crear estrategias públicas sobre estos temas es vital para reducir las desigualdades y avanzar paulatinamente en el desarrollo sostenible como ciudad.
Los inmigrantes de los barrios más vulnerables deben sentirse acogidos por una ciudad a la que diariamente aportan ingresos en la economía local.
Los expertos sugieren la necesidad de un enfoque holístico de los servicios que se brindan a los inmigrantes en estos vecindarios.
Que los problemas que han enfrentado los inmigrantes tales como pocos ingresos económicos, el bajo nivel educativo, el poco o nulo dominio del inglés, la inseguridad alimentaria, la discriminación o las condiciones de su vecindario no sean no continúen siendo los principales factores de disuasión para los inmigrantes en la búsqueda de atención médica.
Es necesario crear planes y soluciones para quienes están por debajo del nivel de la pobreza y actualmente están excluidos de la cobertura pública y del sistema de salud debido a su estado migratorio.


























