ENTREVISTA EXCLUSIVA
El cantante y compositor Santiago Cruz ha estado compartiendo su voz a través de todo Latinoamérica con su estilo diverso y esencia única.

Nacido en Ibagué, Colombia, Cruz comenzó su camino dedicado al servicio militar en su país y sus estudios, completando su educación en Finanzas y Relaciones Internacionales en la Universidad Externado de Colombia.
Sin embargo, siempre hubo una parte de él que gravitó hacia la música, lo que lo llevó a presentarse en las calles, bares y diferentes espacios abiertos de Colombia.

A través de los años, ha creado y lanzado varios discos originales, incluyendo “Solo Hasta Hoy”, “Sentidos”, “Cruce De Caminos”, “A Quien Corresponda”, “Equilibrio”, “Trenes, Aviones y Viajes Interplanetarios”, “Dale”, y “Pombo Musical” con la colaboración de Carlos Vives y Andrés Castro.
Cruz ha recibido varios reconocimientos por su trabajo como artista, incluyendo nominaciones a los Grammys Latinos, Discos de Oro y Platino, premios Nuestra Tierra, entre otros.

Además, Cruz escribió un libro, y es Embajador de Buena Voluntad del PNUD, promoviendo la paz, los Objetivos de Desarrollo del Milenio, y simplemente un mundo mejor.
Ahora, con su último álbum, “Nueve”, el cantautor exploró el poder de los recuerdos utilizando diferentes sonidos de los géneros pop, country, blues, bolero y más.

En el otoño del 2023, Cruz estará compartiendo su voz en su gira, “Después de la Tormenta”, recorriendo Atlanta, Miami, Tampa, Washington, Filadelfia, Boston, Pittsburgh, Chicago, San Juan, y Nueva York, incluyendo el legendario Carnegie Hall.

En una entrevista exclusiva con Impacto Latino, Cruz dio más detalles sobre sus proyectos pasados más impactantes y aventuras actuales.
¿Cuáles fueron tus inicios como artista?
- Yo soy un músico de calle. Me crié musicalmente en esa escuela de bares, que en Colombia le llamamos “chisga”, de tocar en distintos lugares, canciones ajenas, solo con tu guitarra. Esa fue mi academia. Yo estudiaba otra cosa completamente distinta en la universidad. Trabajaba en las tardes, y por la noche, me iba a tocar.
Empecé también con la inquietud de escribir canciones, y hace justamente veinte años, salió mi primer disco acá en Colombia, “Sólo Hasta Hoy”.
Ha sido un camino lleno de lindas experiencias, recuerdos, de cumplir el sueño de vivir por y para la música, y sellar mi pasaporte con el fin de compartir mis canciones con la gente que le gusta.
¿Cómo sientes que has evolucionado a través de los años?
- Siempre he tenido muy claro que es muy importante lo que se dice y cómo se dice en las canciones. Creo mucho en el poder de la palabra. Entonces, le tengo mucho respeto a cada palabra que se pone en una canción.
He tratado de vivir bajo ese credo durante toda mi carrera. Los que hacemos música tenemos un deber, que va más allá de entretener. Entretener y ser paréntesis de nuestra vida atribulada está muy bien. Pero, también creo que hay una obligación de contribuir como artistas a que la humanidad, nuestro entorno, y la gente que nos sigue reciba algo de brillo. La gente puede pensar que entretener va en contravía de proponer, pero yo creo que no.
¿Cómo fue el proceso de creación de tu último álbum “Nueve”?
- “Nueve” fue muy permeado por lo que fue 2020. De hecho, hay canciones de la época pandémica que grabamos allí. Indudablemente, en esa época, nos obligaron a mirar hacia atrás de alguna manera, a ver lo que habíamos hecho. La columna vertebral de este disco es el recuerdo.
Para mí, la música es un instrumento de gestión emocional, y los recuerdos debemos gestionarlos. Si no, se nos convierte en una carga que nos impide avanzar, crecer, y volar. Pero, si hacemos gestión a esos recuerdos, se nos van a convertir en tierra fértil, para a partir de allí, crecer y florecer.
Cuéntanos sobre tu último tema de tu álbum con Andrés Cepeda, “El Gran Teatro”.
- Es un bolero con unos aires de milonga, tratando de expandir un poquito el concepto. A veces, pareciera que lo latino está circunscrito a una sola cosa en este momento en la música mundial, y nuestras raíces latinas están llenas de distintos aires, incluso dentro de los mismos países. Hay una riqueza rítmica y cultural enorme que está bueno que la exploremos en la música, más allá de lo que sea más popular.
Entonces, nos animamos a hacer este bolero, junto a Andrés, ya que los dos tenemos un carácter muy bohemio, y es una canción muy afortunada para compartir con alguien como él.
¿Cómo fue la experiencia de escribir tu propio libro?
- En diciembre del 2019, estaba en plena crisis de los 40, que obviamente se potenció con la pandemia. Descubrí un libro muy interesante que se llama “The 4D Songwriter”. En un momento del libro, dice, “Tú eres más que un músico. Eres un creador. Permítete crear más allá de la música”. Entonces, todo se juntó para que este ejercicio de gestión emocional fuera un poco más amplio.
Empecé a escribir sobre mi carrera, puntos de vista de la industria, y de nuestro entorno en este libro. Me fui percatando de que, a medida que hablaba, varios de los episodios más relevantes de mi vida habían pasado en diciembre. Entonces, así terminó llamándose el libro, “Diciembre, Otra Vez”.
¿Qué consejos darías a los artistas emergentes hoy en día?
- A mí me parece que cuando uno está en el mainstream de la música, la gente quiere oír el género que esté de moda. Yo nunca he entendido eso de querer destacarse haciendo lo mismo que todos los demás. Confía en que tienes algo que contar de manera auténtica y propia. No es infalible, pero es una buena ruta para que hagas algo que tenga durabilidad. Encuentra y confía en tu propia voz.





























