ENTREVISTA EXCLUSIVA
El actor cubano Roberto Sánchez comenzó en la Marina, pero terminó exitoso en la pantalla grande, con más de 100 proyectos en cine y televisión a lo largo de los años.

Una vez fuera del ejército, el artista polifacético exploró el mundo del modelaje y comerciales, hasta que consiguió su gran oportunidad para interpretar al personaje que lleva su propio nombre, Roberto, en “Two Fast Too Furious”.

Desde ese entonces, no ha dejado de moverse en la industria, acumulando créditos impresionantes, como “The Resident”, “Macgyver”, “La Reina del Sur”, “Law & Order”, “S.W.A.T.”, “Black Mafia Family”, y “Lake Los Ángeles”, por el que recibió una nominación al Premio Imagen como Mejor Actor.

Sánchez también se ha desarrollado como productor y escritor con la misión de representar imágenes positivas de los latinos, recientemente creando la historia para el largometraje elogiado, “72 Hours”.
Además, es un actor de teatro aclamado que ha impactado a públicos en vivo con obras como “Hollywood & Levine”, “Our Lady of 121st Street”, y “Born Yesterday”.
Ahora, Sánchez tiene varios proyectos en el horizonte, entre ellos la película, “As Good As Dead”, y la serie en Apple TV+, “Palm Royale”, que se estrenará el 20 de marzo.

En una entrevista exclusiva con Impacto Latino, Sanchez compartió detalles sobre su camino único y sus próximos trabajos.
¿Qué te inspiró a convertirte en actor?
-Sinceramente, no era nada que tenía planeado. Cuando terminé la escuela, entré en el ejército, y en la U.S. Navy. Estuve allí unos once años, y al terminar, empecé con el modelaje y los comerciales. Ése era el único interés que tenía en la actuación.
Unos seis años después, en mi primera audición, agarré un papel muy grande. Eso fue lo que entonces me introdujo a lo que era la actuación, que fue “Two Fast Too Furious”, y me cambió la vida. Ya llevo veintiún años en esto.
¿Cómo fue esa experiencia trabajando con Paul Walker y Eva Mendes en tu primer trabajo serio a los inicios de tu carrera?
-Lo que me pasó a mí no le pasa a personas que llevan veinte años en esta carrera. Todos los personajes principales de esa película los habían traído de Nueva York o Los Ángeles. El mío fue el único que salió de Miami.
Yo no sabía nada de lo que era ese mundo, y tenía un tremendo director John Singleton. Tenía un amigo que era cubano también que se llamaba Mo Gallini, que era mi socio en la película, y me enseñó muchas cosas. Después de tres meses, me enamoré de esto.
¿Cómo describirías tu evolución a través de tu trayectoria?
-Creo que lo que más me gusta a mí es que empecé tarde. Hay muchas personas que empiezan en esta carrera jovencitos. Yo tenía 38 años. Ya a esa edad, especialmente cuando uno sale del ejército, eres muy estructurado.
Entonces, cuando llegué a Los Ángeles, inmediatamente entendí que tenía que meterme en clases de actuación. Lo importante era que tenía que trabajar, y cualquier papel que pudiera agarrar lo iba a agarrar. Así fue como de verdad aprendí. Soy un actor que trabaja, y estoy muy agradecido.
¿Qué desafíos sientes que has encontrado en el camino?
-Hay veces que Hollywood ve a los latinos de cierta manera. Pero, tenemos muchos latinos que son doctores, policías, o imágenes más positivas. Uno puede decir que no va a hacer ese personaje porque es negativo, pero entonces, se lo van a ofrecer a cualquier otro latino que seguramente lo va a agarrar.
Lo importante es que tienes que estar dentro de lo que es el sistema, para poder ojalá cambiar las oportunidades. Ahora, estoy en una posición donde produzco y dirijo mis propios proyectos, y quiero hacer historias de latinos, pero más positivas.
¿Cómo balanceas tus varias pasiones como actor, director, y escritor?
-No es tan difícil, porque todo está involucrado en uno mismo. Justo estaba filmando fuera del país, pero tenía tiempo de escribir y hacer otras cosas que quiero hacer. Cuando uno está metido en la actuación, es importante que tengas otras aficiones para mantenerte energizado. Ponte diferentes sombreros y haz diferentes cosas para mantener el hambre.
Cuéntanos sobre el proceso de creación de tu proyecto más reciente, “Palm Royale”.
-Estoy muy orgulloso de “Palm Royale”, porque es una comedia comiquísima, con el talento de Kristen Wiig, [Allison Janney], Laura Dern, Ricky Martin y Carol Burnett, que es un icono. Fíjate que cuando conocí a Carol Burnett, el director me la presentó, la fui a saludar, y se me olvidó mi nombre.
Yo nunca me he puesto nervioso delante de nadie, pero delante de ella, me recuerda a mi niñez. Fue uno de esos momentos que a mi nunca se me va a olvidar, y entonces, estoy muy contento.
Tengo otra serie también que se llama “Black Mafia Family”, y la filmamos en Atlanta. Son dos personajes diferentes, que es lo que me gusta, no siempre hacer el mismo papel.
¿Qué consejos darías a actores o artistas emergentes hoy en día?
-En cualquier cosa que uno se quiere meter, tiene que tener un plan, y no le puedes poner un tiempo. Mira lo que me pasó a mi. Me dieron la primera audición. Pero, hay personas que llevan veinte años, y nunca agarran un papel como el que agarré yo. Entonces, tienes que entender que esto es un maratón. Si de verdad, te encanta lo que estás haciendo, no importa el tiempo que se va a demorar para llegar.




























