Roberto Díaz: Una parte instrumental del legado de Curtis Institute of Music

Roberto Diaz
Roberto Díaz se ha convertido en una parte instrumental del crecimiento de Curtis Institute of Music.

El violista galardonado chileno Roberto Díaz es una parte instrumental del legado del Curtis Institute of Music, haciendo que la educación musical sea accesible para todos los jóvenes talentos y llevándolos por todo el mundo con programas nuevos excepcionales. Díaz comenzó su camino brillante estudiando en el Conservatorio de Música de Nueva Inglaterra y Curtis, luego continuando su camino como violista principal de la Sinfónica Nacional, miembro de la Sinfónica de Boston y de la Orquesta de Minnesota.

A lo largo de su extensa carrera, el artista ha colaborado con algunos de los directores y compositores más legendarios, se ha presentado con cuartetos de cuerda principales y pianistas en series de música de cámara y festivales mundialmente, ha grabado una variedad de piezas icónicas con sellos discográficos, y ha realizado giras por Europa, Asia y las Américas como miembro del Trío Díaz.

Pronto comenzando como profesor de viola en Curtis y viola principal de la Orquesta de Filadelfia, tuvo la oportunidad de su vida en 1998 de liderar el Instituto hacia el siglo veintiuno.

Ahora, como presidente y director ejecutivo actual, ha logrado la construcción de un gran edificio nuevo, la introducción de un departamento de guitarra clásica, nuevos programas de conductores y cuartetos de cuerdas, el lanzamiento de Curtis Summerfest, colaboraciones con otras prestigiosas instituciones de música y arte, la fundación de Curtis on Tour, y mucho más.

A través de los años, Díaz ha recibido varios reconocimientos, como un doctorado honorario de Bowdoin College, una membresía honoraria de la Junta Nacional de la Sociedad Estadounidense de Viola, el Premio C. Hartman Kuhn de la Orquesta de Filadelfia, y un Grammy a la Mejor Composición Clásica Contemporánea en 2018.

Roberto Diaz
Díaz ha viajado por todo el mundo con su talento, logrando varios reconocimientos en el camino.

En una entrevista exclusiva con Impacto Latino, Díaz revela más detalles sobre su trayectoria como violista y su transición a Curtis.

¿Cuáles fueron tus inicios en el mundo de las artes?

-Empecé a estudiar música muy joven por mis padres. Los dos eran músicos profesionales. Entonces, en nuestra casa, todos estudiamos música. No era necesariamente pensando en que íbamos a ser músicos profesionales, pero para mis padres, era muy importante que nosotros todos tuviéramos una educación musical.

¿Por qué elegiste la viola específicamente?

-Cuando era joven en Chile, empecé estudiando violín, porque en esos tiempos, no existían las orquestas juveniles. No se necesitaba que los jóvenes tocaran viola o contrabajo. Los instrumentos más populares eran el violín, el chelo, la guitarra, o el piano. Cuando vinimos a Estados Unidos, físicamente podía tocar una viola, que es más grande que el violín.

Entonces, mi padre, siendo violista, me aconsejó que probara a estudiar viola, y allí me quedé.

¿Cómo sientes que has evolucionado como músico a través de los años?

-He tenido la suerte en mi carrera de haber tenido la oportunidad de trabajar con muchos de los directores más importantes en el mundo. También, he tenido la oportunidad de tocar música de cámara. Cuando uno tiene la posibilidad de tener esas experiencias, eso a uno lo afecta mucho.

Uno aprende en enormes cantidades, como estas personas piensan sobre la música y como ser un mejor instrumentista. Son influencias que uno acumula en su vida y uno es el resultado de estas experiencias.

¿Cuál es la historia detrás de Curtis Institute of Music?

-Abrió las puertas por primera vez en octubre de 1924. La idea fue del director Leopold Stokowski, muy famoso por la película “Fantasia” y el director de la orquesta de Filadelfia en ese tiempo. En conversaciones con Mary Louise Curtis Bok Zimbalist, él dijo que quería que en Estados Unidos existiera una escuela de música que fuera similar a las escuelas grandes de música en Europa. [Quería] que en esas escuelas, los niños jóvenes más talentosos tuvieran la oportunidad de estudiar sin tener que pensar en dinero.

Entonces, ella decidió comprar este lugar donde la escuela empezó, y todavía es donde la escuela existe. Empezó como una posibilidad para que se educaran los músicos futuros de la Orquesta de Filadelfia.

¿Cómo describirías tu transición de músico a director ejecutivo de Curtis?

-A veces nunca sabes lo que te espera. Yo, como primera viola de la Orquesta de Filadelfia, en 1998, el director de Curtis me pidió que empiece a enseñar viola. En el año 2005, el director decidió que él se iba a retirar después de 20 años. No era algo que yo estaba buscando hacer.

Pero, ellos me preguntaron si lo consideraría, y aquí estamos 19 años después. Cuéntanos sobre los programas que tienen este año.

-Tenemos programas que son muy específicos y de alto nivel. Uno es para el cuarteto de cuerdas y el otro es para música de órgano, para que jóvenes que no son estudiantes en Curtis tengan la posibilidad de venir a Filadelfia y experimentar cómo es.

Lo que estoy haciendo ahora es una gira con Curtis on Tour, un programa que empezó hace como diez años. Pone a profesores, estudiantes y ex alumnos juntos. Viajamos por todo el mundo tocando conciertos de música de cámara, de la orquesta, o a veces como solistas.

El año que viene, como la celebración de 100 años de Curtis, vamos a estar en Lincoln Center en Geffen Hall, con el director musical de la Opera Metropolitana, Yannick Nézet Séguin.

¿Qué consejos darías a músicos o artistas emergentes?

-No hay sustituto para el trabajo duro. Ahora que los músicos jóvenes tienen la oportunidad con sus teléfonos de ver lo que está pasando en el mundo de la música, es importante tener una idea, específicamente los músicos en Latinoamérica.

Nosotros siempre tratamos de ir a Latinoamérica, ponernos en contacto con jóvenes músicos, y tratar de influenciarlos a seguir sus sueños y venir a América a estudiar música. Creo que lo que espero es que, una vez que se gradúen, regresen a sus países y se conviertan en artistas importantes y, sobre todo, profesores importantes.

 Roberto Diaz
Recientemente, tuvo una presentación en The 92nd Street Y en Nueva York con exalumnos y estudiantes, como parte de la programación de Curtis on Tour.
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