Con la presentación de “La discreta enamorada”, la clásica comedia de enredos amorosos de Lope de Vega que vimos en su noche de estreno en Repertorio Español, vuelve al mismo acogedor teatro de la Calle 27 otro trabajo escénico dirigido por el puertorriqueño Gamaliel Valle Rosa, becario del Programa de Directores Jóvenes Van Lier, quien allí mismo nos ofreció el año pasado “La niña que moría a cada rato”.
Bien puede decirse que este talentoso director, que obtuvo un bachillerato en Teatro de la Universidad de Puerto Rico, y en su tierra natal ya ha sido distinguido con un premio de dramaturgia, es un prometedor pilar de nuestro entorno teatral. Pero aunque admiramos lo que pudo lograr del elenco que reunió para dar vida a esta ingeniosa comedia del Siglo 17, tenemos que admitir que somos parte de una minoría con bajo nivel de tolerancia para los anacronismos escénicos, abundantes en esta puesta escénica.
Estamos conscientes de que resultan costosos los montajes con ropas y decorados de época, siendo esto lo que motiva muchas veces que se cambie la acción de una obra al tiempo contemporáneo. En el caso de “West Side Story”, una versión moderna de Arthur Laurents, inspirada en el “Romeo y Julieta” de Shakespeare, el resultado fue más que bueno. Aún así, si en cambio escuchamos los parlamentos en verso de un Lope de Vega, propios del llamado Siglo de Oro de las letras españolas, no es del todo coherente apostillarle seguidamente la letra y música de un bolero popular de nuestros días, como sucedió en este montaje.
No obstante lo antedicho, Valle Rosa mantuvo a todo vapor la trama de “La discreta enamorada”, brindándole a sus actores una buena oportunidad de lucimiento. Soraya Padrao estuvo muy bien en el papel titular de la Fenisa, la joven que provoca una serie enredos para conquistar a un apuesto mancebo, Lucindo, interpretado con certera propiedad por Ignacio García Bustelo.
Por otro lado, palabras de encomio también le corresponden a Inma Heredia, como la viuda madre Belisa; Gerardo Gudiño, caracterizando a Bernardo, el Capitán; Julio Ortega, como el criado Hernando; Malena Ramírez, en su papel de Gerarda, la dama cortesana; y Mauricio Pita, en el Doristeo — todos muy competentes y entregados a sus respectivos personajes.


























