
Las celebraciones de los hitos históricos, como las declaraciones de independencia latinoamericanas ocurridas a principios del siglo XIX, son el fundamento de una cascada de festejos que no solo dan colorido y alegría a la ciudad de Nueva York, pero sobretodo que fundamentan el valor de la presencia de América Latina en esta metrópolis.
Hitos del proceso de independencia latinoamericana, son el fundamento de un sinnúmero de actividades en la ciudad, en el área tri-estatal y en todo Estados Unidos, que permiten apreciar la estrecha relación de procesos con características propias y elementos comunes.
En el calendario de la ciudad, las celebraciones latinoamericanas se concentran en el verano, cuando el clima permite la organización de innumerables actividades masivas, entre las cuales destacan desfiles, izamientos de banderas, festivales musicales, de servicios, gastronomía, etc., todos ellos celebrando las declaraciones de independencia, en ese contexto los andinoamericanos concentran sus actividades entre julio y agosto.

FUNDAMENTO HISTÓRICO
Desde la etapa inicial posterior a la llegada del Imperio Español a las entonces llamadas Indias Occidentales, surgieron innumerables protestas, revueltas y movimientos en contra de la corona europea, sin embargo debieron transcurrir tres siglos, para que se consolide un movimiento con fundamento ideológico, conceptual y legal proclamando la independencia de las colonias europeas en el continente americano.
Oficialmente este proceso de independencia en América Latina inicia con la Revolución Haitiana, una insurrección exitosa de esclavos auto-liberados contra el dominio colonial francés en Saint-Domingue, ahora estado soberano de Haití. El proceso, que inició el 22 de agosto de 1791, culminó en 1804 con la independencia de la antigua colonia.
Dentro del contexto de Hispanoamérica, las colonias de España en América oficialmente declararon su independencia en un complejo proceso que oficialmente inicia con la gesta libertaria del 10 de agosto de 1809 en la capital de la Real Audiencia y Presidencia de Quito, actual Ecuador, cuya élite intelectual con apoyo de los barrios de la milenaria capital, presentaron un proyecto de gobierno autónomo completo y detallado, en el cual todos los funcionarios eran de origen americano.
Ese movimiento, causó revuelo internacional, pero fue ferozmente aplacado por el ejército realista español acantonado en Lima, -capital del Virreinato del Perú-, que movilizó toda su fuerza militar y apresó a los líderes independentistas de la Junta Soberana de Quito, para posteriormente, el 2 de agosto de 1810, asesinarlos, pero las semillas libertarias germinaron en otras regiones del continente.
Así, cronológicamente las declaraciones de independencia de las naciones latinoamericanas inician y se dan de esta manera: la Junta Soberana de Quito (Ecuador), 10 de agosto de 1809; Junta Soberana de Caracas (Venezuela), 19 de abril de 1810; Junta de Buenos Aires (Argentina) 25 de mayo de 1810; Junta de Bogota (Colombia) 20 de julio de 1810; Grito de Dolores (México), 16 de septiembre de 1810; Junta de Santiago de Chile, 19 de septiembre de 1810.
El asesinato de los pioneros de la gesta libertaria de Quito a manos del ejército realista llegado de Lima, el 2 de agosto de 1810, provocó el repudio continental. Esa masacre fue uno de los hechos que provocó, -entre otros factores-, la declaración a muerte de Simón Bolívar contra el poderío del Imperio Español en América.

FIGURA UNIFICADORA
Son varios los actores del proceso independentista; sin embargo, el unificador de las celebraciones andinoamericanas en Nueva York es el héroe venezolano Simón Bolívar.
Fue declarado oficialmente Comandante de los Ejércitos Independentistas y Libertador en 1813, cuando inició su campaña libertadora desde Cúcuta, en el Virreinato de Nueva Granada, actual Colombia.
Bolívar estuvo personalmente en Nueva York, donde continúa siendo un ícono de América Latina. En esta ciudad se encuentra su monumento en el Central Park de Manhattan, que desde su colocación en 1921 ha sido un punto de concentración para las comunidades de los países que liberó y en los cuales sentó las bases de su vida republicana: Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Panamá y la nación que fundó, Bolivia. Los emblemas de estos países se encuentran en la base del monumento, que fue reubicado dentro del parque al final de la Sexta Avenida en 1951, donde actualmente se encuentra.
La comunidad venezolana, que ha crecido considerablemente en la ciudad de Nueva York, se encuentra inmersa en un complejo proceso debido a la lucha sociopolítica en su país natal. Sin embargo, los empresarios venezolano-americanos, con el respaldo del Comité Internacional Galo Plaza, también se hicieron presentes para rememorar y celebrar anticipadamente el natalicio del Libertador Simón Bolívar, resaltando el hecho histórico y alejados de toda controversia política.
Con la firme decisión de establecer nuevas actividades que resalten sus valores culturales en la historia de esta metrópolis, el Comité Internacional Galo Plaza, dedicado a la investigación histórica y promoción de valores interculturales que promuevan la hermandad continental, destacó la participación del Libertador en la Victoria de Ibarra el 17 de julio de 1823.
Este fue el único combate que Bolívar personalmente lideró en el territorio del actual Ecuador, sofocando el último bastión realista al norte de la Audiencia de Quito, que posteriormente incorporó a la Gran Colombia.

CELEBRACIONES ECUATORIANAS
Aunque las celebraciones de independencia latinoamericanas en la ciudad de Nueva York tienen una larga tradición, para Ecuador oficialmente comenzaron cuando el alcalde Abraham Beam declaró las celebraciones del 10 de Agosto de 1809 mediante una Proclama oficial de la ciudad en 1975.
Generalmente, existe confusión sobre las celebraciones, ya que los procesos tienen un punto de inicio, pero también un punto de culminación. En este caso, son las victorias de las grandes batallas las que cerraron los procesos independentistas latinoamericanos.
La comunidad ecuatoriana también fue pionera en celebrar la Batalla de Pichincha, que culminó el proceso trece años después de haber declarado la independencia.
En el caso de Ecuador, el proceso culminó el 24 de mayo de 1822, cuando la independencia fue conquistada con la victoria en la Batalla de Pichincha, un hito fundamental de las independencias andinoamericanas.
Este hecho definió la independencia definitiva de la capital de la Presidencia y Real Audiencia de Quito, de su región y del territorio que posteriormente se constituyó en la República del Ecuador.
Ese hecho histórico tuvo una influencia gravitante en la consolidación de la independencia de la República de Colombia y coadyuvó decisivamente a la del Perú y a la ulterior fundación de Bolivia. En esa batalla participaron soldados de diferentes países, incluso de Europa.
Desde hace diecisiete años, los ecuatoriano-americanos de Nueva York conmemoran la Victoria de Pichincha con una programación especial conocida como EcuaFest, que incluye un desfile en el lado noroccidental del histórico Central Park de Manhattan.
Este año, debido al cambio de fecha de mayo a julio, EcuaFest dedicó su celebración a la Fundación de la ciudad de Guayaquil, puerto principal de la nación andinoamericana.
La invitada principal fue la Reina de Guayaquil, Sabrina González, quien realiza una loable labor humanitaria en la ciudad conocida como Perla del Pacífico. El padrino internacional del desfile fue el Hon. Ydanis Rodríguez, comisionado del Departamento de Transporte de la ciudad de Nueva York, el primer latino en ocupar ese cargo y un amigo de larga data de la comunidad ecuatoriano-americana en Nueva York.
También encabezó el desfile el actor Richard Barker, de la famosa serie de televisión ecuatoriana "Mis adorables entenados".
Comparsas y delegaciones de varios países, entre ellas las de Bolivia, Guatemala, México, Nicaragua y República Dominicana, compartieron una gran demostración de cultura popular y musical latinoamericana.
Previamente, el calendario de festejos incluyó un cóctel de apertura, realizado con el respaldo del Comité Internacional Galo Plaza y su network de empresarios XHA Club, así como una glamorosa gala en el Woodhaven Manor de Jamaica Ave.
El Comité Internacional Galo Plaza también invitó a la Reina de Guayaquil a una recepción privada después del desfile en Central Park, en la cual participaron miembros de su red de profesionales.

CELEBRACIONES COLOMBIANAS
La comunidad colombiana es una de las primeras comunidades andinoamericanas de esta ciudad. En 2024, presentó un completo calendario de actividades, que inició el jueves 18 de julio con el izamiento de su pabellón nacional en Bowling Green, encabezado por Andrés Mejía Pizano, cónsul general en Nueva York. A este acto asistieron el alcalde Eric Adams, varios funcionarios de su administración y como invitado especial, el alcalde de la ciudad de Cali, Alejandro Eder.
Continuando con los actos de celebración, la representación diplomática colocó una ofrenda floral en el monumento del Libertador Simón Bolívar en Central Park el viernes 19 de julio.
Además, participaron en la iluminación del Empire State Building con los colores de la bandera colombiana la noche del 20 de julio, día de su Declaración de Independencia.
El domingo 21, la comunidad colombiana celebró el Festival Independencia Orgullo Colombiana en el Hall de las Ciencias en el Parque de Flushing. También se han realizado numerosas actividades organizadas por diferentes agrupaciones y entidades en toda el área Tri-Estatal, incluyendo las organizadas por dirigentes colombiano- americanos en Long Island y Connecticut.

CELEBRACIONES PERUANAS
Por su parte, la comunidad peruana de Nueva York inició sus celebraciones estrenando a su nuevo cónsul general, Hon. Oswaldo Del Aguila. El sábado 20 de julio se realizó un acto de develación del nombramiento de la Calle Perú en la intersección de Northern Blvd. y la calle 85 en Queens, organizado por el Concejo Municipal y el Centro Cívico Peruano, con respaldo de oficiales electos latinoamericanos del área.
El domingo 21, la comunidad peruana llevó a cabo una Misa de Acción de Gracias por el Perú y de homenaje a cinco santos peruanos en la iglesia de Santa Brígida en Brooklyn.
La actividad más significativa fue el izamiento del pabellón de Perú en Bowling Green el lunes 22 de julio. En este acto, el nuevo cónsul peruano, acompañado de agrupaciones como el Centro Cívico Peruano y líderes culturales como la artista Ana de Obregoso, presidió un evento que contó con la participación de la famosa soprano Sylvia Falcón, quien interpretó el Himno Nacional de Perú en quechua y el Star-Spangled Banner en inglés, además de otras danzas tradicionales.
Durante este acto, el alcalde de la Ciudad de Nueva York, Eric Adams, proclamó el 22 de julio como el "Día de la Herencia Peruana" en Nueva York, aunque la fecha oficial de celebración es el 28 de julio.
Dentro del contexto de las celebraciones, llegó a Nueva York la nadadora peruana Lorena Costa Bedoya, primera peruana en dar la vuelta a nado alrededor de Manhattan el 23 de julio en el Pier “A” en Battery Park.
El Consulado General también difundió otras actividades en el área Tri-Estatal, como la iluminación ornamental con los colores de la bandera del Perú del Palacio Legislativo del Condado de Nassau, organizado por la Peruvian American Chamber of Commerce of Long Island el viernes 26 de julio en Mineola.
La Asociación Peruana Americana de Westchester realizará el Izamiento de la Bandera del Perú el viernes 26 de julio en White Plains y en New Rochelle se celebrará una Misa el sábado 27 de julio, cuando también se llevará a cabo una cena conmemorativa organizada por el Club Perú de Nueva York en Ozone Park.
Las celebraciones andinoamericanas continuarán en la ciudad hasta agosto y en septiembre darán inicio oficialmente al Mes de la Herencia Hispana con los festejos de México, América Central y Chile, hasta culminar con la conmemoración de la llegada de Colón a América y los festejos de las naciones aborígenes del continente.

REFLEXIÓN
Recordar los acontecimientos trascendentes de la historia es fundamental para mantener las raíces y la identidad de cada comunidad, así como para reforzar la identidad compartida de los latinoamericanos. Este debe ser el fundamento de desfiles, izamientos de banderas, festivales y demás actividades.
La historia no se escribe con desfiles ni festivales, tampoco con actos cívicos simbólicos, ni bailes, ni comida ni bebida, sino con la determinación de mantener y defender con honor y valentía valores superiores de integridad, hermandad, unidad, patriotismo, y valores supremos como la libertad, la justicia social, la democracia, y la libertad de pensamiento y expresión, por los cuales visionarios latinoamericanos derramaron su sangre y ofrendaron su vida.
La lucha contra la corrupción y el narcotráfico son los retos más grandes que enfrentan los latinoamericanos de Nueva York para ayudar a sus comunidades y a sus países de origen.
Por ello, debe dejarse de lado la adulación, el servilismo y las calculaciones individuales, y sobreponer los intereses de una gran comunidad con una historia monumental que es su mayor legado.
Sin embargo, esa historia nos demuestra que el proceso de liberación de los pueblos es un ejercicio permanente.

Identidad y unidad de la presencia latinoamericana en Nueva York



























