ENTREVISTA EXCLUSIVA

Septiembre es el mes más importante y simbólico para los trabajadores de la ciudad de Nueva York, porque se conmemora el Día del Trabajo y además, porque se recuerda a los trabajadores que perecieron en el ataque terrorista del 9/11, a los que asistieron a las víctimas y a los que realizaron las tareas de limpieza y reconstrucción.
La gran mayoría de esos trabajadores fueron miembros de diferentes sindicatos o uniones obreras, que han sido las que han defendido sus derechos, pero el movimiento sindical enfrenta nuevos retos y para hablar de ello entrevistamos al líder puertorriqueño Jaime Soto, Gerente de Negocios y Secretario-Tesorero de la Local 12A, la primera representación sindical de los trabajadores de remoción de asbestos establecida en la ciudad.
¿Cuál es el porcentaje de latinos en la membresía de este sindicato?
- Un noventa por ciento son latinos, de diferentes países: de República Dominicana, de Puerto Rico, Colombia, Ecuador, México, Venezuela. El grupo mayoritario actualmente lo conforman los dominicanos, que además se han superado y muchos son supervisores.
Antes de 9/11 cualquier obrero con licencia para remover asbestos podía ser miembro de este sindicato ¿qué sucede actualmente?
- Ahora mismo las compañías están pidiendo que los trabajadores que la unión envía a los proyectos, tengan un número de seguro social. La licencia de manejo o el ID de Motores y Vehículos sirve para tomar el entrenamiento y obtener la licencia, pero para enviar a los miembros de la unión a trabajar, se requiere un número de seguro social y eso depende de las compañías contratistas que lo están verificando.
¿Eso evita que trabajadores sin estatus legal tengan representación sindical y engrosen un grupo vulnerable, dispuesto a trabajar bajo las condiciones que el empleador imponga?
- Si hay trabajo, a nosotros no nos molesta enviar a los trabajadores inmigrantes, que han tomado su entrenamiento y tienen licencia, pero las compañías están verificando, alguien les está obligando a verificar, por eso actualmente no estamos dando membresías a trabajadores sin papeles, porque no podemos enviarlos a los proyectos, porque no los reciben.
Pero continuamos ofreciendo educación, es decir el entrenamiento, porque la educación es un derecho universal, aquí apoyamos la educación de los trabajadores, por su seguridad, pero con las mismas licencias que obtienen aquí no están tumbando los trabajos, porque se van a trabajar sin unión.

¿Las licencias de manejo no ayudaron?
- Eso no ayudó, porque con el ID de Motores y Vehículos pueden aplicar para sacar la licencia de asbesteros, llegan al trabajo, verifican el seguro social y no les dan trabajo, pero se van a trabajar sin unión y nos están tumbando los trabajos.
Este verano varios sindicatos fuimos a verificar doce trabajos de vivienda en Brooklyn y los obreros estaban trabajando sin unión, sin representación sindical.
Las compañías dicen que son trabajos de prevailing wage, que lo pueden hacer, les pagan completo a los trabajadores y nos quedamos los sindicatos afuera.
School construction verifica la compañía y verifica con nosotros que son miembros de la unión, ellos tienen que poner de que unión es cada obrero, pero el Departamento de Vivienda y el sector privado no lo están haciendo, porque la ciudad les está dando el PLA, Project Labor Agreement.
¿Cómo pueden las autoridades ayudar?
- Ahora mismo tienen el poder de los trabajos que están dando, sean PLA o sin PLA, que sean trabajadores con unión, pero si dan los proyectos a compañías que ponen a la gente que ellos quieren, a trabajadores sin unión, no nos ayuda.
Los oficiales electos son los primeros que pueden enseñar los beneficios a las empresas, porque hay diferentes maneras de que las compañías ahorren dinero usando a trabajadores con unión. Si una compañía paga sesenta dólares completos al trabajador, estas compañías tienen que pagar más impuestos por eso.
Pero si les pagan cuarenta y cinco dólares y los quince dólares restantes lo pagan a la unión para los beneficios, ellos no pagan impuestos, entonces ahorran dinero. No me explico los cálculos de los que no quieren trabajar con unión.
La ciudad termina pagando todo este dinero, que es para que los miembros de la unión se ayuden, si doy a los miembros de la unión diez dólares de annuity, eso es para su futuro y la ciudad o quien sea, les está dando los trabajos a una compañía sin unión y pagan todo a los miembros, ellos no lo van a ahorrar, no van a guardar nada para su futuro. El dinero que guarda e invierte la unión, ayuda a que los trabajadores mismos aseguren su futuro.
Los contratos colectivos de las uniones incluyen cobertura de salud, entonces los trabajadores de unión no aplican para servicios de salud gratuitos que ofrece la ciudad, no son una carga, están asegurados por su propio trabajo, los trabajadores sin unión se convierten en un peso porque no tienen cobertura y deben utilizar servicios públicos.
Los trabajadores sin unión reciben sesenta dólares completos y la ciudad debe seguir pagando el Medicaid y por todas las otras cosas que les dan ahora. Los oficiales electos y las empresas no están haciendo lo correcto y no están ayudando a los sindicatos de trabajadores.

¿Cómo están los trabajadores del 9/11?
- Actualmente hay muy pocos. Yo fui uno de los que estuvo en 9/11, era supervisor de una compañía, pero estuve solo dos días, en el piso doce del edificio de Verizon. No había muro, era un abismo y cuando mirabas hacia abajo veías los pedazos de cuerpos humanos. Fue traumatizante, podía hacerlo pero sabía que me iba a provocar un problema muy fuerte a futuro, ahí comencé a trabajar en la parte administrativa de la Local 12A.
Muchos miembros terminaron enfermos, muchos se han ido a Florida, otros regresaron a sus países. En esa época tenían treinta o cuarenta años, actualmente tienen cincuenta o sesenta. La membresía es nueva, con gente de otra generación, que actualmente tienen treinta años, es decir que en ese entonces eran niños, pero nosotros como unión estamos muy orgullosos de haber sido parte de la limpieza de la Zona Cero.
Un mensaje final
- A los funcionarios electos y a organizaciones como la de vivienda, construcción de escuelas, ustedes pueden hacerlo mejor, no es que no estemos haciendo nuestra parte, pero ustedes pueden hacerlo mejor.
Hay tantos vacíos legales y hay tantas formas de ahorrar dinero para la ciudad y para las empresas si se solucionan esos vacíos legales. El dinero que puede ahorrar la ciudad podría crear aún más trabajo.
No es que estamos pidiendo que nos ayuden, ayudesen a sí mismos y ayude a los miembros de los sindicatos a asegurarse de que mantengan su trabajo, de esa manera la ciudad no tiene que sacar de su bolsillo todas las demás cosas como Medicaid y cosas así, el sindicato se encargará de eso, se asegurará de que los PLA vayan a empresas legítimas y responsables, que se hagan cargo y paguen a los miembros el salario correcto, es muy simple.




























