El próximo 2 de mayo se celebra en Las Vegas, Nevada el duelo de unificación de títulos mundiales del peso welter, entre el púgil estadounidense Floyd "Money" Mayweather Jr. y el filipino Manny Pacquiao. Es la pelea de "todos los tiempos", al menos en cuanto al dinero, ya que se esperan recaudar más de 400 millones de dólares.

Por Rubén Mantilla
Más de seis años se tardó en poder concretar el duelo de unificación de títulos mundiales del peso welter, entre el púgil estadounidense invicto Floyd "Money" Mayweather Jr. y el filipino Manny Pacquiao.
Pero la espera mereció la pena para promotores y boxeadores, porque cuando el próximo 2 de mayo ambos se enfrenten en MGM Grand Garden Arena, de Las Vegas, Nevada, la pelea se habrá convertido en la de "todos los tiempos".

Al menos en cuanto al dinero, ya que se espera recaudar por televisión de pago, circuito cerrado, publicidad, taquilla y derechos de TV internacionales en 150 países, en torno a 500 millones de dólares, incluidos los 90 que deje la venta de la más de 16.000 entradas que tiene el recinto donde se va a realizar el combate.
Unos ingresos de taquilla que superan a los conseguidos por un Super Bowl, la final de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL), el gran espectáculo del año en Estados Unidos, que genera una asistencia al campo cuatro veces más que la que se va a dar en la pelea entre Mayweather Jr. y Pacquiao.
Precisamente, lo más relevante que ha tenido hasta ahora el llamado combate del siglo ha sido su repercusión económica, que se espera establezca nuevas marcas en ingresos, ganancias, bolsas que reciban los dos boxeadores y lo que ganen las cadenas de televisión Showtime y HBO que tendrán los derechos de trasmisión compartidos.
La disputa por el control de las ganancias millonarias que va a generar la pelea ha sido la causa principal que hasta el miércoles, 22 de abril, no se firmara el contrato de la pelea, lo que hizo que las entradas se pusieran a la venta hasta 10 días antes del combate.
Algo que no ha sido inconveniente porque solo se necesitaron unos minutos para venderse todas, a pesar que el costo oscila entre los 1.500 dólares, la más barata, y los 7.500 la meas cara, precios a nivel oficial, que en el mundo de la reventa podrán valer hasta 150.000 dólares algunas de las más caras.
Mientras que los que quieran ver la pelea por el circuito cerrado a través de todas las propiedades en Las Vegas del grupo MGM Resorts Internacional, será de 150 dólares, más algunos cargos extra, y solo se permitirán ocho entradas por persona.

Los cerca de tres millones de personas que se espera vean la pelea por el sistema de televisión de pago tendrán que desembolsar 89,95 dólares, de precio base, con ingresos récord para las cadenas Showtime y HBO.
Nada menos que un 40 por ciento de incremento con relación a los 64,95 que se pagó por la pelea de Mayweather Jr. ante el mexicano Saúl Canelo Álvarez, en septiembre del 2013.
El desorbitado precio de la televisión de pago no impedirá que la venta supere los 2,5 millones de aficionados que pagaron por ver el combate entre el propio Mayweather Jr. y Oscar De La Hoya en el 2007, mientras que batirá también la marca de los 152 millones de dólares que se recaudaron cuando el campeón invicto estadounidense se enfrentó a Álvarez.
Ante este panorama de ingresos récord, el gran triunfador ya es Mayweather Jr., que sin haber subido al cuadrilátero, tiene asegurada una bolsa de 150 millones de dólares al recibir el 65 por ciento de los 250 millones que están destinados a los boxeadores.
Esa fue la condición innegociable que impuso Mayweather Jr. para que se diese la pelea y, en cuanto Pacquiao la aceptó, que a su vez recibirá 100 millones de dólares, el camino quedó despejado, como reconoció el propio campeón filipino, que dejó en evidencia la estrategia económica que han seguido los promotores con el aplazamiento del combate, sin importar el apartado deportivo.
Mayweather Jr. ya se ha convertido también en el deportista que más dinero ha recibido en un solo año al superar los 125 millones de dólares que estableció el golfista Tiger Wood, en el 2008.
El campeón invicto estadounidense, el año pasado, ya había sido el deportista mejor pagado con 105 millones de dólares, quinto en la historia que lo conseguía después de Michael Jordan, Tiger Wood, Mike Tyson, Evander Holyfield y el piloto alemán Michael Schumacher.
De ahí, que Mayweather Jr. se permita todo tipo de excentricidades para la pelea, como es hacerse un protector bucal que superará los 30.000 dólares y se regalará un coche de colección, sin importarle que le cueste más de dos millones de dólares, con el que incrementará su lista de más de 100 carros que ha adquirido en los últimos 18 años, incluidos 16 de la marca Rolls Royce.

PACQUIAO, DE LOS EXCESOS A LA GUÍA DE DIOS
Mientras que Pacquiao, de 36 años, que nunca tuvo ese poder económico, pero si disfrutó al máximo de la vida, con todo tipo de lujos, mujeres, diversión y aficiones por el canto, incluida una banda propia, llega a la pelea de su carrera cambiado por completo después de haber encontrado a Dios al que ha convertido en su guía.
De hecho, en la última rueda de prensa que ofreció Pacquiao dijo que esperaba ofrecerle a Mayweather Jr. ir a rezar los dos después que concluya la pelea, sin importar el veredicto final.
Algo al que el púgil estadounidense de 37 años no quiso comentar, pero si aprovechó a decir que estaba por encima de todos, incluido el legendario excampeón del peso pesado, Muhammad Ali, al que dijo admirar, aunque lo que logró fue en una sola división y él está invicto en 47 combates y campeón en cinco categorías diferentes.
Lo que no comentó Mayweather Jr. es que Ali no elegía a sus rivales a su gusto y en el momento que más le interesaba, sino que tenía que enfrentarse al que le tocase por orden del ranking, y que era el mejor clasificado y aspirante obligatorio al título, por lo que una negativa como campeón implicaba que se quedaba sin corona.
Nada de eso ha sucedido con Mayweather Jr. De ahí, que la pelea con Pacquiao, desde el punto de vista deportivo, llega tarde para ambos, porque ninguno está ya en el mejor momento de sus respectivas carreras.
Sin embargo, los expertos consideran que si Pacquiao (38 KO) llega bien preparado, tendrá el honor de quitarle a Mayweather Jr., de 37 años el catálogo de invicto, y el mundo de las apuestas de Las Vegas también están del lado del campeón filipino.
El poder de los puños de Pacquiao y su velocidad a la hora de sacar las manos serán una pesadilla para Mayweather Jr, que como anticipa el manejador del púgil filipino, Freddie Roach, "esta vez no le bastará solo con correr por el cuadrilátero, tendrá que boxear desde que suene la campana, algo que no ha hecho en mucho tiempo".
Al margen de quien será el campeón de la llamada "pelea de todos los tiempos", al menos en el apartado económico, lo que ya se anticipa, en lo deportivo, es que podría haber una segunda parte, sin importar quien gane en Las Vegas.
Solo si se diese un nocáut contundente por parte de Mayweather Jr. la pelea revancha no estaría asegurada.
Pero si la victoria es para Pacquiao, sin importar el desenlace, o el púgil estadounidense la gana en una decisión dividida (2-1) de los jueces, entonces el segundo duelo Mayweather Jr-Pacquiao, está asegurado.




























