
Llegada a La Habana en 1939, como refugiada española procedente de Francia en el buque “El Flandre”, María Valero no imaginaría que transcurridos uno pocos años se convertiría en la más prominente figura de la radio cubana.
María nacida en Madrid en 1912, hija y nieta de actores, debió cambiar su profesión de actriz por la de enfermera al estallar la Guerra Civil Española.
Al concluir el conflicto bélico, María tomó la difícil determinación de abandonar España y tomar el estatus de refugiada en el país galo.

SUS INICIOS EN CUBA
Posiblemente los dos primeros años de María Valero en la capital cubana fueron algo duros, primero tratar de vencer el acento español, para incursionar en la radio del país que se encontraba en su apogeo. Pero gracias al tener dos parientes cercanos viviendo en la Isla, su tía la primera actriz Pilar Bermúdez y su primo el galán Eduardo Egea, su destino artístico se fue encauzando y pronto ésta determinada mujer y artista comenzó sus andaduras por el teatro y la radio cubanos.
Primero su talento fue requerido por el Teatro Universitario, en 1941 interpretando según los entendidos de la época una memorable Doña Inés en el drama de Zorilla, “Don Juan
Tenorio”.
Acto seguido la emisora Radiodifusión O’Shea la contrata pero su estadía en esta planta fue breve, ya que su salto a una de la más importantes radioemisoras del momento RHC Cadena Azul es inmediato. Los predios de Amado Trinidad Velasco la contrata, para formar parte junto a Ernesto Galindo, la que se convertiría en la pareja más destacada de la radio dentro del espacio de más audiencia en ese momento: “La novela del aire”.
Posteriormente la lucha de poder por poseer a las figuras de más relevancia de la radio se intensifica entre los magnates Amado Trinidad y Goar Mestre y este último consigue los servicios de María Valero, para el Circuíto CMQ, por la suma de 600 pesos cubanos mensuales, respetable cifra para su época, tomando en consideración que el peso cubano se cotizaba en aquel momento dos centavos más que el dólar.

GRAN DAMA DE LA RADIO DE CUBA
A partir de 1942 la Asociación Crónica Radial e Impresa (ACRI), distinguía a los artistas más destacados del país. Ese año la elige como mejor primera actriz y también desde 1944 hasta 1947, por sus labores en ambas emisoras lo cual le valió su designación como Gran Dama de la Radio de Cuba.
“UN GRITO EN LA NOCHE” Y “EL DERECHO DE NACER”
El 25 de noviembre de 1948, concluía la novela “Un grito en la noche”, protagonizada por María, y donde el protagonista masculino fallecía en un accidente automovilístico. Había mucho alboroto en los pasillos de CMQ, ya esa noche de madrugada pasaría un cometa visible en La Habana y un grupo de actores y actrices se disponían a ir a la Avenida del Puerto, que era donde se decía de vería mejor. María fue invitada a unirse al grupo junto a Eduardo Egea y Ana Sainz, pero primero debía prepararse para el capítulo 199 de “El derecho de nacer”, del escritor Félix B. Caignet, que dirigía Justo Rodríguez Santos y que se transmitiría a las 8 de la noche.
Eran las 5 de la mañana del 26 de noviembre de 1948, el grupo cruzaba del restaurante “El Templete”, en la Avenida del Puerto, María que se adelantó a sus compañeros, fue atropellada por auto venía a alta velocidad y su muerte fue instantánea.

EL SEPELIO
Fue una sentida manifestación de dolor, el cual partió de la Funeraria Caballero en 23 y M hasta el Cementerio de Colón. A pesar de mis 10 años, yo logré burlar la vigilancia de mi abuela y mi madre y tomar un autobús hasta donde partiría el sepelio, porque esa voz que susurró mis oídos a tan corta edad fue uno de los motivos que dio inicio a mi matrimonio con el arte. Por tal motivo en pasadas visitas a Cuba, además de brindar mis respetos a mis muertos en la necrópolis habanera siempre tuve un momento adicional para visitar su tumba.

ANIVERSARIO
Al haberse cumplido el 70 aniversario de la desaparición de María Valero, la escritora y activista cubana Josefa Bracero prepara un libro sobre esta inigualable y artista. Ojalá podamos disfrutar de su contenido cuando vea la luz.



























