
Scott Stringer, contralor de la ciudad de Nueva York, dio un formidable discurso el día de la juramentación del II periodo de Bill de Blasio: “Si nos convertimos en un lugar donde la cuota de entrada para tener un condominio son $2 millones , y donde solo los más privilegiados pueden prosperar, entonces estaremos traicionando la promesa de Nueva York”.
Letitia James, defensora publica de la Gran Manzana, hizo lo suyo: “Todos los neoyorquinos quieren vecindarios seguros donde la policías y las comunidades sean amigas y donde su suceso sea determinado por su esfuerzo laboral y el potencial de Dios”.
Ambos forman parte de la lista de posibles aspirantes a reemplazar al alcalde Bill de Blasio en el primer sillón municipal de la ciudad, por el Partido Demócrata que por lo general gana las contiendas.
Sin embargo, no son los únicos que sueñan con ese puesto. También integra la lista Rubén Díaz Jr., presidente del condado de El Bronx, cuyo nombre se baraja como inminente candidato de fuste.
También está en compás de espera, Eric Adams, presidente del condado de Brooklyn, cuyo lanzamiento sería vertiginoso como su actual carrera política.
Asimismo, Corey Johnson. Pero también está en la lista, Melissa Mark-Viverito, que tiene apoyo de diferentes uniones de trabajadores y sólida experiencia organizativa. Pero no se puede dejar de lado a Christine Quinn, ex presidenta del concejo municipal (como MMV), cuyos afanes de ser alcaldesa no lo ha desmentido. Hay de todo como en bodega.



























