La importancia de los pequeños emprendimientos en la economía de la ciudad de Nueva York ha sobrepasado la prueba de fuego, especialmente durante la pandemia y post pandemia, que demostraron no ser una barrera para este tipo de negocios que han demostrado gran capacidad de adaptabilidad.

Los emprendimientos en la ciudad son muy diversos, de todo tipo, la realidad demuestra que no solo se vinculan con los barrios, muchos emprendimientos se establecen en barrios diferentes e incluso lejanos al lugar de residencia de sus propietarios. La naturaleza diversa y variable de la ciudad, ha provocado que los pequeños emprendimientos desarrollen sus propios recursos de sobrevivencia y no hay un esquema o modelo rígidamente definido para asegurar su éxito.

Ciertamente que en este proceso la tecnología ha jugado un papel importante y los teléfonos celulares operan como mini computadoras a través de las cuales es posible realizar promociones en redes sociales, llenar aplicaciones para permisos, hacer consultas de todo tipo, etc. así como comunicarse con posibles socios, clientes, profesionales etc., etc., etc.

Durante la temporada navideña publicamos sobre varios latinos que participaron en las ferias más importantes de la ciudad, entre ellos varias mujeres, pero también hay otros que se mantienen trabajando en promocionar sus servicios en redes sociales, otros que mantienen prácticas tradicionales, fomentando relaciones en el barrio con las comunidades del área, pero todos, son la base de una economía fundamentada en la diversidad. A continuación una muestra de estos tres tipos diferentes de mantener los emprendimientos entre los latinos de la ciudad.

 

FERIAS LOCALES

La diseñadora de joyas argentinas Victoria Bekerman ha optado por expandir su negocio participando en las ferias de la ciudad, donde ha promovido su marca y su sitio web
La diseñadora de joyas argentinas Victoria Bekerman ha optado por expandir su negocio participando en las ferias de la ciudad, donde ha promovido su marca y su sitio web.

A Victoria Bekerman la conocimos participando en la Feria Navideña de Columbus con sus creaciones de bisutería fina, esta diseñadora argentina nos cuenta que en el pasado estuvo participando durante mucho tiempo, con otro tipo de productos en las ferias en Unión Square y en Gran Central, pero que este año decidió participar en la feria en Columbus Circle, la cual es organizada por una empresa privada, no por una entidad de gobierno ni una agrupación comunitaria ni empresarial.

Nos cuenta que participar con un pequeño kiosco en la feria, durante poco menos de un mes, le costó seis mil dólares. Fue un esfuerzo individual, pero nos dice que valió la pena, que logró recuperar la inversión, es decir que no hubo pérdida. Que este año, a pesar de que no hubo tanta gente como los años anteriores debido a las nuevas variantes del Covid, hubo gente y hubo ventas, que la gente pasaba y compraba, que se siente muy satisfecha de haber participado.

Sobre ayudas del gobierno local afirma que “con la pandemia hubo mucha información que compartimos con otros artistas, para aplicar para préstamos, para estudiar, pero la verdad es que no aplicamos”. El compartir información sobre ayudas y recursos disponibles, fue parte de una solidaridad que floreció en medio de la pandemia, especialmente entre miembros de grupos afines. Pero Victoria afirma que realmente no ha tenido información directa de las agencias de gobierno local, ni de otras entidades afines.

 

REDES SOCIALES

El chef peruano Ezequiel Valencia ha optado por expandir su emprendimiento abriendo un nuevo restaurante Bravazo al otro lado del río, en el 4101 de Park Ave. en Unión City.

Para el chef peruano Ezequiel Valencia, lo mejor para lograr subsistir y progresar ha sido abrir un nuevo restaurante, pero no en Nueva York, -donde reside y en donde ha trabajado los últimos diez años-, sino en Nueva Jersey,  porque afirma que “primeramente las rentas son más bajas, más convenientes, mientras en Nueva York hay que trabajar prácticamente para pagar la renta y en segundo lugar, los trámites y el papeleo es menos problemático, menos complicado, en Nueva York cuesta más y es más difícil, demora mucho, mientras que en Nueva Jersey salió todo en dos meses”.

El chef Valencia afirma que a pesar de haber sido afectado por el Covid al inicio de la pandemia en marzo del 2020, de lo cual cree fue a causa de usar el transporte público de la ciudad, no ha recibido ninguna ayuda y ha mantenido sus dos restaurantes, uno en Corona y otro en Brooklyn, con su esfuerzo y el de su esposa Rosita. Que el único medio de promoción que utilizan son las redes sociales y el aprecio de amistades y conocidos que saben de la calidad de su comida, pero que no le llega información de ninguna entidad gubernamental.

A nivel de restaurantes hay gran competencia, hay negocios de comida de todo tipo y de todo tamaño, pero a fin de cuentas a pesar de que la gente se abstenga de salir, de viajar, de ir al cine o a eventos, nunca deja de comer, porque es una necesidad vital y en ese sentido, si uno tiene establecido un nombre, un prestigio en la calidad y en el servicio, puede mantenerse a flote en medio de la adversidad. La comunidad retribuye la ayuda, “yo siempre he apoyado a mi comunidad cuando me lo ha pedido y por eso siento que aprecian y que tarde o temprano retribuyen, es decir hay un apoyo mutuo, además no dependo de un chef para mantener mis restaurantes, el chef soy yo.

 

ANTE TODO CALIDAD

La emprendedora Honorina Melgarejo preparando exquisitos y saludables jugos de frutas, batidos y bocadillos mexicanos, ha establecido su fama en el área circundante en la Ave. Amsterdam y calle 164.

Después de un largo tiempo trabajando en los quehaceres de la casa para una familia como interna, es decir full time, Honorina Melgarejo decidió independizarse y una vez obtenidos sus documentos, decidió junto a su esposo abrir su propio negocio, una bodega de productos mexicanos en donde también se preparan jugos naturales, batidos y bocadillos. El esfuerzo ha sido grande y los esposo dedican la mayor parte del día atendiendo su negocio en Washington Heights.

Tampoco han recibido ninguna ayuda de ninguna entidad de gobierno y luchan por salir adelante únicamente con su esfuerzo y sacrificio. Ellos se levantan muy temprano, se encargan de sus tres hijos y se dedican a tiempo completo a su negocio y a sus clientes. El secreto de mantenerse para los esposos Melgarejo ha sido la persistencia, la constancia, no desmayar y sacrificarse día a día con un objetivo en mente, ahorrar dinero y abrir una cadena de restaurantes mexicanos.

Para los Melgarejo han terminado las actividades sociales, las diversiones, la salidas en familia al parque, están enfocados en sacar adelante su negocio y en lograr abrir su propio restaurante, ya que en el transcurso del funcionamiento de su bodega, han descubierto que los bocadillos mexicanos que preparan, son lo más apetecido y apreciado por sus clientes. Efraín, esposo de Honorina es el jefe de cocina y entre los dos comparten todo el trabajo de mantenimiento, abastecimiento, administración, cocina, etc.

Para estos emprendedores el secreto ha sido la persistencia, la calidad y buen precio de sus productos. Con ayuda de su hija mayor, que es nacida aquí y que domina el idioma inglés se mantienen y crecen con decisión y entereza, demostrando una vez más que a la ciudad de Nueva York y a su economía la construyen y mantienen los inmigrantes.

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