Un aproximado de US$73.000 millones fue el monto alcanzado en remesas para el 2016 hacia America Latina y el Caribe, representando un alza de un 6.9% respecto al año 2015, según datos suministrados por el Fondo Monetario Internacional (FMI), esta fue la única región que recibió más remesas en 2016.
La gran cantidad de latinoamericanos que vive en Estados Unidos componen una gran parte de los emisores de dinero hacia países como México, Guatemala y El Salvador.
La India sigue siendo el país que más remesas recibe, sin embargo tuvo una caída significativa de 62.000 millones de dólares, 8.9% respecto al 2015.
En los países en desarrollo las remesas son una importante fuente de ingresos para millones de familias.
El FMI espera que para este año haya un crecimiento de aproximadamente un 3.5%. De esta forma las remesas hacia los países en desarrollo que llegaron a 429.000 millones en el 2016 podrían pasar a unos 444.000 millones en el 2017.
Mientras que para América Latina y el Caribe se espera que haya un aumento de un 3.3% pasando de 73.000 millones a 75.000 millones en el 2017.
El costo promedio de hacer un envío de USD $200.00 se mantiene en 7.6%. El aumento en las remesas hacia América Latina y el Caribe se considera tuvieron relación con la recuperación económica de Estados Unidos.
“Las remesas continúan siendo un factor importante de la economía mundial, aún más que la asistencia internacional. Sin embargo, esta “nueva normalidad” en la que las transferencias de dinero aumentan solo levemente puede plantear enormes desafíos para millones de familias que dependen en gran medida de ellas. A su vez, puede afectar gravemente las economías de muchos países y generar un conjunto de nuevos retos para el crecimiento económico”, indicó Augusto López-Claros, director del Grupo de Indicadores Mundiales del Banco Mundial.



























