La solvencia económica de Japón pudo con Fukushima, Madrid y Estambul

 1.- Un grupo de japoneses celebra el pasado 7 de septiembre de 2013 la elecciÛn de la sede de los Juegos de 2020 en Buenos Aires (Argentina).

Un grupo de japoneses celebra el pasado 7 de septiembre de 2013 la elección de la sede de los Juegos de 2020.

Con una mayoría casi aplastante, Tokio consiguió la sede de los Juegos Olímpicos de 2020 al convencer a los miembros del COI de su solvencia económica y de su gran capacidad organizativa.

La sombra de la fuga radiactiva en la central de Fukushima no influyó en el resultado de la votación, como tampoco tocó la fibra del centenar de miembros del COI la reiteración de la 'ilusión' olímpica de Madrid ni el llamamiento romántico de Estambul como crisol de dos culturas y continentes.

Cincuenta años después de que la capital nipona albergara en 1964 los primeros Juegos en Asia, Japón vuelve a obtener la confianza del COI, que asimismo le concedió los de Invierno de Saporo en 1972 y en Nagano en 1998, por lo que serán los cuartos que organiza el país del sol naciente.

Aunque seguramente en la elección de Tokio influyeron muchos aspectos, está claro que su mejor baza fue cuando la candidatura confirmó que había un fondo de reserva de 4.500 millones de euros (cerca de seis millones de dólares) dispuestos para la organización de los Juegos.

La inmediata reacción económica positiva dos días después fue la importante subida de la bolsa tokiota que disparó al selectivo Nikkei un 2,48 por ciento.

Las estimaciones que maneja el Gobierno Metropolitano de Tokio reflejan que la economía de la capital, que es la ciudad con el mayor producto interior bruto (PIB) del mundo, crecerá en cerca 3 billones de yenes (22.842 millones de euros) hasta la finalización del evento.

De esa cantidad, se prevé que 474.500 millones de yenes (3.613 millones de euros) vayan a parar a la industria de la construcción, sobre todo para proyectos clave de la candidatura nipona como son el nuevo estadio olímpico y la Villa de los atletas.

El primer ministro de JapÛn, Shinzo Abe (i), presidente del COI, el belga Jacques Rogge (2-i), el presidente del ComitÈ OlÌmpico JaponÈs, Tsnekazu Takeda (2-d), y el gobernador de Tokio, Naoki Inose (d), participan en una rueda de prensa el 7 de septiembre de 2013, en el Hotel Hilton de Buenos Aires (Argentina).
El primer ministro de Japón, Shinzo Abe (i), presidente del COI, el belga Jacques Rogge (2-i), el presidente del Comité Olímpico Japonés, Tsnekazu Takeda (2-d), y el gobernador de Tokio, Naoki Inose (d), participan en una rueda de prensa el 7 de septiembre de 2013, en el Hotel Hilton de Buenos Aires (Argentina).

EL EFECTO OLÍMPICO.
Mientras, se espera que el sector servicios se beneficie del efecto olímpico con un monto de cerca de 651.000 millones de yenes (4.957 millones de euros), ante el incremento del gasto inmobiliario, en el sector hostelero, el consumo de recuerdos relacionados con los Juegos y en el transporte.

Cuando el presidente del COI, el belga Jacques Rogge, abrió el sobre y dijo que la ciudad elegida era Tokio, el júbilo se apoderó de la expedición japonesa y el país entero, aunque eran las 5 de la mañana, estalló de alegría.

Fue el premio a un proyecto muy sólido y sin fisuras que había merecido los elogios de la Comisión de Evaluación, pero también ayudó mucho la excelente y emotiva presentación previa ante los miembros del COI.

Igualmente fue un acierto que el primer ministro Shinzo Abe, sin esperar a que le pudieran preguntar después, abordara directamente el problema de Fukushima.

Imagen facilitada por Tokyo 2020. Situada en una zona de actividad portuaria e industrial, la Villa OlÌmpica de Tokio 2020 es ahora un descampado medio abandonado en uno de los terrenos ganados al mar de la bahÌa tokiota, situada entre las sedes y el corazÛn de la ciudad. De los 37 complejos deportivos de Tokio 2020, una veintena de ellos se encuentran en la bahÌa, una extensiÛn de islas artificiales que alberga oficinas, f·bricas, almacenes, centros comerciales, ·reas de entretenimiento y amplias zonas verdes.
Villa Olímpica de Tokio 2020 es ahora un descampado medio abandonado en uno de los terrenos ganados al mar de la bahía tokiota, situada entre las sedes y el corazón de la ciudad. De los 37 complejos deportivos de Tokio 2020, una veintena de ellos se encuentran en la bahía, una extensión de islas artificiales que alberga oficinas, fábricas, almacenes, centros comerciales, áreas de entretenimiento y amplias zonas verdes.

"Algunos de ustedes pueden estar preocupados por Fukushima. Permítanme asegurarles que la situación está bajo control y que no ha tenido nunca ni tendrá un impacto sobre Tokio", afirmó.

Abe, al igual que la mayoría del resto de los ponentes en la presentación, habló de sus recuerdos olímpicos cuando en los Juegos de Tokio 1964 él tenía 10 años y aprendió "que los deportes conectan al mundo y dan a todos las mismas oportunidades".

La intervención más emotiva fue la de la atleta paralímpica Mami Sato, que perdió una pierna debido a un cáncer y cuya localidad natal fue arrasada por el tsunami. "El deporte me ha enseñado a valorar lo que tengo, no lo que he perdido", afirmó al borde de las lágrimas.

La ciudad más poblada del planeta, con un total de 34 millones de habitantes, tomará en 2020 el relevo a Río de Janeiro.

El espíritu de superación de los japoneses es encomiable. Si en 1964 demostraron que se habían sobrepuesto a su derrota en la Guerra Mundial, ahora también han convencido al mundo de que el tsunami más devastador de su historia, con 18.500 muertos y desaparecidos, no les ha restado un ápice su capacidad de mejora.

Los Juegos, aparte de los rendimientos económicos, servirán sobre todo para aumentar la autoestima y la ilusión a una población tan castigada por la naturaleza.

 Vista general del Estadio Nacional de Tokio durante la inauguraciÛn de los Juegos OlÌmpicos de 1964. La capital nipona se prepara para albergar una nueva cita olÌmpica en 2020.
Vista general del Estadio Nacional de Tokio durante la inauguración de los Juegos Olímpicos de 1964. La capital nipona se prepara para albergar una nueva cita olÌmpica en 2020.

 

Un grupo de japoneses celebra la elecciÛn de la sede de los Juegos de 2020, en el Hotel Sheraton de Buenos Aires (Argentina) el pasado 7 de septiembre.
Un grupo de japoneses celebra la elección de la sede de los Juegos de 2020, en el Hotel Sheraton de Buenos Aires (Argentina) el pasado 7 de septiembre.

 

 

 

Compartir
[fbcomments]