La prisión más famosa de Nueva York: Rikers Island

Isla Reikers Nueva York-Centro Penitenciario
Isla Rikers Nueva York-Centro Penitenciario

Casi todos hemos escuchado hablar de la Isla Rikers en Nueva York, considerada políticamente como parte de El Bronx aunque tiene código postal de Queens y su acceso es a través de Queens por el puente Francis Buono; Rikers Island es uno de los centros penitenciarios e instituciones mentales más grandes del mundo, y sin duda la prisión más famosa de Nueva York y no por buenas razones.

La Isla de 413.17 acres (167.20 hectáreas), fue adquirida por la Ciudad de Nueva York en 1884 por la suma de $180,000.00 cuando su tamaño era mucho menor. Inicialmente fue usada para entrenamientos militares.

Durante muchos años la ciudad decidió utilizar este sitio como un botadero de basura lo que terminó ocasionando problemas diversos, entre ellos plagas de ratas que luego trataron de controlar con perros hambrientos.

Isla Rikers Nueva York-Centro Penitenciario

La prisión fue establecida en este lugar en 1932 como una solución para aliviar la situación de la sobrepoblación y malas condiciones de la cárcel que se situaba en Welfare Island (hoy Roosevelt Island).

La prisión es administrada por el Departamento Correccional de la Ciudad de Nueva York, maneja un presupuesto de $860 millones al año, aquí laboran unos 9 mil oficiales y 1500 civiles que se encargan de un promedio de 100 mil admisiones al año, la gran mayoría solo temporales, número que en los últimos años ha venido en declive; de acuerdo a diversas fuentes casi un 80% de las personas que diariamente son detenidas y llevadas a Rikers no han sido enjuiciados. La capacidad máxima de Rikers es de 15,000 prisioneros.

Rikers Island tiene una muy mala reputación, durante años se ha hablado de abusos físicos y sicológicos además de violencia entre los prisioneros y de los prisioneros hacia los trabajadores. El Estado ha recibido múltiples demandas por maltrato y abuso y ha sido sentenciado en varias ocasiones a pagar millones de dólares a los ofendidos.

El complejo, de diez prisiones, mantiene tras rejas a aquellos sospechosos que están esperando juicio y no pueden pagar fianza o no les es establecida; prisioneros que han sido sentenciados a un año o menos y los que están aquí de manera temporal esperando ser transferidos a otros centros penitenciarios; es por esta razón que la Isla Rikers no es considerada una prisión per se, pues este término se utiliza para aquellos centros en que los detenidos están cumpliendo sentencias de largo plazo, Rikers vendría a ser realmente un “centro de detención”.

El centro penitenciario divide a los adultos de los menores de edad, hombres de mujeres, y aquellos que requieren atención médica especial o medidas de seguridad mayores. Además existen gimnasios, clínicas, escuelas, programas de rehabilitación, etc.

Debido a la gran controversia que ha generado Rikers Island a través de los años, sobre todo en lo que se refiere al tratamiento abusivo de parte de los oficiales hacia aquellos detenidos sospechosos de delitos menores; se ha hablado de la posibilidad de cerrar este centro penitenciario.

El acalde Bill de Blasio se ha manifestado al respecto, dejando claro que cerrar este centro no es tarea sencilla y tomaría un proceso de al menos 10 años, un proceso que comienza por lograr bajar las cifras de criminalidad de la ciudad de manera considerable; aunque esta cifra ha bajado en los años recientes de casi 20 mil detenciones diarias a 9,400 aún se está muy lejos de alcanzar la meta de 5 mil.

Mientras tanto se han dado a la tarea de mejorar las condiciones de aquellos prisioneros con problemas de salud o mentales, y eliminar prácticas que violentan los derechos humanos de los detenidos.

Compartir
[fbcomments]