
Es la comida italiana por excelencia. Desde los clásicos macarroni y spaguetti, a la carbonara o a la boloñesa, hasta la pasta con salmón, gulas, bacon o brócoli, casi todo le viene bien a este alimento. Hasta los paladares más exigentes se rendirán ante unas recetas creativas, variadas y muy nutritivas con la pasta como protagonista.
Es un plato que los italianos han sabido exportar a todos los rincones del planeta. En cada casa se ha evolucionado de unos típicos 'macarrones con tomate' a un sinfín de variedades de pasta y de recetas. Es una comida internacional que gusta a todo el mundo, ¿cuál será su secreto?.
En los supermercados, la pasta ocupa un espacio cada vez más importante en las góndolas, porque, junto a las distintas modalidades: spaguetti, fettuccini, tagliatelle, ravioli, macarroni, espirales ('fusilli'), lacitos, encontramos también variadas formas de hacerla: integral o natural, al huevo o fresca, así como una gran cantidad de marcas para elegir.
De mil formas y mil colores, así se nos presenta este alimento. Adquiere tonos variados, no sólo para resultar más atractiva visualmente, sino también para aportar vitaminas, ya que para que la pasta no tenga su color crudo amarillento natural se utilizan hortalizas: zanahoria o tomate para que obtenga un color naranja o rojo, y espinacas para que sea verde.
La pasta es saludable y energética. Su principal aporte a la nutrición humana son los hidratos de carbono. Los dietistas aseguran que para mantener una dieta equilibrada, se puede tomar este alimento a diario, salvo que sea pasta al huevo, caso en el que sólo es recomendable 2 o 3 veces por semana.

PARA TODOS LOS GUSTOS.
Un alimento que casa con todo. Las recetas de los italianos nos siguen fascinando. ¿Cómo pueden comer pasta tan a menudo? El truco radica en que ellos mezclan la pasta con un sinfín de alimentos: verduras, carne, pescado, convirtiendo sus recetas en platos deliciosos y, al mismo tiempo, muy nutritivos.
Pero la carne y la verdura, acompañadas de bechamel, también pueden ir en el interior de la pasta, que se utiliza en forma de loncha para preparar las lasañas o los canelones.
Dentro de las variedades de pasta rellena existen también algunas ya preparadas, como los raviolis, los agnolottis o los tortellinis.
A la hora de elaborar un buen plato de pasta, el tiempo de cocción ocupa un papel fundamental en la acción, porque de su buen hacer dependerá el resultado, el punto. La frase ya es internacional: "al dente", la pasta debe quedar mejor entera que blanda. Al cocerla es recomendable añadir sal y aceite, así como un poco de mantequilla para que quede más suelta una vez que hemos terminado este proceso.

Recetas sencillas y creativas, la pasta puede ser un gran manjar. Con salmón frito, espárragos cortados en rodajas y cebolla, acompañado de salsa de nata y queso para que esté más jugoso. O con gulas, ajitos y camarones, un plato delicioso al que si se le añade una cayenita se dará un toque picante irresistible.
Todas las verduras le van bien. Es especialmente gustosa la mezcla de brócoli con bacon. Pero si queremos algo más ligero y bajo en calorías, basta con añadir nuestras verduras favoritas: calabacín, zanahoria, pimiento rojo y verde, cebolla, para obtener un espectacular resultado.
Los platos pueden ser calientes y fríos. Las ensaladas de pasta por ejemplo son fáciles y cómodas de preparar, sólo es necesario cortar tomate, atún, trocitos de pollo o pavo, jamón o queso, y aliñarlas con aceite, vinagre y sal. También da mucho juego como simple acompañamiento, basta con darle una vuelta en la sartén, una vez cocida, con un poco de ajo y buen aceite de oliva.
Lo importante es dejar volar la imaginación. Prácticamente todos los alimentos pueden ser combinados con la pasta. Elige aquellos que más te gusten y experimenta mezclas de sabores, sin olvidar que este delicioso manjar debe ir siempre "al dente".




























