Las lluvias y bajas temperaturas que han acompañado este inicio de otoño a la ciudad de Nueva York no pudieron parar la anunciada celebración de la Fiesta callejera que desde hace algunos años ha instaurado el Ballet Hispánico en su sede del Upper West Side en Manhattan.

Este año el domingo 2 de octubre la fiesta callejera de la prestigiosa organización se realizó al interior de su local, ubicado en la calle 89, entre las avenidas Amsterdam y Columbus, a donde acudieron las familias desde el mediodía, para participar en una variada agenda de actividades simultáneas en diferentes salones.

Esta celebración es una de las actividades más populares del calendario de la entidad durante los festejos por el Mes Nacional de la Herencia Hispana, herencia en la cual la cultura musical es un elemento fundamental, pero la celebración del domingo 2 de octubre no se limitó a los números de danzas, sino que fue parte de muchas actividades informativas y educativas particularmente dirigidas a los niños y adultos de todas las edades.

Un aspecto destacado de esta fiesta, además de los números de danza presentados por los estudiantes de la escuela, las clases gratuitas, los números musicales y la comida latina en la que este año se destacaron los bocaditos de Brasil y las golosinas de México, fue la abundante información no solo sobre las actividades educativas y artísticas del Ballet Hispanico, además de diferentes servicios y organizaciones.
INFORMACIÓN Y EDUCACIÓN
El aspecto fundamental de esta gran celebración fue la información sobre temas tan variados como la conservación de especies, como las aves silvestres de la ciudad; los proceso de adopción dentro y fuera de Estados Unidos; la participación cívica en los procesos electorales; el acceso a seguros de salud de bajo costo o gratuitos; la promoción de las artes en general, hasta temas legales como la aplicación para la ciudadanía estadounidense; otros para fortalecer al gremio de los bailarines, sobre como participar en un censo específicamente para la industria de la danza, entre otros interesantes e importantes temas.
Además artistas invitados y alumnos, presentaron números con coreografías de diversos ritmos musicales desde flamenco, música clásica, salsa, danzas mexicanas, hasta bomba afro-latina. En diferentes salones se presentaron los programas educativos que ofrece, así como una variedad de servicios. Los niños recibieron información del departamento de bomberos, de la fundación para conservación de aves silvestres, servicios para familias y niños, a los cuales se les ofrecieron diversas actividades recreativas y pedagógicas.

El Ballet Hispánico durante los últimos cincuenta años de funcionamiento, continúa siendo una de las organizaciones de danza líderes en el mantenimiento y promoción de las artes a nivel nacional. Fundado por Tina Ramirez, quien falleció este 2022 a sus noventa y tres años de edad, actualmente la organización es liderada por Eduardo Vilaro, famoso coreógrafo y ex miembro de la compañía de danza, quien promueve un liderazgo con una visión de igualdad social, identidad cultural y educación artística de calidad.

El Ballet Hispánico se ha convertido en un modelo e inspiración para la comunidad latina, promoviendo creatividad y conciencia social, proveyendo fundamentalmente acceso a educación en las artes, un aspecto trascendental en la identidad cultural de la comunidad latina.

Para mayor informacion sobre el Ballet Hispanico, visite: www.ballethispanico.org




























