
Un cúmulo de tradiciones andino-americanas llegó a Nueva York directamente desde Perú, de la mano de una reconocida líder femenina indígena.
Hace veinticinco años, Lidia Cortez recreó en su llamada Feria de los Deseos, una parte de la cultura del altiplano en la capital peruana, reviviendo varias tradiciones como las alasitas, el Ekeko y la ofrenda a la Pachamama.
La Feria de los Deseos, que tradicionalmente se realiza a final de año, es reconocida en su natal Perú como la principal y primera feria mística celebrada en Lima desde 1999, la cual se realizó por primera vez en Nueva York el fin de semana pasado en la calle One Washington del municipio de Hempstead, en Long Island.
Lidia Cortez, fundadora de "Wari de los Andes" trajo por primera vez a Nueva York ese gran evento peruano, el cual se realizó el sábado 7 y domingo 8 de septiembre como Feria Peruana y gracias al respaldo de las autoridades municipales de Hempstead y de la Cámara Peruano-Americana de Comercio.
En el 2022, la revista Forbes incluyó a Lidia Cortez en el ranking de las cincuenta mujeres más influyentes del Perú. Actualmente Lidia Cortez tiene su propia línea de productos peruanos, llamada BioCultivos, los cuales personalmente promociona y comercializa. A nivel artesanal formó la primera asociación de tejedoras promoviendo la producción artesanal y posteriormente se involucró en la exportación de productos peruanos como quinua, kiwicha y hierbas medicinales.
Lidia Cortez, originaria de Puno, a lo largo del año organiza varias ferias, además de la Feria de los Deseos que realiza por Año Nuevo y que por primera vez trajo a Nueva York con el respaldo de la Cámara Peruano Americana de Comercio de Long Island, Lidia Cortez organiza la Feria de la Peruanidad, la Feria Campesina, la Feria de Cultivos Andinos, entre otros eventos, además de celebrar a la Virgen de la Candelaria.

DIVERSIDAD Y CULTURA POPULAR
En Nueva York la Feria de los Deseos se presentó, no solo como una interesante muestra de diversidad, además fue una oportunidad para ampliar el conocimiento de los neoyorquinos sobre la gastronomía peruana, que ciertamente es mucho más que lomo saltado y cebiche e incluye un amplio recetario de platos como el quirquincho, picarones, chicharrones, productos elaborados con quinua, tarwi, kiwicha, cochayuyo, pachamanca, solo por mencionar algunos que fueron promovidos durante este inolvidable evento.
Muchos rituales tradicionales recreados en la Feria de los Deseos son de origen ancestral o moderno, pero están arraigados en la cultura popular andinoamericana, como los baños para la buena suerte y el Ekeko, un muñeco al que se le debe colocar un cigarrillo encendido y que supuestamente trae prosperidad y abundancia, el cual es muy celebrado en el altiplano peruano-boliviano.
Durante esta feria se promueven las “alasitas”, pequeñas figuras de cerámica que representan los deseos y aspiraciones de quien las porta y que se ofrecen a los dioses locales en ceremonias rituales, para pedirles que sus deseos se hagan realidad.
Probablemente, además de ser una oportunidad para conocer la cultura popular peruana, lo más importante de esta feria fue la oportunidad que ofreció a artesanos y agricultores peruanos de darse a conocer. La primera Feria de los Deseos en Nueva York, contó con la presentación del Ballet Folklórico Acuarelas del Perú, los rituales fueron realizados por los yatiri, que invocaron a los ancestros indígenas peruanos.
Este vibrante homenaje a la diversidad cultural de Perú, no solo fortaleció los lazos de los inmigrantes peruanos de Nueva York con sus raíces, además fue una vitrina para dar a conocer otras facetas de la nación andinoamericana. Además, el evento sirvió como un puente cultural, fomentando un intercambio enriquecedor entre los neoyorquinos de todos los orígenes y la comunidad peruana, reforzando el entendimiento y la apreciación mutua a través de la exploración de tradiciones ricas y vivas.
El evento fue totalmente gratis y abierto para el disfrute de todas las familias.



























