Hispanidad, un concepto anacrónica

EDITORIAL

A nivel nacional, el proceso de evolución de la hispanidad ha sido diferente, la hispanidad misma ha evolucionado, para convertirse en una amplia sombrilla multicultural, que por sus características y los elementos que comparte, representa una unidad, la cual incluye a latinoamericanos que no hablan el español como lengua primaria.

La hispanidad como se percibe actualmente, ha sido posible gracias a la creciente presencia de latinos de diferentes latitudes del continente. Actualmente la hispanidad ya no corresponde a una identidad étnica o cultural, es un concepto amplio y según especialistas, es más apropiado hablar de la Latinidad.

Nueva York, que ha sido por mucho tiempo importante enclave puertorriqueño, se proyecta a tener una mayoría poblacional mexicana para el 2040, grupo que habla lenguas originarias. A nivel nacional hay nuevos grupos de centroamericanos como hondureños y salvadoreños, que cubanos o dominicanos, que durante décadas fueron los grupos latinos más grandes.

Existe mayor diversidad entre los latinoamericanos, por ejemplo, la mayoría de cubanos a nivel nacional todavía reside en Florida y continúa siendo la mayoría latina en Miami, pero la mitad de los latinos de Miami no son cubanos.

Nueva York tiene documentada la presencia de los hispanoamericanos en su historia desde el siglo XVII y durante los últimos cuatrocientos años, esa presencia se ha amplificado a todos los aspectos del vivir de la ciudad y sobre todo se ha diversificado.

Datos sobre el asentamiento de la hispanidad en Nueva York se pueden encontrar en archivos, museos y bibliotecas, sin embargo, la historia de los latinoamericanos en Estados Unidos continúa en construcción y es en mucho, prácticamente desconocida, lo cual genera un vacío en la historia nacional.

En la costa oeste, existe ya una perspectiva transnacional de los aportes latinoamericanos, como el trabajo de Luis Álvarez, descendiente de cubanos, ganador del Nobel de Física (1968), o la presencia del astronauta peruano Carlos Noriega o del matemático argentino Alberto Calderón, prácticamente desconocidos en Nueva York.

La producción artística latina también se ha diversificado y se ha convertido en un lenguaje popular, a gran escala, con murales y expresiones de arte indigenista, conciencia ecológica, incluso contra la crueldad y explotación animal, así como el cuidado del planeta.

El arte ha servido para ligar el pasado con el presente, con nuevos retos, desarrollándose como una alternativa de expresión popular, el arte callejero, el arte de los inmigrantes y de grupos tradicionalmente segregados, son expresiones colectivas de resistencia y afirmación, ese arte es ya parte del arte estadounidense.

En Nueva York hay una expansión de la gastronomía latinoamericana incluso al veganismo, con restaurantes dedicados a la cocina mexicana totalmente vegana, así como también a la muy de moda cocina peruana con opciones veganas.

La cocina latina en Nueva York, ha promovido el comercio continental, el crecimiento en el consumo de productos latinoamericanos.

La presencia de los latinos en la industria alimenticia se ha expandido, de ser absorbidos como agricultores o como lavaplatos de restaurantes, actualmente son renombrados y cotizados chefs, son propietarios de una diversidad de empresas, desde puestos ambulantes, camiones, restaurantes de todo tamaño y tipo, hasta importadores y productores locales.

Los extraordinarios logros obtenidos durante las Olimpiadas 2021 dejaron ver claramente el talento y creciente poder de los latinoamericanos, así como su patriótica participación en el servicio militar, de larga data, incluyendo la presencia de latinos en Afganistán.

Pese a que los derechos civiles de los latinos no han sido totalmente respetados, incluso cuando el derecho al voto de los ciudadanos en Puerto Rico no han sido reconocidos, cientos de miles de latinos sirven en las fuerzas militares de esta nación.

La pandemia ha resaltado y promovido la presencia de latinoamericanos, no solo como trabajadores de primera línea, también en una serie de servicios de cuidado de salud, medicina, investigación científica y salud pública.

Ha acentuado la lucha por el acceso a servicios de salud como un derecho humano, la democratización de la medicina y la ciencia, así como del acceso al importante campo de la tecnología, que con la pandemia cobró relevancia global.

La participación electoral, la lucha por participar en el gobierno, han visto la creciente presencia de latinos en cargos de servicio público, incluyendo el sistema de justicia.

La comunidad latina ha tenido un gran impacto en la reafirmación de la democracia de Estados Unidos y Latinoamérica, promoviendo la lucha contra regímenes autoritarios como en Venezuela, cuya labor debe expandirse a la lucha contra la corrupción en toda América Latina.

Los latinoamericanos han sido la voz, el grito de lo que sucede en el mundo, el respaldo a la democracia y la integridad latinoamericana, protestando y develando la violencia y autoritarismo. La perspectiva internacional permite identificar realidades con elementos y retos comunes y la posibilidad de trabajar conjuntamente para solucionarlos, un caso claro es el éxodo migratorio actual, que debe abordarse desde la perspectiva regional.

La presencia latina en la política de la ciudad de Nueva York atraviesa un proceso de diversificación, pero hace falta mucho trabajo para lograr un liderazgo latino consolidado y diverso, en todas las tendencias políticas.

La pandemia ha provocado la diversificación de los hispanos en términos laborales y su expansión a otras áreas, incluso la incursión en nuevos campos como la prevención de crímenes cibernéticos y el arte digital.

Uno de los grandes retos es el mantenimiento de las raíces culturales entre las nuevas generaciones nacidas en Estados Unidos, las cuales aún cuando no hablan castellano, sienten su latinidad, porque ésta dejó ya de ser determinada por el idioma.

La Hispanidad en Nueva York: Un mosaico vivo y dinámico

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