
La industria de los restaurantes en Nueva York ha pasado por un largo proceso y en la actualidad está lejos de ser un negocio fácil, como lo demuestra el cierre de varios restaurantes tradicionales varios con décadas de funcionamiento.
Hablamos con el empresario de origen argentino Mario Zárate, propietario fundador de Guantanamera, para compartir sus experiencias en uno de los lugares latinos más populares y aclamados de la Ciudad de Nueva York, donde hay que literalmente, hacer cola para entrar.
Guantanamera, es ya una empresa instaurada con casi dos décadas de funcionamiento y es uno de los lugares latinos más populares para disfrutar de una experiencia completa, con buena música, shows en vivo, la mejor comida, cocteles latinos y los mejores vinos argentinos. Actualmente Guantanamera tiene dos ubicaciones, la original en Manhattan que abrió hace diecinueve y la de Queens que acaba de cumplir el 8 de diciembre un año en Queens Blvd, en el área de Forest Hills, hasta donde se extiende la presentación de esta propuesta cultural completa, demostrando que cuando se quiere se puede, que la decisión, la experiencia y el mantenimiento de un buen nivel, son cartas de presentación y que vale la pena trabajar para representar otra faceta de la latinidad.

Comparte su experiencia Mario Zárate, mendocino como los mejores vinos de su natal Argentina, quien recuerda claramente que llegó a Nueva York el 9 de abril de 1968.
¿Cómo inicia esta aventura de Guantanamera?
-En el 2003 compré el restaurante que era originalmente italiano, pero no trabajaba así y decidí cambiar. Lo cambiamos a cubano y el primer día que lo abrimos, -que fue un 4 de julio del 2005-, fue un éxito rotundo!inicio en la octava avenida y la calle 56
¿Qué cambios siente desde que llegó a Nueva York?
-De acá al cielo, los cambios son impresionantes, especialmente en esta industria, ahora los precios son astronómicos, comenzando por los alquileres, siguiendo por los salarios y la mercadería, cuando vine a Nueva York la gasolina costaba treinta y cinco centavos el galón.
¿Por qué arriesgarse en una época en que tanto restaurante abre y cierra?
-Nos arriesgamos confiados en nuestras propias posibilidades y lo sacamos adelante, hemos luchado con la ciudad, contra abogados y contratistas que nos han engañado, pero lo sacamos adelante.
¿Por qué decidir abrir un lugar cubano?
-Porque siempre quise música en vivo y tenia un restaurante italiano y la música en vivo en italiano podía ser a lo mejor jazz, pero el jazz es muy caro, el jazz no puede ser así no más, tiene que ser bueno, entonces es caro, pensamos que era mejor algo latino y nos decidimos por lo cubano, porque tiene un arco iris de opciones musicales, con música cubana puedes tocar salsa, rumba, chachachá, bolero, la música nuestra es tan buena, tan variada, entonces el marco de un restaurante cubano nos ofrece la posibilidad de hacer todo eso, a diferencia que si lo hubiera hecho argentino, que es tango y folclore, pero la música cubana abarca más de la latinidad, sobretodo en ritmos alegres y bailables.
¿Cuán fácil es conseguir el talento musical?
-En ese sentido tenemos suerte en Nueva York que hay tanto talento, porque hay mucho talento artístico, de toda Latinoamericano, tenemos artistas de Chile, Cuba, Mexico, Puerto Rico, República Dominicana, Colombia, hay una variedad gracias a la cantidad de talento que existe en Nueva York.

¿Cuál ha sido el reto más grande?
-¡Comenzar! y luego expandirse y mantener el nivel. Cuando ya tienes un nombre establecido y abres otro restaurante con el mismo nombre, a pesar de la experiencia, nunca faltan los imprevistos, hay varias dificultades y en el nuevo Guantanamera hemos tenido inconvenientes, con la ciudad, con el abogado, con el contratista que hizo el piso. ¡No es fácil! pero aquí estamos.
¿Cómo ha sido representar a la cultura cubana, qué es lo que más buscan los clientes en Guantanamera?
-El embargo de Cuba creó en el americano la curiosidad, como no podia ir quería probar algo cubano, así que cuando nosotros abrimos les dimos la oportunidad de conocer algo cubano sin necesidad de viajar. Cuando se hizo la apertura para poder viajar a Cuba también nos favoreció, porque la gente venía buscándonos, porque le había gustado la cultura, la música, la comida de allá.
Un mensaje final
-Todos están invitados a conocer nuestra propuesta en nuestras dos ubicaciones, porque para que la cultura latina florezca necesitamos no solo de iniciativas, de inversión empresarial, necesitamos ante todo del apoyo de la comunidad, iniciando con nuestra comunidad latina, a la que representamos con elevado nivel, profesionalismo y dedicación. Que tengan todos un año nuevo lleno de buena salud, dicha y prosperidad, les esperamos en Guantanamera para saborear un delicioso lechón, una ropa vieja, un buen mojito, disfrutando a los mejores músicos en vivo.



























