Gilberto Santa Rosa y Marco Antonio Solis brillaron en Nassau Coliseum de Long Island, New York

Por Nilda M. Tapia
IMPACTO LATIN NEWS

 

Sábado 30 de agosto 2014, comienzo del fin de semana que pone fin al corto verano neoyorquino, fue una ocasión apropiada para que el fecundo productor Félix Cabrera presentara a dos figuras muy queridas para los hispanos.

Gilberto Santa Rosa para satisfacer a los salseros, y a Marco Antonio Solís, para agasajar a la incontable presencia de mexicanos y a los hispanos románticos que radican en la zona de Long Island, New York.

Impacto no faltó a este espectáculo que brilló con luces propias, tanto en la salsa como en la música tan querida del gran romancero de la canción, Marco Antonio Solís, que se lució presentando su tremendo show de su tour “Gracias por venir”.

Y toda esta fiesta hispana tuvo lugar en las amplias y cómodas instalaciones del recientemente renovado Nassau Coliseum, en el interior de Long Island, hoy lugar de residencia de los hispanos que prefieren la vida solariega y apacible.

Una nota al margen para  Nassau Coliseum, los que llegaron en carro se quejaron que el parqueo costaba tanto o más que en Manhattan. ¿Y eso por qué?

Abrió el show exactamente a las 8 de la noche, el Caballero de la Salsa, Gilberto Santa Rosa con dos números de este género que llenó de algarabía el recinto.

El apuesto hijo de la Isla del Encanto apareció exquisitamente trajeado con terno azul de excelente corte.

Paseándose de un lado a otro del extenso escenario,  con movimientos muy sensuales pero sometidos, como el mejor bailarín que sólo necesita insinuar para comunicar su prestancia, cantó temas que el público le aceptaba acompañándolo en los coros, coronando sus entregas con tremenda efusividad.

Sus temas describiendo tanto el amor como el desamor fueron celebrados con pasión por la audiencia, así como sus últimos éxitos.

Y a los amantes de la salsa les costó mucho dejarlo ir después de su celebrado último número.

Después de un intermedio de media hora, bajó la insinuante insignia de Marco Antonio Solís en escena, que anunciaba su muy paseada tournée “Gracias por venir”, que lo muestra de cuerpo entero a este artista que se entrega a su público con gran humildad y tremenda fuerza interpretativa.

El recinto –hogar del equipo de hockey sobre hielo The Islanders—se vino abajo para recibir al tan esperado Buky Mayor.

El cuerpo femenino de baile invadió la escena con vistosos trajes que simulaban mariposas y entre ellas apareció Marco Antonio entonando un atractivo tema que la audiencia se unió en una Bulla Mayor.

Con sus excelentes dotes de showman, El Buky Mayor, comenzó un constante romance con la audiencia que no paró hasta el final.

Sus arengas eran tan convincentes como cariñosas y lo evidentemente notable es que Marco Antonio no sólo sabe romancear a las damas.

Tiene un poder de convicción hacia los caballeros casi exclusivo.

Hay que ver cómo los invita al romanticismo y hacer de esto parte de su relación con el sexo opuesto.

En varias ocasiones del show, el entusiasmo de los caballeros era tan efusivo como el de las damas.

No hay duda que es uno de los artistas más sensibles de nuestro mundo hispano.

Y otra particularidad muy notable de este artista son sus dotes de ‘showman’, tan pronto se canta una balada, como una ranchera, y se luce bailando una cumbia o una quebradita con un donaire muy poco logrado por los grandes cantantes.

Y siempre en constante interacción con su público.

Un detalle: cuando cantó el tema dedicado a La Morenita, como preludio saludó a las rubias o güeritas, a las altas como a las chaparritas, a las flacas como a las gorditas y a todo el mundo que no era moreno.

No vaya a ser que su tema nos hiciera sentir ajenos a su canto.

¡Qué detalle!

 

Compartir
[fbcomments]