
De Egon Wolff. Con Vivian Morales y Renato Campilongo. Luces, George Riverón. Dirección general, Yoshvani Medina. Estrenada en función única en el complejo teatral The Producers, de la calle 44 y Novena Avenida.

El escritor chileno Egon Wolff (13 de abril de 1926 – 2 de noviembre 2016), sintió sus inquietudes hacia la escritura a la temprana edad de 8 años, hijo de padre prusiano y madre de origen alemán, al llegar a los 14, su padre le matriculó en la academia militar, para tratar de alejarlo de toda manifestación artística, cosa que no logró. Sufrió de una enfermedad pulmonar, la cual le mantuvo postrado dedicando la mayor parte de su recuperación a la lectura y en par de años escribió “El ocaso”.
Sus dramas con temática de contenido y conflictos sociales y la decadencia causada en la existencia del individuo son universales (Los invasores), pero mayormente llenos de referencias a la cultura chilena.
Los dos caracteres de “Flores de papel”, son Eva, una mujer tensa, de clase media y solitaria, quien conoce a un vagabundo Beto el Merluza, la quintaesencia de ese estado social, y desde el momento que ella le recibe en su pulcro y metódicamente diagramado apartamento, las cosas comienzan a cambiar para esta mujer. El Merluza se convierte en una amenaza constante desde que se le ofrece a llevarle los paquetes de la compra del supermercado. Los predios de Eva donde todo era orden y ley, pasan a convertirse en un verdadero caos, además este consumado vagabundo, va tomando centímetro a centímetro el espacio y el poder, para poder dominar la situación creada, paso por paso.

¿Ternura, inocencia o maldad in extremis? Beto, logra conquistar a la dueña de casa y someterla a tu antojo. El enfrentamiento de estos dos seres y de sus respectivos niveles sociales hacen de “Flores de papel”, como si fuera un espejo donde se plasman la soledad tan intensa que invade a esta dispar pareja.
Egon Wolff, de amplia trayectoria y obra, se hizo acreedor de numerosos reconocimientos donde cabe destacar el Premio Nacional de las Artes 2013 y el Premio Casa de las Américas, precisamente por “Flores de papel”, en 1970.
Vivian Morales y Renato Campilongo componen de eficaz manera los personajes de Eva y Beto, desarrollando estos a la máxima expresión. Ambos nos ofrecen sendos trabajos interpretativos, él de forma muy mesurada con una falsa humildad convertida por momentos en furia desmedida.
Trabajo meritorio donde el actor cubano expone sus excelentes facultades y las valiosísimas referencias de su currículo. Por otra parte Vivian Morales, es un dechado de virtudes en “Flores de papel”, personaje lleno de altivez, frialdad, en momentos despótico pero con mesura, mujer de cualidades inimaginables que logra mostrar su gran clase y quien va sucumbiendo lentamente al acoso perenne de Beto el Merluza. Un trabajo ejemplar de morales, donde nos muestra la intensidad de ambos artistas y este trabajo que les valió el de las mejores actuaciones masculina y femenina del Festival de Pequeño Formato de la ciudad de Miami por esta puesta.

Yoshvani Medina, el director del grupo teatral Artspoken, de la Capital del Sol, y a quien ya podemos considerar algo nuestro es el responsable de la puesta de “Flores de papel”, y nuevamente acomete el triunfo exitosamente con su dirección impecable.
Labor monumental que logran tres artistas en su mejor forma: Renato, Vivian y Yoshvani, quienes nos hacen mirar años atrás donde la cartelera de Miami se hallaba invadida por piratas, corsarios y depredadores del teatro, dizque para hacer cultura y llenar plateas. Esto si es teatro y lo demás son pamplinas.



























