ENTREVISTA EXCLUSIVA
La cantautora nominada al Grammy Latino, Flor Bromley, ha dejado claro que su misión y propósito siempre ha sido educar a los niños a través de las artes, compartiendo su alegre disposición divertida en su música.

Al crecer en Perú, Bromley no tuvo muchas guías artísticas, pero en el camino, encontró el amor por el teatro, a pesar de su verdadera inclinación hacia letras y melodías.
Cuando decidió dedicarse a su pasión, se comenzaron a abrir puertas para cantar en escuelas y eventos educativos, llevándola a su presente destino.
Bromley lanzó su primer álbum, “Chiqui Music Boom”, en 2016, y no ha parado, estrenando dos discos más pronto después, “Fiesta Global” y “Pachamama”.

Utilizando la narración y las imágenes como herramientas en sus composiciones, ha cautivado al público infantil de todo el mundo, combinando educación con entretenimiento.
Se ha presentado por los Estados Unidos e internacionalmente en lugares y canales como el Miami Children's Museum, Strand Theatre, Children's Museum of Manhattan, NYC KidsFest, Museo del Barrio, Summer on the Hudson, PBS, y muchos más.
Además, Bromley ha sido reconocida por la Asociación Americana de Bibliotecas, los Premios Nacionales de Productos para Padres, el programa de radio Kids Place Live Sirius XM y, más recientemente, los Latin Grammys bajo la categoría de “Mejor Álbum de Música Latina Para Niños”.

El álbum que le consiguió esa nominación, “Aventuras”, destaca ocho temas originales y diversos dirigidos hacia niños de cero a siete años, mezclando varios estilos desde punk rock hasta merengue.

En una entrevista exclusiva con Impacto Latino, Bromley reveló más detalles sobre su último disco, su experiencia en los Latin Grammys, y mucho más.
¿Qué te inspiró a entrar al mundo de la música?
-Siempre he querido cantar de chiquita. Obviamente, es un deseo de mucha gente, pero no conocía a nadie del medio artístico para meterme allí. Así que empecé a hacer teatro, y me enamoré del teatro. De hecho, me considero actriz, porque de allí, fui a hacer estudios profesionales en la escuela de teatro.
Pero, la música siempre ha estado presente. Después de graduarme, empecé a contar cuentos y a hacer música para los cuentos que contaba en Perú, trabajando con el Ministerio de Educación.
Cuando decidí venir de Nueva York a estudiar teatro musical, allí la música también me seguía. Cuando terminé eso, seguí haciendo música para niños, educándolos, y haciendo obras de teatro con música. Decidí que era mi destino, porque siempre ha estado presente, y me encanta hacerlo.
¿Qué inspira tu género y estilo?
-Siempre he tenido una conexión muy fuerte con los niños. Creo que es algo que me nace. He compuesto canciones cuando era más pequeña sobre el amor y el rompimiento. Pero, la música para niños me gusta porque me meto muy fácil en el mundo de los niños. Tengo dos hijos también, pero creo que si no los tuviera, igual lo estaría haciendo. Conecto muy bien con ellos, y me encanta educarlos y enseñarles a través de la música.
Cuéntanos sobre tu evolución como artista y el mensaje que quieres transmitir a través de tu música.
-He aprendido muchísimo desde el primer disco. Ahora, son cuatro discos. Mi primer productor, Sinuhe Padilla desde México, me enseñó mucho. Ahora, yo ya puedo editar, y escucho la música de manera diferente, porque sé todo lo que implica el mezclar y masterizar.
La evolución también es que ahora hago álbumes conceptuales que tienen que ver con un intento particular. Este álbum que está nominado a Latin Grammy, “Aventuras”, trata sobre mi hijo de cuatro años y las rutinas que hacemos en un día en su vida. Salió muy divertido, y es algo muy personal.
Mi mensaje es que quiero que los niños puedan manejar ambos idiomas en el bilingüismo. Muchos profesores utilizan mi música para las clases. También, quiero que los niños sean ciudadanos globales, y que escuchen los diferentes géneros de música en el mundo.
¿Cómo fue la experiencia creando “Aventuras”?
-Se me vino la idea de hacer un álbum de rutinas, porque cuando tuve mi primera hija, yo estaba muy pegada a todo lo que se hacía en el día. Pero, aprendí con el segundo hijo que hay que ser un poco más relajado y que hay que guiarse de ellos.
Por eso, escribí esta canción “No Siesta Hoy”, porque como madre, uno quiere que tome la siesta, pero a veces no funciona. No hay que estar tan pegados a eso, y hay que buscar otras alternativas.
Entonces, el álbum empieza con “Despierta”, que habla sobre mi rutina de sacarlos de la casa. De allí, hay una canción sobre la experiencia colegial, el almuerzo, el juego, el caminar, el baño de burbujas que tomamos, y al final, termina con una canción de cuna.
¿Cómo se siente ser nominada a los Latin Grammys?
-Todavía no me lo creo a veces. Es una experiencia muy linda. Conocí a mucha gente entre los nominados y otras personas del medio artístico, con quienes ya de por sí conectaba durante la campaña de mandar mi álbum para que otros miembros de la academia lo puedan escuchar.
¿Qué consejos darías a otros artistas que quieran entrar al género de música para niños?
-Que sean auténticos, porque a los niños no se les puede engañar. Ellos ven, de todas formas, la honestidad. Hay mucha música para niños que les quieren enseñar, pero a veces no funciona porque es aburrida o no capta la esencia de los niños. Entonces, si quieren hacer música para niños, busquen en su niño interior qué le faltaría a ese niño, para que empiecen a crear a partir de eso.




























