
Gary tiene 61 años y realmente nunca tuvo problemas de salud. “Antes de esto, no puedo recordar la última vez que estuveenfermo dos veces en un año”, dice.
Pero una enfermedad lo agarró desprevenido en el 2013. Cuando losmédicos le sugirieron que se hiciera más pruebas, él supo que suafección era más grave de lo que inicialmente pensó. Y los resultados de las pruebas encontraron algo que nunca esperó: Gary tenía cáncer de hígado.
La cantidad de casos nuevos de cáncer de hígado va en aumento en losEstados Unidos. Cada año, a cerca de 28 000 personas se les diagnosticaeste cáncer, y 23 000 mueren por su causa, de acuerdo con los Centrospara el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Más hombresque mujeres presentan cáncer de hígado, el cual causa la muerte de aproximadamente el doble de hombres que de mujeres.
No hay pruebas de detección regulares recomendadas para el cáncer de hígado. “La mayoría de las personas no se enteran de que lo tienen hastaque ya está muy avanzado”, dice Gary, quien vive en Atlanta, Georgia. Pero las personas pueden tomar medidas para reducir el riesgo de presentar cáncer de hígado.
“De hecho, yo tuve hepatitis C”, dice Gary. “Nunca lo supe hasta quesalí del hospital. El doctor me preguntó: ‘‘¿Por cuánto tiempo ha tenidohepatitis C?’. Y le dije: ‘‘¡Ni siquiera sabía que la tenía!’”.
Cuando no se trata, la hepatitis, que es una infección viral del hígado, puede causar el tipo de cáncer de hígado más común.
De acuerdo con los datos disponibles más recientes, hasta 2.2 millonesde personas en los Estados Unidos podrían estar viviendo con la infección crónica por hepatitis B, y hasta 3.5 millones podrían estarviviendo con la infección crónica por hepatitis C. La hepatitis C esespecialmente frecuente entre personas como Gary, que nacieron entre1945 y 1965, quienes tienen entre 50 y 70 años.
El Grupo de Trabajo sobre Servicios Preventivos de los Estados Unidosrecomienda que las personas en este rango de edad se hagan una vez la prueba de detección de la hepatitis C. Su médico puede ayudarlo aencontrar maneras de controlar su riesgo y tratar la hepatitis si la pruebada positiva. Las personas con hepatitis B o hepatitis C por lo general no tienen síntomas y pueden tener la enfermedad por años sin saberlo.
A los recién nacidos se les administra de manera rutinaria una vacunacontra la hepatitis B, la cual puede prevenir la infección por este virus que además puede causar cáncer de hígado. Si no se ha vacunado, pregúntele a su proveedor de atención médica para que le pongan la vacuna contra la hepatitis B.
Otros factores de riesgo que pueden contribuir a probabilidades másaltas de presentar cáncer de hígado incluyen el consumo excesivo de alcohol, la obesidad, fumar cigarrillos, la diabetes tipo 2 y otrasenfermedades que afectan el hígado. Usted puede ayudar a controlaralgunos de estos factores de riesgo con hábitos del estilo de vidasaludables.
En la actualidad, Gary está recibiendo tratamiento para reducir lostumores que tiene en el hígado. Uno se ha reducido de manerasignificativa y otro se redujo tanto que las ecografías (ultrasonidos) yano pueden detectarlo. Sin embargo, es posible que el cáncer nuncadesaparezca completamente. “Algo que puedo hacer es ayudar a otraspersonas en el proceso de tratamiento. Tal vez no puedan encontrar la cura para el cáncer de hígado conmigo, pero quizás pueda ayudarlos aencontrar una cura. También les hablo a todos mis amigos y familiaresacerca de los factores de riesgo del cáncer de hígado”.
Para obtener más información, llame al 1-800-CDC-INFO o visitehttp://www.cdc.gov/spanish/cancer/liver/index.htm. Para saber másacerca de la hepatitis C, visite www.cdc.gov/hepatitis/HCV y paraobtener más información acerca del vínculo entre esta enfermedad y el cáncer de hígado, visite http://www.cdc.gov/knowmorehepatitis. Parasaber más acerca de la vacuna contra la hepatitis B, visitehttp://www.cdc.gov/vaccines/vpd-vac/hepb.



























