Entrevista Exclusiva con Gary Núñez de Plena Libre

ENTREVISTA EXCLUSIVA

GARY NÚÑEZ DE PLENA LIBRE

 

FUSIONANDO TRADICIÓN Y MODERNISMO

 

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Por Miriam Fernández-Soberón

IMPACTO

 

Gary Núñez, fiel a la música de Puerto Rico

Graduado de Psicología de la Universidad en Río Piedras, su amor por la música lo lleva a estudiar en el Conservatorio de Música de Puerto Rico, de donde se graduó Magna Cum Laude, aunque considera “la calle” y sus compañeros músicos su verdadera escuela musical.

Bajista autodidacta, Gary Núñez ejecutó varios instrumentos como la batería y el vibráfono, entre otros, antes de encontrar su voz en las cuatro cuerdas del bajo.

Gary ha tenido su propia personalidad musical desde sus inicios; por eso, en 1975, cuando el mundo de la música tropical se deleitaba con la salsa, Gary Núñez decidió adentrarse en la música autóctona puertorriqueña, convertirse en un ejecutor del cuatro puertorriqueño y crear un grupo que se convertiría en uno de los pilares del desarrollo del movimiento de la nueva canción en Puerto Rico y del renacer de la música autóctona, de la música campesina puertorriqueña, Moliendo Vidrio.

Con ese grupo, Gary Núñez visionario, comenzó la proyección de la música campesina y la realización de trabajos discográficos fuera de compañías disqueras, conocidos como producciones independientes.

En los años 80, y luego de desarrollar su propia orquesta dentro del género de la salsa pero matizada con cortes de la música puertorriqueña, Gary Núñez desarrolló el proyecto de jazz latino conocido como “Caribe Jazz”, cuya peculiaridad consistía en la fusión del género del jazz con los ritmos afro-puertorriqueños de bomba como el “sica”, “holandés” y “yubá”. Tendencia que en los años 90 se manifestaría a través de otros grandes intérpretes del jazz puertorriqueño.

A su vez, desarrolló el concepto del “Festival de Jazz Boricua” que exaltaba la música dentro del género del jazz realizado por compositores e intérpretes puertorriqueños.  En los ‘90, Gary Núñez recoge uno de los géneros más rico, alegre y bailable de la música puertorriqueña, la Plena, que había estado silenciado, salvo por dignas representaciones folklóricas del mundo de la música popular puertorriqueña.

En 1994, Gary Núñez crea y diseña un nuevo concepto y sonido para la plena, y una estrategia para desarrollarlo.  Así nació Plena Libre.  Gary diseñó su estilo musical realizando todos los arreglos musicales del grupo y produciendo todas sus grabaciones, además de contribuir con una gran parte de las composiciones que el grupo graba e interpreta, creando un nuevo repertorio y vocabulario para la Plena puertorriqueña.

Su contribución al desarrollo y difusión de la música puertorriqueña a través de los diferentes grupos que ha creado ha sido reconocida por diversas instituciones entre ellas, el Instituto de Cultura Puertorriqueña, el Municipio de Loiza “cuna de la Bomba y la Plena” y la Comisión Para la Celebración del Quinto Centenario del Descubrimiento de Puerto Rico y América y se encuentra recogida en diferentes textos que tratan el tema, entre ellos “Del Bolero a la Nueva Canción” de Pedro Malavet Vega.

Su labor en pro del desarrollo y difusión local e internacional de la Plena le ha valido a través de “Plena Libre” el reconocimiento de la industria musical habiendo obtenido cuatro Premios “Tu Música” y “People’s Choice”, Orquesta Revelación del Año, el Premio Paoli, el Momo de Oro en Puerto Rico así como sendas nominaciones a los premios internaciones como los Premios Grammy  y los Premios de la Asociación de Cronistas de Espectáculos de Nueva York (ACE) y del Senado y la Cámara de Representantes del Gobierno de Puerto Rico.

Ha dedicado su carrera musical a estudiar, desarrollar y difundir los diferentes estilos de música puertorriqueña. Siempre en busca de su propia voz e identidad, Gary Núñez, intérprete de variados estilos y géneros musicales, cultiva la composición y el arreglo musical para cada uno de los proyectos musicales en los que se ha envuelto, es considerado un excelente músico, innovador e incansable trabajador y amante de la música puertorriqueña.

 

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La Bomba y Plena son el alma de de Puerto Rico

 

Bomba 

La Bomba es un género musical y baile afro-puertorriqueño creado en Puerto Rico en el Siglo XVII. Se crée que fue llevada por los esclavos que llegaron de las las Antillas Francesas procedentes de la costa oeste de África.

Se puede definir como un estilo libre, que no tiene reglas rígidas en cuanto a la rima y al verso, su contenido está enriquecido con situaciones netamente sociales, expresando mediante su lenguaje característico y pintoresco la cultura y las tradiciones del pueblo.

La Bomba tiene más de veinte ritmos, entre los más populares están: el sicá, el yubá y el holandés. Otros ritmos son güembe, cuembe, gracima y danue. Tradicionalmente van acompañados de un baile donde el percusionista intenta seguir los pasos improvisados del bailador.

La Bomba se toca con tambores hechos de los barriles de almacenamiento y cuero de chivo, ajustado por torniquetes, tornillos o cuñas. Es por esto que a estos se les conoce como barriles además de bombas.

Estos tambores se clasifican como: el buleador y el subidor. El buleador, hecho de cuero de chivo (macho), tiene un sonido grave que marca el ritmo básico y estable. Mientras que el subidor, también conocido como "primo",está hecho de cuero de chivo (hembra). Es a este tambor, afinado más agudo, al que se le baila o con el que el bailador dialoga a través del "piquete".

Las "bombas" son los instrumentos principales, pero se utilizan los palitos de madera, llamados "cuás", para tocar en la madera del barril de manera simultánea; también se utiliza una sóla maraca hecha de higüera y semillas de camándula. Éste último instrumento es generalmente tocado por una mujer que además era la cantadora.

 

Plena

El origen de la Plena se localiza en los alrededores de la ciudad de Ponce a fines de la década de 1880, y en 1910 se escuchó por primera vez en Joyas del Castillo, una población conformada en su mayoría por inmigrantes de San Cristóbal, Tortola, y Santo Tomás, establecidos en la isla desde finales de 1800.

Un matrimonio migrante de esas islas, Vielka George y Titon Clark, trajo en su equipaje una guitarra y una pandereta y con estos instrumentos interpretaron un ritmo musical muy parecido al calipso del Caribe.

En un primer momento, fue una expresión instrumental que se valía de guitarra, acordeón y pandero hasta que en 1907, se añadió canto. Los músicos y amigos del matrimonio al acompañarlos fueron añadiendo nuevos instrumentos como sansa, cuatro y güiro.

Sin embargo, historiadores puertorriqueños como Ricardo Alegría consideran esta tesis como una leyenda urbana.

Al igual que la Bomba, las raíces de la Plena están en los esclavos y trabajadores de caña de azúcar, los agricultores y otros emigrantes a las zonas urbanas de Puerto Rico.

El estilo incorpora las características de muchas culturas, como las de África Occidental, la española y la cubana.

En ambientes populares, la Plena es considerada amenudo como un "periódico cantado" ya que su contenido lírico puede reflejar noticias, chismes y acontecimientos históricos.

Muchos instrumentos han contribuído al desarrollo del sonido de la Plena. Instrumentos de percusión como panderos (similar a una pequeña pandereta, sin los "jingles" de metal), güiros, congas, timbales, maracas, así como el acordeón, el cuatro y hasta grandes orquestas.

La Plena es una de las expresiones autóctonas más importantes de la música puertorriqueña, abarcando todo el territorio de la isla, llegando a fortalecerse incluso en círculos puertorriqueños fuera del país.

La Plena junto a la bomba, la trova jibara y la Danza componen los cuatro pilares de la música autóctona puertorriqueña.

Más tarde músicos más modernos como: César Concepción, Rafael Cortijo con Ismael Rivera y La Orquesta Panamericana le dieron un nuevo giro a la Plena, añadiendo nuevos sonidos y llevándola a los salones de lujo en hoteles y centros nocturnos.

Sus primeros exponentes a nivel internacional han sido: Manuel "Canario" Jiménez, Rafael Hernández Marín y Efraín 'Mon' Rivera Castillo y Gary Núñez y su grupo "Plena Libre" quien conjuntamente con las agrupaciones contemporáneas como "Viento de Agua" innovaron en el sonido de la Plena incluyendo instrumentos como la batería.

 

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Gary Núñez

Conversar con este artista dedicado completamente a la música autóctona de su país Puerto Rico, es la mejor "Master Class" para conocer a fondo el legado cultural de la Isla del Encanto. No hay duda de que la Bomba y La Plena tienen un excelente cómplice.

Hacer música folclórica es muy difícil ya que el fin es mantener la tradición y los modernismos no son aceptados por los puritanos.

Fusionar el sonido más auténtico de un pueblo no es generalmente una buena opción para algunos. Por otro lado, al no ser un género popular no hay muchas oportunidades en las radios, y tampoco diqueras que hagan producciones.

Pero como dice el refrán: "Todo tiene solución" y el compromiso que hizo Gary Núñez con la historia musical de su país es digno del mejor de los reconocimientos que es el aplauso del público que le anima a continuar su carrera y seguir haciendo historia de la manera más bonita que es la música.

 

¿Cómo te sientes ante tu inminente concierto en The Hostos Center for the Arts?

-Muy bien y contento. Ya hacía como 3 o 4 años que no iba a Nueva York.

 

¿A qué se debió tu ausencia? 

-No se dio, tenía compromisos pendientes pero estamos listos para llevar esta noche nuestra música a nuestros hermanos puertorriqueños y a todos los latinoamericanos. Tenemos un buen repertorio y estoy seguro que van a disfrutar y alegrarse mucho. 

No hemos visitado Nueva York por largo tiempo, pero nos hemos mantenido vigentes viajando por la Isla y a 16 países entre éstos Malasia, Marruecos y varios del continente Europeo.

 

¿Es difícil llevar a cabo tu compromiso con los ritmos autóctonos?

-Sí, nuestra música es historia, la Bomba viene directamente de la música africana y la Plena también de África y otras islas menores y no hay muchos lugares donde tocar, porque es otra cosa, está considerada como cultural, más no para tocar en bailes populares toda la noche como la salsa por ejemplo.

 

¿En qué momento se encuentran La Plena y La Bomba?

-La Plena y La Bomba existen a pesar de que no cuenta con el apoyo de una compañía discográfica, de hecho, yo produzco mis propios discos. Tampoco las tocan en las emisoras de radio, pero estoy feliz de mantener viva la tradición musical que es parte integral de lo que es la nación y parte de nuestra cultura.

 

¿Existe un Departamento Cultural a nivel de gobierno que de alguna manera colabore a mantener este legado?

-El gobierno ya no hace tanto, pero a través del Instituto de la Cultura Puertorriqueña se hace algo a veces más intenso, otras más flojo. Es un fenómeno estructural que ha sufrido etapas de letargo. Pero nos mantenemos y no nos falta trabajo para así seguir adelante.

 

¿Y qué crees que pasará con los músicos del mañana?

-Es muy interesante lo que ocurre, es como el morivivi, (una planta que al tocarla sus hojas se cierran)  pero soy testigo de que en países donde no se haba español la recepción ha sido grande. La diferencia es que fuera de los medios en los pueblos está vigente. Además, tengo un par de compañeros como Modesto Cepeda, y el hijo de Don Rafael que enseñan a los jóvenes y, habemos un grupo que estamos decididos a que persevere.

 

¿Y qué hacen para esto?

-Modernizamos algunas piezas, les agregamos nuevos instrumentos, cambiamos un poco la letra y el vocabulario.

 

¿Han tenido apoyo de salseros?

-¡Claro que sí! De muchos artistas como Olga Tañón, José Alberto “El Canario”, Charlie Sepúlveda, Alfredo de la Fe, entre otros.

 

 

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