Por Helen Bohórquez

Nueva York (ILN).- Conversamos con el director y productor panameño Jorge Ameer sobre sus nuevas producciones cinematográficas D’Agostino y The Dark Side of Love, las cuales se estrenaron en Nueva York el pasado 4 de Noviembre.
Ameer nos comenta sus inicios en la industria, su amor por el cine independiente, los festivales, los cambios a los que se ha enfrentado Hollywood, e incluso nos cuenta un poco de la Panamá que tuvo que dejar cuando solo tenia 16 años.
¿Que recuerdas de Panamá?
Había mucha incertidumbre en cuanto a la situación política del país. Una de las cosas de las que si me acuerdo bien era que Noriega estaba reclutando a menores de edad para entrenarlos como soldados. Es por eso que me fue difícil terminar la escuela porque las cosas se pusieron peores, y fue en ese momento en el que mis padres decidieron sacarme del país porque ya no era seguro.
¿A que parte de Estados Unidos llegaste?
Mi primer punto de entrada a este país fue Nueva York. Después me traslade a Texas, donde termine mi secundaria y donde fui a la Universidad de Texas Tech donde estudie Diseño Grafico y Comunicaciones.
¿Y de donde salió ese amor por el cine?
Bueno, cuando yo crecí en los setenta, a mi me encantaba el cine. Mi mamá nos llevaba a los "drive-ins" y como era el tiempo de la música disco, de Saturday Night Fever, yo veía esas películas y para mí eran algo fuera de este mundo. Me pareció un sueño muy lejano tener la experiencia de ver algo tan surrealista como el cine y querer ser parte de eso.
Durante mi primer semestre en Texas Tech, me encontré con un señor que se iba rumbo al centro de carreras de la universidad. Mientras lo guiaba hacia la oficina, nos pusimos a hablar de cine, y cuando llegamos me dí cuenta que era el que iba a entrevistar a los estudiantes. Este hombre se encargaba de reclutar a los recién graduados al programa universitario de Disney.
Varias semanas después, recibí una carta en correo en la que el señor me invito a ser parte de ese programa en el verano de 1990. Ahí fue cuando mas interés le tome al cine. Fue la mejor experiencia de mi vida, no solo nos daban un entrenamiento con enfoques a la producción de cine y comerciales, sino también nos pusieron a trabajar en los parques de Disney.

¿Fue eso lo que te impulsó a seguir con una carrera profesional en el cine?
Si, ahí fue que me propuse hacer una pasantía todos los semestres con un estudio como Paramount, Columbia Pictures para empezar a recolectar información y experiencia sobre el cine, ya que mi universidad no tenia carreras sobre este tema y yo no podía pagar otra escuela.
Después de que me gradúe, me fui para Los Ángeles y trabaje con Columbia Pictures, y con la empresa productora de Richard Gere. Yo era analista de guiones. Después trabaje con diversas compañías independientes de cine, y con otras productoras, donde trabaje en la parte administrativa. Allí aprendí a manejar la parte corporativa de las ventas y de la promoción y mercadeo de películas.
Fue justo después de estos trabajos que fundaste el Festival de Cine Continental en Panamá. ¿Puedes contarnos más de eso?
En ese entonces Panamá era un país solo de exhibición de películas, ellos no estaban involucrados en la producción ni en la distribución, asi que para los panameños era algo sumamente nuevo. La persona que patrocinó el festival estaba muy interesada en promover la Isla Contadora como un destino turístico para la gente del exterior. Fue por eso que cuando le plantee la idea del festival, me apoyo.
Allí también conocí a un director que necesitaba promoción para su película, y terminé trabajando con el. Ahí fue donde empecé mi empresa Hollywood Independents.
Háblanos un poco de Hollywood Independents.
Mi idea con la empresa era manejar los productos de las celebridades, lanzar sus películas mientras yo trabajaba en las mías, para así elevar la reputación de mi empresa. Cuando fuese tiempo de sacar mis films ya mi empresa estaría establecida en la industria y eso me facilitaría el lanzamiento de mis películas al mercado.
¿Por qué tu interés en el cine independiente? ¿Por qué no seguir persiguiendo Hollywood?
Primero que todo, el sistema de Hollywood antes en los 50s, 60s, 70s, y 80s permitía cierta libertad a los artistas y cineastas para que crearan productos creativos y artísticos. Pero las cosas cambiaron como a principios de los noventa, cuando las películas empezaron a hacerse por comité. Esto es cuando un grupo de ejecutivos de mercadeo deciden darle luz verde a una película únicamente en base a su prospecto de lanzamiento. Aquí no tiene nada que ver la base artística ni el mérito del producto.
Desafortunadamente los estudios se han vuelto maquinas de mercadear películas. Y yo como artista y creador de películas, no comparto esa forma de hacer cine. Es una falta de respeto hacia los artistas. Todo es 98% negocio, 2% creativo.
¿Es por eso que has trabajado con festivales independientes como el Los Ángeles Latino International Film Festival, el Festival Mix de México y la Serie de Cine Independiente en Panamá?
Así es, algo que me interesa mucho es mostrar películas polémicas y ganadoras de festivales con mucha reputación. Eso crea una cultura cinematográfica para cinéfilos que les gusta el cine alternativo e independiente.

¿Qué opinas del cine de habla hispana? ¿Crees que le falta algo?
Muchas cosas están cambiando para bien y para mal. Hay muchos países que se están uniendo para hacer cine y lo bueno es que lo están apoyando, pero lo malo es que lo hacen para sacarle negocio a lo que debe ser un arte.
Cuéntanos de tu mas reciente producción, D’Agostino.
D’Agostino es una coproducción Griega con los Estados Unidos. Mi inspiración fue un amigo mío, Randall Kleiser, quien empezó la carrera de John Travolta y es el reconocido director de La Laguna Azul y Un Amor de Verano, la cual es mi película favorita.
Esta última me inspiró a filmar D’Agostino en la isla de Santorini, ya que era un lugar que siempre quise visitar. Para mi fue un sueño hech0 en realidad.
¿Qué es lo que más destaca de tus películas?
Como artista yo trato de hacer películas sumamente complejas, no solamente en cuestión de historia pero también de personajes. Me intriga crear personajes que pongan a la gente a pensar.
Quiero abrir la mente de las personas para que ellos puedan pensar y analizar las cosas que están pasando en un mundo complejo y globalizado.
¿Qué opinas del cine “moderno”?
Estamos viendo muchos cambios. El cine de 35 milímetros está desapareciendo, todo ahora es digital. Muchos cines históricos también están cerrando. El interés en el cine como le conocíamos se esta perdiendo y es muy triste. Estamos entrando en una revolución donde se cambia la forma en la que las personas ven las películas. Por ejemplo, yo jamás me sentaría a ver una película en un teléfono celular. Para mi debe haber un respeto y un protocolo de como se debe ver una película.
Temo que si no le inculcamos esto a generaciones nuevas, la cultura pura del cine se va a perder.



























