ENTREVISTA EXCLUSIVA

Desde que estaba en la escuela, Elvira Ramos ganó premios de pintura, lo cual sintió era un hobbie, que al pasar el tiempo, se transformó en su profesión. Inicialmente se dedicó a pintar en óleo y acrílico, para luego incursionar en la escultura en piedra y madera.
Elvira Ramos, nació en Longaví, la Séptima Región, centro geográfico de Chile, una zona llena de naturaleza y tierra de conocidos artistas, cantores y personalidades.
Estudió óleo y acrílico durante dos años, en un curso impartido por el municipio bajo la dirección de Rubén Diaz y así inició en pintura. Posteriormente estudió dos años de cantería en piedra con el maestro Luis Cerda y con la escuela elaboraron esculturas para la comuna, para la región y otra para el país.
Una se colocó en homenaje a los Pescadores de Quisco y se encuentra en la plaza principal. También elaboraron El libro de Neruda, una escultura en piedra compuesta por su libro y Neruda de cuerpo entero. Posteriormente elaboró una cabeza de Neruda que se colocó en la casa del poeta.
Después inició la escultura en madera, teniendo como base sus estudios en cantería. Compró las herramientas requeridas para el oficio, motosierra, galletero, lijador y gubia, esta última es especial, ya que en Chile solamente una persona las elabora. Para sus obras utiliza árboles muertos, especialmente cedro y ciprés.
Muchas de sus esculturas en piedra se encuentran en Chile. Ella obsequió una escultura de piedra a su pueblo natal, pero era tan hermosa que desapareció, por lo cual ahora está elaborando una nueva. Siempre quiso promover su arte en Estados Unidos y así llegó a California, donde elaboró una réplica en madera de una cabeza olmeca, también elaboró un tótem. En California hay seis esculturas suyas y además pinturas, ya que el municipio le contrató para hacer arte público.
Ha viajado ampliamente y conoce veintiséis de los cincuenta estados de la unión. Hay obras suyas en Las Vegas, Tennessee, Carolina del Norte y del Sur y ahora radica en Nueva York, donde continúa con su trabajo escultórico, que incluye además temas religiosos, aún cuando a nivel personal prefiere el arte abstracto.
Su trabajo ha sido cubierto por los principales medios de Chile, incluyendo el diario El Mercurio y revistas especializadas en arte.

¿Cómo comenzaste a hacer arte?
-Yo nací con el arte, lo llevo en la sangre y desde niña he sido buena para ello, para dibujar, para copiar ilustraciones. Después seguí con la piedra y la madera, pero desde la escuela ganaba concursos, en ocasiones los profesores me hicieron repetir una pintura porque pensaban que no era yo quien la había hecho.
El arte es algo nato, esa semilla la llevo dentro de mí y por ello lo comparto, es gratificante entregar a la gente lo que uno tiene porque la cultura es hermosa, el arte embellece, cuando se lo admira en un espacio público, alegra el alma de quien lo mira.
¿Qué es lo que más te complace trabajar?
-Me gusta todo, sentir la madera, sentir la piedra, estudiar las formas, reconocer las vetas naturales que tiene cada material, todo es un descubrimiento, particularmente la madera, la encuentre o la adquiera, siempre tiene algo que decirme.
El óleo es maravilloso, todo se puede plasmar en óleo. Elegir es muy difícil para mí, pero lo que más trabajo y me complace mucho es la madera, porque es fácil de trasladar, yo siento la madera y me transformo, me transporto, es algo mágico, cuando tomo la madera y la miro, ella me dice que hacer, no yo a ella.
Es un lenguaje muy natural, me fascina. La madera me habla, pero igualmente la piedra. Por las facilidades para transportarla y por ser más accesible, la madera.
¿Qué debería hacerse para promover más el arte latinoamericano?
-América Latina tiene una deficiencia muy grande con los artistas, por ejemplo, en Chile hay un lugar donde uno puede registrarse como artesano, pero eso no da ninguna prioridad.
Se debería registrar a todos los artistas y artesanos, juntarlos, evidenciarlos, ir a su lugar de trabajo, ver si realmente es alguien que crea sus propias obras.
El mentor de la municipalidad de Quisco que era nuestro maestro pasaba puerta por puerta informando sobre los cursos de cantería en piedra y así la gente se inscribía. Gracias a su labor personal nos convertimos en artistas en piedra.
Se necesita liderazgo que promueva la unidad, en este caso la unidad de los artistas, para darlos a conocer. Necesitamos líderes que sean embajadores de la cultura, que promuevan el arte para que se presente en lugares accesibles para todas las personas, que se lo admire en diferentes espacios, plazas, calles, barrios.
En tu historia aparece Neruda, ¿cuéntanos al respecto?
-Desde los cinco años fui a vivir a Quisco, una comuna del litoral central de Chile, donde está La Casa de Isla Negra, hogar de Pablo Neruda, que actualmente es museo y donde se encuentran sus restos. Ahí comencé a pintar al óleo.
Como tenía un permiso para colocarme a las afueras de la casa de Neruda, mis trabajos fueron adquiridos por personas de diferentes países del mundo que visitaban el lugar y por ello mis creaciones se encuentran en lugares como Noruega, Suecia, Francia, España, Marruecos, Alemania, Estados Unidos, Perú.
Si pudieras enviarle un mensaje al presidente Trump, ¿qué le dirías?
-Que apoye el desarrollo de las artes visuales, que a nosotros los artistas, -de cualquier raza o nacionalidad-, nos dé más espacio, que colabore más con nosotros, eso es muy importante, porque la cultura es un lenguaje universal y además de unificar, fortalece, la sociedad se vuelve mejor a través del arte y la cultura.
Un mensaje final.
-Gracias al universo por todo lo que he logrado como artista, aquí he sido bien recibida. Que cada persona que conozca mi historia piense que cuando un artista elabora algo, entrega su amor y un pedazo de su alma, la expande por el universo. La cultura unifica al mundo, es la base de la sociedad, promueve la educación, el razonamiento, es como el agua, necesaria para todo ser humano y nos ayuda a elevarnos sobre los retos de la vida.
El artista deja parte de su ser en su obra y al compartirla se entrega a sí mismo al universo.



























