
ENTREVISTA EXCLUSIVA
Cynthia Durán nació en Los Ángeles, California, en el hogar de padres salvadoreños que emigraron huyendo de la guerra civil de su país natal. Como parte de su herencia y su identidad, Cynthia creció comiendo en casa pupusas, loroco, curtido de col y quesadillas, entre otros bocadillos que preparaban las mujeres de la familia y comenzó a preparar pupusas cuando tenía diecisiete años, lo aprendió de su madre.
En julio de 2021 tuvo la iniciativa de preparar una línea de comida salvadoreña congelada e inició Xinca, una empresa familiar que actualmente ha puesto sus productos en varios estados de Estados Unidos. Eso ha sido el resultado de mucho esfuerzo, inversión, tiempo y amor a las raíces de su identidad. La conocimos en el famoso Fancy Food, en el cual comenzó a participar en el 2022. Cynthia ha vivido en varias ocasiones en Nueva York y conoce bien los barrios populares en Queens y Brooklyn, su experiencia buscando la comida con la que creció, fue el detonante que la motivó a convertirse en una embajadora de la cocina salvadoreña a nivel nacional.
¿Cómo y cuándo surgió la iniciativa?
-En el 2021 pensaba sobre si había un modo de hacer la comida salvadoreña más accesible para la gente, por experiencia propia, ya que como yo me movía mucho y no podía encontrarla fácilmente, -en la sección de comidas congeladas especialmente-, a diferencia de otros tipos de comida, como la mexicana o la asiática, pero de otras cocinas latinoamericanas en general, no era tan fácil encontrar comida y cuando uno las desea, debe ir a tiendas especiales para encontrarlas.
Durante una visita a la familia de mi padre en Fresno, les pregunté a mi madre, a mi tía y a mi prima sobre una curiosidad, les dije que quería hacer una línea de comida salvadoreña, yo pensaba que quizás era algo estupido, pero ellas me dijeron que era una buena idea y que la debía realizar porque no había. Yo trabajaba para compañías grandes y tenía buenos ingresos, pensaron que yo no iba a dejar mi trabajo para enfocarme en este proyecto, pero en el 2022 me tomaron en serio, cuando fui a mi primer show del Fancy Food en las Vegas. Ahí mi familia dijo sí, esto es de verdad, entonces vieron otras marcas de comida que están en tiendas grandes y es cuando se dieron cuenta de que lo que estaba haciendo era en serio.
¿Cuál ha sido el reto más grande?
-Mi mayor reto con este proyecto han sido realmente muchas cosas, porque para arrancar con este tipo de negocio es bien difícil, se necesita aprender sobre muchas cosas que nunca me había imaginado y este ha sido el trabajo más difícil e interesantes que he debido hacer en mi vida. Todos los días estoy aprendiendo algo nuevo. Para llevar adelante este tipo de negocio debes tener un carácter diferente, porque las cosas no son fáciles, uno debe tener la capacidad de ser muy versátil, no puedes simplemente sentarse en un escritorio, debes realmente meter las manos en la masa, no es algo glamoroso, como mucha gente piensa, debes leer muchos artículos diferentes y convertirte en un conocedor de la industria, en uno bueno.
Además, tener financiamiento para establecer el negocio y hacerlo crecer es complicado, es costoso y mucha gente piensa que es fácil, pero no lo es, porque hay muchos costos, por ejemplo, para colocar tu producto en una tienda, hay unas que te cobran, otras tiendas no te cobran pero tu distribuidor te agrega otros recargos, así que son muchos retos diferentes cada día, siento que todos los días experimento nuevos retos.
¿Por qué escogiste el nombre Xinca?
-Quería un nombre que representara mis raíces nativas, ya que cuando crecí mi padre siempre me decía que nosotros éramos indígenas de El Salvador y buscaba un nombre que tuviera significancia sobre mi identidad y que representara al país de origen de mis padres, que es donde estan mis raices y la población xinca es un grupo originario centroamericano, diferente a los mayas.
Xinca me conecta con mis raíces y representa lo que yo soy. Es importante que los latinoamericanos no olvidemos nuestra parte aborigen.
¿Cuál ha sido la satisfacción más grande que te ha dado Xinca?
-A través de Xinca puedo educar a la gente sobre que los latinoamericanos también somos indígenas, de Guatemala y El Salvador, con un lenguaje, una cultura y una gastronomía muy rica e interesante, diferente a otros grupos. Los pipil crearon la pupusa y los xinca se llevaban muy bien con ellos. Esta raíz es parte de mi historia y con Xinca estoy educando sobre mi cultura originaria y sobre lo que en ella se come, que es con lo que yo crecí, esta es la parte más satisfactoria para mi, compartir la diversidad cultural que tiene América Latina y se que hay otras mujeres haciendo lo mismo, ¿por qué no?
Poder compartir la comida salvadoreña con otros, ya que hay gente que nunca ha escuchado sobre una pupusa, una quesadilla salvadoreña, sobre el loroco, incluso por el nombre Xinca, puedo educar a la gente sobre que hay una riqueza de las culturas aborígenes.
El haber sido finalista en la competencia de la Expo 2023 en la categoría de nuevos productos, fue muy satisfactorio, porque realmente mostró que nuestro producto es realmente bueno y puede estar en el mercado.
¿Crees que la nueva etapa que vive El Salvador favorece la promoción de su cultura gastronómica?
-Sí, porque con la nueva etapa que vive el país, hay muchos ojos puestos ahí y creo que siendo actualmente la tercera comunidad latilna más grande en Estados Unidos, con concentraciones en Houston, Nueva York y Los Ángeles, también en Carolina del Norte, va a haber más exposición e interés en su cultura y en su cocina.
Un mensaje final.
-Sí uno quiere comenzar un negocio de este tipo, debe saber que no es fácil, ya que se va a convertir en lo más importante de tu vida, especialmente los primeros años, porque cuando inviertes los ahorros de toda tu vida en el, le vas a echar ganas y dependiendo de tu forma de ser, puedes fracasar o lo puedes lograr, eso depende de ti. Una persona puede decir y comenzar un negocio, pero mantenerse debe ser una prioridad, eso suena loco, pero es como es, especialmente con este tipo de negocio, que realmente son costosos.



























