
El Operativo Matador, que puso en marcha la Administración del presidente Donald Trump en 2017 contra miembros de la pandilla MS-13 en Nueva York, fue una "cortina de humo" para aplicar también su política migratoria y contó con el apoyo de la policía local de Long Island, según revela un informe publicado este miércoles.
El informe "When Help is Nowhere to be Found", de la Coalición del Inmigrante de Nueva York y para el que se analizaron correos electrónicos que obtuvo a través de la Ley de Libertad de Información, señala que el Operativo Matador, en Long Islnd, en la ciudad de Nueva York y en partes del Valle de Hudson, fue creado hace tres años y se supone que duraría sólo 90 días.
Sin embargo, se transformó en un equipo de trabajo permanente codirigido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, el Departamento de Seguridad Nacional y la Administración para el Control de Drogas.
Igualmente asegura el estudio que desde su inicio, la Operación Matador fue concebida para aplicar la ley de inmigración aunque pretendía ser un operativo contra la MS-13, una de las pandillas latinas más peligrosas y con gran presencia en Long Island y otras regiones de Nueva York .
A través de esta iniciativa algunos inmigrantes, muchos de ellos centroamericanos, han sido detenidos por violaciones a las leyes de inmigración, de acuerdo con el estudio.
"Cuando fue lanzado hace tres años argumentamos que la Administración Trump lo estaba usando como una cortina de humo para un esfuerzo de aplicación de la ley de inmigración a gran escala. Estábamos en lo correcto", indicó Camille Mackler, directora de Política Legal de la Coalición en un comunicado de la organización.
"Nuestros hallazgos no sólo reivindican años de defensa, pero también revelan colaboración entre agencias del orden locales y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas a pesar de negarlo públicamente", afirmó.
Indicó además que el estudio provee evidencia de que la Administración Trump "criminaliza" a comunidades inmigrantes "para avanzar sus objetivos políticos a expensas de la seguridad pública y el bienestar de la comunidad".
De acuerdo con el informe de la coalición, realizado en conjunto con la Universidad Hoftra en Long Island y otras organizaciones, muchos miembros de agencias del orden consideran que esa colaboración de la policía local pone en peligro las relaciones con los inmigrantes.
Igualmente destaca que ciertas agencias federales, incluida la Fiscalía federal para el Distrito Este de Nueva York y el FBI, han expresado su preocupación sobre esfuerzos duplicados de ese equipo de trabajo y los que realizan otras agencias del orden que participan en iniciativas contra pandillas en Long Island.
Consideran que esa duplicidad puede fracturar los esfuerzos para enfrentar la creciente presencia de la MS-13 en esa región.
Destaca igualmente que el Departamento de Policía del condado de Suffolk, en Long Island, fue informado sobre la aplicación de las leyes de inmigración en civiles que se llevaba a cabo bajo el operativo "pero continuaron participando".
A pesar de que el Condado de Nassau, también en Long Island, dijo a las agencias federales que eran cautelosos de ser asociados públicamente con iniciativas como la Operación Matador, continuaron proveyendo personal a ICE y otro apoyo, y eventualmente algunos oficiales fueron enviados a entrenamiento para unirse al equipo de trabajo, indicó la Coalición en el comunicado.
En 2017, año en que nació Operativo Matador, Trump visitó Long Island donde declaró la guerra a las MS-13 y prometió erradicarla. EFE News



























