
César Vargas llegó a los Estados Unidos a la edad de 4 años de la mano de su madre, con quien cruzó la frontera arriesgando todo para darle una vida mejor, luego del lamentable fallecimiento de su padre.
Estudió en las escuelas públicas como cualquier neoyorquino, se crio como cualquier americano de su edad, pero en sus venas resalta el orgullo de ser mexicano.
Con esfuerzo y dedicación logró graduarse de la escuela y la universidad, hasta poder convertirse en el primer abogado indocumentado de todo el estado de Nueva York.
César Vargas, durante su carrera académica ha experimentado distintas batallas como inmigrante indocumentado, no obstante, ha logrado superar cada una de ellas, destacándose académicamente. Fue un estudiante con honores tanto en la universidad como en la escuela de leyes.
A lo largo de la entrevista César destacó a su madre como su mayor orgullo, a quien desde niño la ha escuchado y a la fecha lo sigue haciendo. Las palabras de su madre siempre las tiene muy presente en su memoria.
Le aconseja que defienda a la comunidad inmigrante en los tribunales para que tengan una voz, y de esta manera asegurar que la ciudad de New York, este protegiendo a todas personas sin importar su estado migratorio, “Aquí seguimos adelante y luchando para que sepan que somos una voz para toda nuestra gente”, subraya Cesar con firmeza.
César Vargas es un líder reconocido a nivel nacional al frente de la lucha por la reforma migratoria y la Ley DREAM.
Vargas fue el estratega nacional de alcance latino para la campaña presidencial de 2016 del senador Bernie Sanders.
Ha sido reconocido como uno de los “Latinos prominentes en la política estadounidense” de HuffingtonPost.
Como licenciado en derecho e indocumentado de la Facultad de Derecho de la Universidad de la Ciudad de Nueva York, lideró la lucha por la igualdad de oportunidades y el acceso a la práctica del derecho.
Su defensa e historia ayudaron en los esfuerzos nacionales para convencer al presidente Obama de tomar acción ejecutiva para crear el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), un programa muy necesario a la luz de la inacción del Congreso en la reforma migratoria.
Vargas, también ha educado a inmigrantes en todo el país sobre sus derechos, ha hablado en nombre de su comunidad en audiencias del Congreso, ha sido voluntario en clínicas para ayudar a los inmigrantes a conocer sus derechos, asesora a familias de militares que tratan con problemas de inmigración y brinda representación gratuita a niños enfrenta la deportación en la corte de inmigración.

¿Qué significa para ti ser el primer abogado inmigrante de Nueva York?
- Ser el primer abogado indocumentado, significa para mí, un sueño hecho realidad, es el sueño realizado de mi mamá, no solamente fue un éxito mío, sino, que fue un sacrificio donde mi mamá arriesgo todo para darme una vida mejor.
Recuerdo cuando cruzamos la frontera, ella agarrándome de la mano todo ese tiempo, arriesgando todo sin importar que cualquier cosa nos pudiera pasar.
Cuando me tomaba de la mano me decía que siempre iba a estar conmigo, que siempre me iba apoyar y que estaba haciendo esto por mí. Para mi es realizar este sueño, significa no solamente tener una vida más prospera, sino, asegurar que le demos la oportunidad y a otras personas para que puedan lograr sus metas.

¿Cómo fue ese proceso de pertenecer a las fuerzas militares?
- Mi carrera militar inicio desde que yo estaba en la secundaria, para mí fue un sueño matricularme en West Point.
Yo particularmente después de los atentados del 11 de septiembre me dediqué a servir a las fuerzas armadas, siempre prometí que iba a realizar esa meta para demostrar la contribución de los inmigrantes y los Dreamers.

Desde tus inicios o durante tu proceso formativo tuviste barreras para lograr tus metas, ¿Cuáles fueron esas barreras y cómo lograste superarlas?
- El primer obstáculo fue cuando estuve tratando de matricularme en las universidades, tenía 16 años en ese tiempo y estaba viendo a muchos de mis amigos enviar sus aplicaciones para distintas universidades.
Recuerdo que fui donde mi consejero de la secundaria y le conté que quería ir a West Point y él me respondió, que no podía ir a esas escuelas por ser indocumentado, ese fue el primer obstáculo, el primer golpe al ver la realidad que no tener documentos me iba limitar, me iba a parar a no cumplir mis sueños.
Ese obstáculo fue superado cuando hablé con mi mamá y le conté lo que estaba pasando que no iba a poder ir a la escuela y, a lo mejor iba a trabajar en alguna otra cosa, entonces, ella me dijo: “que cuando una puerta se cierra otra se abre”, eso es algo que quedará toda la vida en mis pensamientos.
Entonces seguí buscando y con el apoyo de mis amigos y maestros me pude matricular en Saint Francis Collegue y pude graduarme, esto lo logré trabajando de mesero y estudiando al mismo tiempo.
En la universidad cuando me dijeron que posiblemente me sacarían por no tener documentos, otra vez, con el esfuerzo de mis consejeros escolares y con el liderazgo de la universidad me apoyaron para que yo siguiera estudiando y no me sacaran, luego me pude graduar de la universidad en 3 años.
Otro obstáculo, fue cuando quería empezar a trabajar como abogado, pero, no podía porque no tenía seguro social y en lugar de seguir mis estudios ya estaba entendiendo que mi estatus migratorio me estaba limitando.
Quiero comentarte también que, tomé la prueba para hacer el examen, fracasé 2 veces, pero seguí siempre adelante hasta que la tercera vez sí logré llegar a las calificaciones para estudiar leyes.
Cuando me gradué, tuve otra Barrera para poder obtener mi licencia y lograr ejercer como abogado, pero, trabajando con otros abogados increíbles enviamos mi solicitud para yo poder ejercer como abogado.
Yo declaré públicamente en 2010 que, aunque no tenía documentos no teníamos miedo porque esta era nuestra historia, este era nuestro país.
Recuerdo también cuando me dijeron que tenía todas las calificaciones para ser abogado, pero, aun así, rechazaron mi solicitud entonces yo me pregunté para que estudie todo este tiempo.
Ese también para mí fue un obstáculo, pero, aun así, tenía prácticamente un movimiento detrás, como, por ejemplo, mi familia, mis amigos, mi madre qué me decía: “César tú siempre lucha, tú nos vas a dar una voz”, y para mí eso fue lo que me animó a seguir adelante para pelear y demandar en la Corte.
Yo mismo les dije: “recuerden que soy abogado y siempre voy a pelear”. Finalmente ganamos esa batalla. Tuvimos el apoyo de los senadores, de los concejales, del Fiscal General de la ciudad de Nueva York, entonces demostramos todas las evidencias y ganamos.
El 3 de febrero del 2016, finalmente jure como el primer abogado indocumentado en Nueva York. Es decir, yo me gradué en 2011, ingresé mi solicitud en 2012 y en el 2016 aceptaron mi solicitud.

¿Experimentaste algún tipo de discriminación mientras estabas en las fuerzas militares o la universidad por parte de tus compañeros?
- En las fuerzas armadas definitivamente si, particularmente por nuestro propio jefe de nuestra fuerza Armada el presidente Donald Trump.
En las fuerzas armadas, muchos de los que ingresan son inmigrantes y nosotros en diversas ocasiones preguntamos cómo era el proceso para obtener nuestra ciudadanía, muchas veces nos ignoraron y nos decían: “que eso a ellos no les importaba, porque no estaban para ayudarle a los inmigrantes”.
Ese es otro mundo donde los inmigrantes son ignorados, discriminados, aunque estén haciendo bien su trabajo o mejor que los ciudadanos.
Recuerdo que estaba tratando de ayudar a muchos de mis amigos que tenían problemas de su ciudadanía, uno de los sargentos me dijo: “aquí tú no eres abogado, tú no ayudas a nadie”.
También, recuerdo cuando estuve en mi entrenamiento avanzado, dos de mis soldados eran inmigrantes, uno de ellos de Rusia y la otra de Perú.
Fue una experiencia muy diferente, porque ellos entienden lo que significa ser inmigrante en las fuerzas armadas, fue indudablemente una mejor experiencia ya que me dejaron ayudar a otros soldados con respecto a su estatus migratorio.
Después de apoyar a varios de mis compañeros, muchos de ellos me designaron como el Soldado Distinguido de esa generación.
Con todo esto quiero decir qué, dándonos una oportunidad, nosotros los inmigrantes vamos a demostrar que podemos hacer muchas cosas por este país.
¿Cómo beneficiario del programa DACA y soñador consideras que ya lograste tu sueño o deseas aspirar a más?
- Realizar mis sueños, es realizar la oportunidad de implementar políticas en favor de los inmigrantes, no solamente en Washington DC, sino, también a nivel local, para que nuestra comunidad migrante ya sea indocumentados o qué estén en el programa daca o TPS, puedan lograr sus metas y sueños.
Para mí, lo más importante también, es asegurar que la ciudad pueda brindar esos recursos con ayuda legal a los inmigrantes, de esa manera demostrar que, si vienen aquí, van a estar respaldados por una ciudad qué les va a dar la bienvenida y los vamos a apoyar para que sigan sus estudios.
Ser inmigrante de por sí es difícil, tienen que enfrentar el idioma, la violencia, el crimen y muchas otras cosas más.
Así como mi familia, como mi mamá estaban enfrentando muchos obstáculos, mi trabajo como abogado, está, en trabajar por los inmigrantes cuándo lleguen a esta ciudad.
¿Por qué crees que la administración de Donald Trump odia a los soñadores e inmigrantes como tú sabiendo que su aporte en este país es muy importante?
- Este presidente quiere criminalizar a los inmigrantes cuando fueron ellos, quienes le ayudaron a desarrollar sus empresas.
Desafortunadamente, este presidente usa a los inmigrantes y los explota como una manera de hacer campaña y poder ganar las elecciones.
Mi servicio militar es aceptar que este presidente es mi jefe, pero para mí, lo más importante es asegurar que él y todos los políticos respeten los derechos constitucionales de nuestra nación, y poder dar esa protección a toda nuestra comunidad sin importar su estatus migratorio.
Este presidente quiere usar a los inmigrantes para ganar otra elección, pero vamos a seguir adelante contribuyendo en las fuerzas armadas y en la economía de este país por muchos años.
Donald Trump, algún día dejará la presidencia y nosotros los inmigrantes vamos a continuar ayudando al crecimiento de esta nación, con el objetivo de tener una vida mejor para todos.

¿Cuál es el mayor orgullo de tus raíces y por qué?
- Para mí, mi mayor orgullo son mis raíces, ese amor a nuestra cultura.
Venir a este país y ser americano, pero también, decir que, soy orgullosamente mexicano.
Quiero que todos nuestros jóvenes que vienen a este país, no se tengan que olvidar de su cultura, de su comida, de su familia.
Para mí es un gran orgullo ser mexicano, escuchar la música norteña, comer los tacos, el mole, entre otras comidas que son extraordinarias.
Ese es mi mayor orgullo y esperamos que podamos mantener ese orgullo de nuestra cultura, como latinos, vamos a demostrar que ser mexicano o de cualquier país de Latinoamérica es ser americano también.
Nos podrías dar un mensaje para que las personas especialmente los jóvenes logren cumplir sus sueños
- Para mí el único mensaje qué les puedo dar es, que no están solos, siempre hay alguien que los va a apoyar, ya sean sus maestros, su familia, sus amigos.
Nunca están solos, hay gente que estará dedicada a su éxito y se empieza desde asegurar que si podemos cumplir nuestros sueños.
¡Sí se puede y vamos a seguir adelante!



























