
En los últimos diez meses, Carlos Martínez ha estado recluido en el centro de detención de Eloy, en Arizona, luchando por no ser deportado del único país que ha conocido desde que tenía nueve años. Ahora lucha también por su vida, tras contraer COVID-19 en el que es el centro de detención con más casos de la enfermedad, con un aumento de 813 % en apenas 10 días.
La semana pasada, Sylvia Valdenegro recibió la noticia que tanto temía: su hijo Carlos, que se encuentra detenido en este centro de ICE desde agosto del año pasado, se había contagiado de COVID-19.
"Todos los días rezaba porque no pasara, pero él mismo nos llamó y nos dijo que había dado positivo a la prueba", dijo Valdenegro a Efe.
En la última semana los números de casos de COVID-19 en Eloy, centro operado por la firma privada CoreCivic, se han incrementado de forma vertiginosa.
Mientras el pasado 11 de junio se reportaban solo 22 casos positivos de COVID-19 en el centro, la cifra aumentó súbitamente, registrándose al día de hoy un total de 201 casos acumulados entre los indocumentados detenidos, un incremento del 813 %.
En agosto pasado, en lo que su madre describe como un momento de desesperación, Martínez, de 38 años, salió hacia territorio mexicano debido a que un familiar se encontraba gravemente enfermo. En menos de 45 minutos se arrepintió y trató de reingresar a través del puerto de entrada en Nogales, pero al salir del país había perdido la protección que tenia bajo la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA).
"CHICO MODELO"
En 2003, Martínez se graduó de la Universidad de Arizona con una licenciatura de ingeniería en computación, y en 2012 fue uno de los primeros jóvenes en la nación en obtener la protección de DACA.
Aunque el inmigrante mexicano ha sido un “chico modelo”, con una carrera profesional y sin registro criminal, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) no ha querido dejarlo en libertad.
En febrero pasado, un juez de inmigración le otorgó la residencia permanente en Estados Unidos. Pero ICE apeló la decisión, por lo que el inmigrante continúa detenido.
"Yo quiero que me lo regresen vivo, no quiero que un día me digan que murió allá adentro; ese es mi más grande temor. Esta enfermedad (COVID-19) es mortal, y se han dado casos de gente que muere en cuestión de días", dice la angustiada madre.
Indicó que en la última llamada que tuvo con su hijo él se quejó de tener fiebre, que lo tenían en aislamiento y que podía escuchar que muchos otros tosían igual que él. Asegura que su hijo no está recibiendo atención médica y que las condiciones donde lo tienen son insoportables.
Por su parte, Claudia Arévalo, abogada de Martínez, dijo a Efe que presentará una nueva petición humanitaria solicitando al ICE dejar en libertad a Martínez, algo difícil de lograr, sobre todo por el contagio de COVID-19.
FOCO DE CONTAGIOS
El temor es mayor después de que el pasado 15 de junio se reportara que uno de los guardias en Eloy murió de COVID-19.
De acuerdo a las cifras mas recientes de ICE, hasta este martes un total de 2.403 inmigrantes se han contagiado de COVID-19 en los centros de detención. Eloy es actualmente el centro de detención migratoria con más casos reportados en el país.
La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) presentó una demanda a principios de junio solicitando la liberación de detenidos en los centros de detención de Eloy y de La Palma, en Arizona, especialmente aquellos que se encuentran en más riesgo de contraer COVID-19.
Por su parte, en declaraciones enviadas a Efe, Yasmeen Pitts O'keefe, vocera del ICE en Arizona, dijo que el aumento en los casos de COVID-19 en Eloy se debe principalmente a los esfuerzos por aumentar la cantidad de pruebas para identificar más casos de contagio, especialmente entre aquellos que no muestran síntomas.
"El ICE toma muy en serio la salud y la seguridad de su población detenida y el personal de las instalaciones, y tiene protocolos establecidos para abordar y mitigar la propagación de la COVID-19" dijo Pitts O'keefe.
Indicó que como una medida preventiva el Centro de Detención de Eloy también ha restringido todas las nuevas admisiones a la instalación para proteger aun más a los detenidos. EFE News
Demandan al Gobierno por la propagación de COVID-19 en centros de detención



























