De J.C. Garcione. Versión libre de Elías Balladares. Con Cecill Villar, Edison Carrera, Axel Tang, Ingrit Pérez y Piedad Castaño. Escenografía, vestuario y utilería, Tocando Puertas. Luces y sonido, Raúl Rivera. Producción de la Compañía de Comedias Cecill Villar. Estrenada dentro del marco del Primer Festival de Comedias de TEBA.
Por Carlos Navedo
IMPACTO

Comedia de salón, cuajada de situaciones erróneas dirigida por la talentosa e incansable actriz Cecill Villar, fue uno de los atractivos componentes del Primer Festival de Comedias de TEBA, y donde también se rendía tributo a esta infatigable artista oriunda del Ecuador.
Disfrutamos de sobremanera los entuertos de los cinco personajes que integran el reparto, además de los montones de líos, enredos y confusiones matrimoniales que surgen a todo lo largo de la representación.
“Cama para tres”, es un trabajo que cuenta como base elemental el hacernos reír (que es mucho más difícil que hacer drama), comedia de alta escuela y género para todos los públicos, para el más exigente y para el más popular, lo cual efectúa el acercamiento de este al teatro con temáticas digeribles haciéndoles entender argumentos sofisticados y al mismo tiempo que se recuerde por la mano del autor que la gente sencilla gusta tanto o más reír que llorar.
Un reparto encabezado por Cecill Villar y Edison Carrera, quienes se complementan el uno al otro, ponen de manifiesto su profesionalismo y enjundia actoral. Ambos dominaron sus papeles de Yvonne y Daniel, donde tuvieron mucha tela por donde cortar. Los dos actores volvieron a demostrar su alto sentido de quehacer escénico y que son unos amantes incondicionales del teatro hispano que se hace en nuestra urbe.
La puertorriqueña Ingrit Pérez, como Patsy, fue un acierto su incorporación al elenco y donde hizo de las suyas con situaciones comiquísimas como la vecina que husmea todo lo que ocurre a su alrededor y por supuesto en el apartamento contiguo.
Los dos restantes actores son como diríamos “harina de otro costal”, y nos referimos al novel actor argentino Axel Tang y la actriz colombiana Piedad Castaño. Ambos con gran brío hicieron suyos los personajes de Gabriel, el intruso e hipotético amante y el de la sirvienta metiche e igualada.
Tang se nos revela como un comediante en plena forma, donde recurre a todos sus recursos para sacar adelante su papel. Comienza con pie derecho entre nosotros, y si continua de tal forma le auguramos una muy prometedora carrera en nuestro ámbito teatral.
Piedad Castaño fue todo un deleite, la ingenuidad aportada en su labor, pone de manifiesto todos los recursos de la gracia inigualable que ella posee como intérprete.
La dirección de Cecill Villar, fue encomiable y esta evidenció que todavía puede incursionar en el pluriempleo: acometer los trajines de actriz y directora. A todo esto debemos agregar que fue muy merecido el tributo rendido por este festival de comedias donde se homenajearon sus años de labor y trayectoria, donde muchos de sus compañeros del teatro y sus amigos periodistas dijeron presente.





























