Mes Internacional de la Mujer
Oriunda de Santa Ana de los Cuatro Ríos de Cuenca, al sur de Ecuador, Blanca Zhañay emigró muy joven a Nueva York, donde se ha consolidado como exitosa empresaria en la compleja industria de la joyería, sin embargo de lo cual, ha mantenido su vocación de servicio comunitario, el cual actualmente despliega desde la organización Mujeres Exitosas de Nueva York, de la cual es presidente.

En su patria natal inició estudios en Medicina y en Estados Unidos continuó trabajando y estudiando ingeniería comercial. Hace dos décadas estableció la Joyería Casa Blanca, especializada en compra y venta de metales y piedras preciosas, en el famoso distrito de las joyas en Manhattan, pero simultáneamente se ha consolidado como gestora de eventos y activa líder comunitaria, participando en iniciativas de ayuda humanitaria, servicios a los inmigrantes y a los estudiantes, respaldando iniciativas y actividades culturales, cívicas, de promoción turística y de servicios sociales en general.
En todas sus actividades empresariales y de voluntariado, Blanquita Zhañay, -como afectuosamente la llaman sus amistades y conocidos-, se destaca por su gran cordialidad, carisma, simpatía y entusiasmo. Entre otras cosas ha sido virreina del tradicional y reconocido Club Dinosaurios de Nueva York, representante de turismo de la cultura ecuatoriana. Su trabajo con comunidades de todo origen nacional, le ha motivado a aprender varios idiomas. Es miembro fundador de CUNANY, Compañeros Unidos por un Nuevo Amanecer, que realizan una importante labor humanitaria.
Con la organización Mujeres Exitosas de Nueva York mantiene una activa agenda de eventos, de entre los cuales se destacan su gran celebración a las mujeres en marzo y la gran Gala Blanca en octubre, pero mantienen un calendario de actividades cada sesenta días, todas encaminados a la promoción y empoderamiento de las mujeres, inmigrantes y grupos vulnerables.
Blanquita Zhañay, nos compartió detalles de su trayectoria y proyectos futuros, desde el mismo Distrito de la Joyería en la calle cuarenta y siete con Sexta Ave. en Manhattan.
¿Cuál ha sido su experiencia para empoderarse como una empresaria latina en la industria de la joyería?
- Esta es una industria dominada por hombres, en la rama de la joyería aquí, predominan grupos de origen europeo, judíos, rusos, polacos en ese sentido son muy celosos laboralmente, todos provienen de culturas con una mentalidad machista, en la cual las mujeres deben estar en la casa, ocupándose de los quehaceres del hogar y de los hijos, no frente a un negocio, pero poco a poco me gané mi espacio, con mucho esfuerzo, con perseverancia, tenacidad y con mucha cordialidad y amabilidad, demostrando que con profesionalismo, responsabilidad y mucha educación, uno puede lograr establecerse a nivel empresarial.
En esta industria de la joyería particularmente, el honor y el dar la palabra, vale más que miles de dólares, cuando se hacen transacciones de treinta, cuarenta, cincuenta mil dólares. En otras áreas por diez mil dólares le piden muchos requisitos, documentación, por ello es muy difícil ganarde un espacio, pero yo lo he logrado y soy parte de este mundo desde hace más de veinte años, en este tiempo nunca han necesitado una firma mía en un acuerdo, aquí a mí nunca me han pedido nada.
Debo reconocer que también me ha ayudado el buen prestigio que tiene la joyería ecuatoriana, que es más artesanal y detallista, que la joyería de aquí o de otras partes, que se elabora con máquinas, además la calidad del oro ecuatoriano es muy cotizada, así como la habilidad artesanal y artística de los ecuatorianos, muy cotizados como mano de obra en Nueva York.
¿Cuándo inicia su inquietud por apoyar a la comunidad?
- Realmente ha sido una vocación, una motivación, desde niña tuve el sentido de mantener la unidad entre las compañeras de la escuela, del colegio y en la universidad, donde fui presidente, tesorera y en Estados Unidos mantuve ese sentido, a pesar de que aquí debía trabajar, pero antes de graduarme ya trabajaba en la universidad en Queens y llegué a ser consejera de los nuevos estudiantes, a quienes ayudaba con aplicaciones para ayudas. Por mi puntaje fui seleccionada para trabajar tiempo parcial en Citibank, inicié como cajera en Queens y luego trabajé ayudando a los inmigrantes a abrir sus cuentas.
Ayudaba a los inmigrantes, sobre todo a los que no hablaban inglés, en una época cuando recién se instalaban los cajeros automáticos, los inmigrantes no confiaban en las maquinas hasta que poco a poco les fui enseñando a usarlas. Igualmente, en la universidad, donde teníamos un periódico que era un medio para informar a los nuevos estudiantes inmigrantes, ayudar a quien lo necesita ha sido una vocación de toda la vida.
Cuando me establecí con mi joyería, llegaron un par de artists buscando ayuda económica para el lanzamiento de su primer disco. Ahí me inicié como gestora de eventos, cuando logré llenar el Cristal Palace de Astoria con una concurrencia a total capacidad, se vendieron todos los discos y la gente no quiso irse hasta las tres de la madrugada, cuando inicialmente el evento terminaba a medianoche.
Con CUNANY, Compañeros Unidos para un Nuevo Amanecer, fui vicepresidente. Ahí ayudamos a los trabajadores jornaleros de la Ave. Roosevelt, dándoles cursos de información y de empoderamiento laboral, cursos de OSHA, la entidad inicialmente quedaba en la calle 47 con Queens Boulevard, después nos mudamos a la calle 36 hasta que llegó la pandemia.
¿Cuándo surge y a que se dedica la agrupación Mujeres Exitosas?
- Mujeres Exitosas de Nueva York surgió hace seis años en Queens, es una organización muy niña aún. Comenzamos dando ayuda en alimentos a los jornaleros de la construcción, hay personas que consiguen trabajo rápidamente, pero otros pasan varios días, con frio o calores extremos, ellos necesitan ayuda, les damos un platito de comida caliente en invierno o una bebida fría en verano.
La misión y la visión de Mujeres Exitosas es primordialmente ayudar a los huérfanos y a las personas de la tercera edad y obviamente a las mujeres. Realmente es una entidad que trabaja a nivel Tri-estatal, los miembros, todas mujeres, son de varios países. Nos llamamos mujeres exitosas, no solo por el éxito personal o profesional de cada una, además por el éxito de sentirnos contentas compartiendo y apoyando a los más necesitados, hay mujeres de diferentes profesiones, vamos a ofrecer ayuda a lugares poco favorecidos, fuera de los centros urbanos, alejados de las ciudades.
Hemos realizado obra en varios países, en Santo Domingo, República Dominicana, en Colombia, en El Salvador y este año, -bajo mi presidencia-, vamos a ir a Ecuador, incluso hemos conseguido que se nombre a una calle en Guayaquil, Mujeres Exitosas de Nueva York, la cual vamos a inaugurar este año, pero lo más importante es que en esa calle, vamos a obsequiar carretillas a pequeños emprendedores, además de entrenarles para que inicien sus pequeñas empresas.
¿Cómo se financia la labor de Mujeres Exitosas?
- Nos autofinanciamos, organizamos la Noche Blanca, una gala muy elegante, en la cual recaudamos fondos. La fundadora de esta entidad es la señora Gina Bermeo de Bolaños, guayaquileña, ya retirada de su trabajo como contadora profesional, estuvo muy envuelta en la comunidad, incluso en política, ella no apoya el que solicitemos ayudas económicas fuera de nuestra entidad.
Nuestros eventos son gratuitos, dedicados a promover la unión de la comunidad para crear redes de contacto, consideramos que es importante que las personas se entrelacen y se ayuden mutuamente, hay muchas ayudas económicas, educativas, profesionales, pero si uno no las conoce se pierden oportunidades y la comunidad pierde la posibilidad de avanzar.
Este año nuestro evento y coctel por el Mes de la mujer será el sábado 4 de marzo, en el 100-01 de Northern Blvd. en Corona, todos están cordialmente invitados, reconoceremos a mujeres de diferentes países, que trabajan y dedican su tiempo a ayudar a la comunidad, lo cual es muy difícil, porque aquí se debe trabajar, cuidar de los hijos, del hogar, entonces es un mérito el ayudar a la comunidad y eso se debe recocer.
Un mensaje final
- Nunca en la vida se detengan en trabajar en sus ideas y sus sueños, siempre van a haber obstáculos, le pueden decir muchas veces no, pero todo depende de uno, a mi me han dicho hasta diez veces no y he continuado con perseverancia hasta conseguirlo. Muchas veces somos tímidos, no somos buenos comunicándonos, muchos son talentosos y por la timidez se quedan detrás y no son expuestos, hay que vencer esos obstáculos y seguir adelante, sin temor, con confianza y con firmeza.




























