
Fue crónica de un triunfo anunciado: Bill de Blasio ganó ampliamente la reelección a la alcaldía de la ciudad de Nueva York por 66.4 por ciento a 27.8 por ciento a Nicole Malliotakis, ratificando su segundo término como alcalde centésimo noveno (109) de la Gran Manzana.

70 MIL VOTOS MENOS
Sin embargo, de Blasio cayó en siete por ciento del total de votos que recibió en su primera elección como alcalde el año 2013. De Blasio resbaló en más de 70 mil votos.
Malliotakis, con 302, 899 votos, para consuelo del Partido Republicano, superó en más de 39 mil votos la participación de Joseph Lhota en la pasada elección cuando apenas consiguió 24. 31 por ciento de los votos (264,420). De Blasio obtuvo entonces 73.15 por ciento o 795, 679 votos.
Siguiendo el mismo libreto, también ganaron el contralor Scott Stringer, quien repitió su mandato obteniendo 76 por ciento de los votos, e igualmente Letitia James en la posición de Defensora del Pueblo obteniendo 73 por ciento de los votos.
Rubén Diaz Jr. ratificó su puesto en la presidencia del condado de El Bronx, barriendo a sus tres contrincantes, al obtener el 88 por ciento de los votos.
Asimismo, Eric Adams ganó la presidencia del condado de Brooklyn. Fue electo fiscal de distrito de Brooklyn, Eric Gonzalez con 89 por ciento de los sufragios.
En la presidencia del condado de Manhattan se ratificó a Gale Brewer, que ganó con el 83 por ciento de votos. Fiscal del distrito de Manhattan fue relecto Cyrus Vance, sin rivales.
En el condado de Queens, volvió a ser relecta como presidenta, Melinda Katz con 78 por ciento de los votos.
LATINOS GANADORES
Todos los latinos buscando un segundo término como concejales, igualmente obtuvieron victorias sin contratiempos.
En el distrito 2, ganó Carlina Rivera con 83 por ciento de los votos.
En el distrito 7 ganó Mark Levine, uno de los más serios aspirantes a reemplazar a Melissa Mark Viverito en la presidencia del concejo municipal. Obtuvo el 95 por ciento de los votos.
En el distrio 8, Diana Ayala logró una victoria contundente con 91 por ciento de los votos.
Por su parte, en el distrito `10 de Manhattan, el concejal Ydanis Rodríguez triunfó en su reelección con el 90 por ciento de los votos. Ydanis, es asimismo una de las más serias cartas latinas que podrían reemplazar a la boricua Mark Viverito que deja el cargo a fin de año.
En el distrito 14, por su parte, Fernando Cabrera se ratificó en la posición al ganar con 85 por ciento de los votos.
En el distrito 15, Ritchie Torres ganó con 94 por ciento de los sufragios.
En el distrito 17, otro latino triunfó sin dudas: Rafael Salamanca fue relecto con 93 por ciento de los votos.
DIAZ SALTÓ Y GANÓ
En el distrito 18, el ex senador estatal Rubén Diaz ganó el puesto de concejal con 81 por ciento de los votos.
Asimismo, en el distrito 37 el quisqueyano Rafael Espinal, consiguió la victoria con el 90 por ciento de los votos.
En el distrito 38 ganó la relección Carlos Menchaca, con 82 por ciento de los votos. En el distrito 43 ganó con claridad Inez Barron con 93 por ciento de los votos.
Las sorpresas estuvieron fuera de la ciudad de Nueva York.
En Westchester perdió su puesto de presidente de condado, Rob Astorino, reconocido republicano, quien perdió ante George Latimer por 59-41. Mientras en el condado de Rockland, el republicano Ed Day, perdió la presidencia ante Maureen Porette por 57-41 por ciento.
LOS DEBERES DEL ALCALDE
La cuestión crucial para el alcalde Bill de Blasio en su segundo mandato es que deje a un lado, concluya con la sombra del ‘pay-to-play’, política poco transparente en el manejo de la ciudad.
El ‘pay-to-play’, denunciado también en la recta final por Nicole Malliotakis, que todavía ensombrece la gestión del alcalde de Blasio es la política de yo te financio y tú -a cambio- me das lo que yo te pido en tu administración.
El empresario Jona Rechnitz testificó hace unos días atrás que él daba dinero a montones a la campaña del alcalde hoy relecto, a cambio de favores que iban desde ganar licitaciones, tener información privilegiada así como nombrar a quien quisiera en su administración.
Rechnitz dijo que cuando menos dio $160 mil a la campaña del alcalde que le permitió entrar y salir del city hall como en su casa.
Todo esto salió a la luz a raíz del juicio que se ventila contra el jefe del sindicato de Correcciones, Norman Seabrook.
Rechnitz lo habría sobornado para conseguir que los $20 millones de las pensiones del sindicato de trabajadores se invirtieran en un fondo de inversiones de un amigo suyo.
DESAMPARADOS SOLUCIÓN
De otro lado, el factor crimen cuenta para juzgar una buena gestión, pero todo estaría muy bien para el alcalde de Blasio si no hubiese tenido en marcha varias investigaciones en su contra.
No ha quedado claro cómo es que casi medio centenar de funcionarios permitieron que el lobista James Capalino se beneficiara de una gran transacción inmobiliaria, dejando entrever gestiones pocos transparentes.
Capalino colaboró con $40 mil a la campaña De Blasio 2017 que buscó la relección del actual alcalde y dio $10 mil adicionales usando su chequera personal a “Campaign for One New York”, “non profit”que cerró después.
Otro asunto crucial que el alcalde tendrá que rectificar es su política hacia los desamparados, que han aumentado desde cuando llegó a la alcaldía de 51.470 personas a 61,471.
En agosto pasado se contabilizaron 13,315 familias en estado de desamparo en la ciudad de Nueva York, que tenían 22,970 niños igualmente desamparados, durmiendo cada noche en los refugios del sistema municipal.
La administración de Blasio tiene el deber moral de resolver franca y justamente el problema de la vivienda para las familias de bajos ingresos: no se quieren apartamentos “sobrantes”, porque dicha política está intensificando la gentrificación.
Se requiere una solución digna y justa: Bill de Blasio tiene cuatro años más para resolverlo.


























