
Al iniciar la charla con su Mate en mano, Sol Aramendi nos presenta su repertorio fotográfico que ha venido recopilando en años de trabajo.
Sol Aramendi es una artista de origen argentino que llegó a Nueva York hace muchos años.
Desde su llegada, inició ofreciendo clases de fotografía en español en un centro comunitario llamado Local Project, ubicado en Long Island City, a la fecha sigue funcionando y brindando talleres.
Ese trabajo de años llevó a Sol hacer conexiones con museos para expandir su programa, creciendo significativamente.
En ese trayecto, empezó a tomar en cuenta un tema que para ella es de mucha importancia como lo son, los derechos de los trabajadores, especialmente los derechos de los trabajadores inmigrantes.
Para adquirir más conocimiento sobre este tema, Sol decide paralelamente a su trabajo artístico estudiar un máster en estudios laborales, de esta manera poder entender mejor ese tema, sobre todo en economía, por ello, sus proyectos son bastante artísticos e investigativos.
“En Estados Unidos hay 11 millones de inmigrantes qué aportan a la economía en taxes y ese dinero en este momento ha quedado afuera de todas las ayudas que ha dado el gobierno”, subraya Sol.
Muchas personas de la comunidad latina no pueden aplicar a ayudas sociales y el trabajo de Sol consiste en enfocarse en eso, porque hay mucha gente de nuestra comunidad que hace mas de tres meses que no trabaja y no paga la renta.

¿Estás trabajando con la comunidad inmigrante en general o específicamente con la comunidad latina?
- Decir la comunidad es algo muy grande, en realidad estoy trabajando con grupos específicos de centros de trabajadores.
Otras organizaciones también son los que han tratado de proveer ese vacío qué el gobierno no está proveyendo, entonces, yo estoy documentando esos centros en Staten Island, en Brooklyn y Queens, estos miembros con sus centros que en su mayoría son trabajadores que no han recibido la ayuda, ni califican para el desempleo, están organizando despensas y diferentes cosas.
Muchas mujeres se están organizando en cocer mascarillas y otros diferentes proyectos que están sucediendo, dentro de eso, la idea es hacer que se dé cuenta el gobierno y todos, de que se necesita ese dinero, que pueden ser indispensables para su trabajo, pero no para su humanidad y esa es la manera en que yo siento que los trabajadores inmigrantes están siendo tratados.
¿Cómo te incluiste en todo este proceso, qué fue lo que te motivo a realizar este trabajo por la comunidad inmigrante?
- El hecho de empezar a dar estas clases en español y de ir a través del proceso de inmigración del que hay aquí, vine un poco dándome cuenta de mis privilegios al obtener esa posibilidad de sacar una visa, entonces el ver que nuestra comunidad no la tiene, eso fue lo que me motivó a trabajar por ellos.
Mi trabajo esencialmente es documentar el trabajo de años de estos activistas y estos organizadores, así como también, cuando la comunidad se organiza sola como en el caso de Mujeres en Movimiento, y yo con mi trabajo estoy apoyando en eso.
¿Con qué organizaciones estás trabajando, pretenden en el trayecto incluir más organizaciones?
- Estamos trabajando con la Colmena y la organización Proyecto de Justicia Laboral, todo va sucediendo en el transcurso del tiempo y vamos trabajando orgánicamente con varias organizaciones, en ese trayecto también se van a ir incluyendo más organizaciones.
Las grandes empresas usan a la comunidad inmigrante y luego las desechan ¿Cuál es tu percepción sobre eso?
- Es bueno resaltar eso porque, para mí lo importante es de entender también, que esto es un plan económico, es un plan para excluir a los trabajadores inmigrantes ya tenemos un liderazgo que ganó con un discurso de odio hacia la comunidad inmigrante y eso le funcionó para ganar, entonces digamos, por un lado, somos un Target inventado porque, en realidad la gente sólo quiere trabajar. Ese estatus de criminales que nos han inventado para ganar votos y cierta gente quiere escuchar, lo hacen por un tema de nacionalismo, por otro lado, es una situación injusta pero también, tiene una razón económica.
En mis talleres nosotros hablábamos de economía y de todo lo que está pasando.
La gente cree que es un fracaso personal el que tengamos que hacer cola para pedir comida, para mí, es un tema muy importante especialmente en nuestra comunidad inmigrante y para ver en el lugar en donde estamos y cómo pelear desde ahí.
Esas son cosas que estuvimos tratando en las clases también, el racismo dentro de nuestra comunidad inmigrante
¿Como fue tu trabajo en la publicación que realizó la universidad de Cornell?
- Lo que hicimos ahí fue un reporte de cómo los inmigrantes aportan a la economía, especialmente en conjunto con la Colmena, porque Staten Island es un condado que está olvidado, es el único de los condados que es republicano, hay mucho racismo es donde pasó lo de Eric Garner, hay una comunidad grande inmigrante especialmente mexicana y de otros países de Latinoamérica.
En conjunto con la colmena, desde hace tres años estamos trabajando con la comunidad, lo que nosotros queremos también es que se reconozca, porque existen muchos mitos.
Los mitos que vemos, es que los inmigrantes no pagan taxes y reciben muchas ayudas y beneficios, estos son mitos qué son mentiras.
El otro mito es que los inmigrantes no traen ganancia a un lugar, sin embargo, los inmigrantes rentan, compran comida, compran carro, etc. entonces parte de eso es demostrar que los inmigrantes también aportan a la economía.
Aparte que, si uno es empleador y tiene un inmigrante como empleado te cuesta mucho menos, en ese empleado entonces, ahorran también los empleadores.
Queríamos entonces, demostrar un poco de eso y luego mostrar cuan vulnerable es el trabajador, la idea de este trabajo fue tener números y documentarlos, entonces así es como se hizo ese reporte.
¿Cuál es tu opinión sobre la campaña que están realizando ambos candidatos presidenciales con respecto a la comunidad latina?
- Bueno, uno ya sabemos que es obvio, qué encierra chicos en jaulas, el año pasado se murieron tres niños que estuvieron encerrados un acto deshumanizado frente a nuestra cara. Lo único que yo sé es que nadie va a dar nada si no se pelea, entonces hace años todas estas organizaciones han estado peleando, deben continuar trabajando y empujando para las leyes, mientras nosotros miramos como las leyes se van haciendo peor para los inmigrantes. Entonces yo creo en la fuerza de la comunidad, yo creo en la fuerza comunitaria, que hay que trabajar en nuestro barrio, en nuestra comunidad, en las organizaciones y si continuamos con este mismo sistema vamos a retroceder otros 5 años más. ¡La lucha sigue, no hay descanso!

¿Cómo ustedes están empoderando a la comunidad para que conozcan sus derechos?
- Es un inmenso trabajo, las organizaciones están superadas por este tema, las organizaciones necesitan más. Para mí se viene algo terrible en agosto porque las organizaciones no dan abasto, nos han puesto en una posición que no se da abasto por tanta demanda que están teniendo.
La gente necesita muchas cosas, eso no se arregla con una caja de comida cuando en la realidad debes pagar $5000 de renta. Una señora por ejemplo que visité, no tenía $60 para pagar su teléfono y el niño tiene que ir a la escuela.
Esa es otra responsabilidad que se puso sobre los padres, porque ellos debían tener internet para que sus hijos recibieran clases virtuales, pero no podía ni siquiera pagar el mes de renta, cómo era posible que iban a tener internet.
Es una situación muy lamentable. Se comprobó que en Estados Unidos la gente no tiene $500 para una emergencia la gente vive al día.



























