ARTHUR, UN MILLONARIO REBELDE QUE NO PIERDE VIGENCIA

Por Julia Miranda

Hace un par de años, Russell Brand desembarcó en Estados Unidos y tomó a Hollywood por asalto. Si bien el comediante inglés ya había participado de varias películas en la gran industria del cine, fue en “Get Him to the Greek” donde obtuvo su primer papel protagónico, que le aseguró un lugar en la lista de los mejores cómicos de la industria cinematográfica actual. En el filme, Brand encarnaba a la (des)controlada estrella de rock Aldous Snow, que siempre lograba mantener la calma en medio del acelerado mundo de excesos en el que se desenvolvía. El personaje, un papel secundario en la comedia “Forgetting Sarah Marshall” de Nicholas Stoller, resultó tan efectivo que necesitó de una película propia. Y el público lo agradeció.

La combinación de dulce inocencia y descontrol salvaje de Brand, (que en “Get Him to the Greek” logra exitosamente hacer pasar una alocada maratón que involucra todo tipo de drogas como si se tratara de la tarde de un niño en una tienda de dulces) mezclados con el encanto propio de un dandy inglés, son componentes de una equilibrada mezcla que pocos actores logran conseguir tan bien. Él es el perfecto chico malo; parecería tener todo lo divertido de los excesos sin nada de lo nocivo. Pero el talento de Brand no se limita a la gran pantalla. También ha sido presentador de televisión, cómico de stand-up, presentador de radio y además cuenta con dos libros publicados.

No son muchos los actores cómicos británicos que logran cruzar el Atlántico y hacerse un lugar permanente en Hollywood. Uno de ellos, Dudley Moore, consiguió ganarse el corazón de los norteamericanos con una larga lista de papeles en comedias. Hace 30 años, Moore encarnó a un desenfadado soltero millonario, amante de las juergas y la buena vida, en la comedia “Arthur”. Ahora, Brand reinventa el personaje en la nueva versión de “Arthur”, que se estrenará en los cines de todo el país el 8 de abril.

Dirigida por Jason Winer, más conocido por su trabajo en la popular serie “Modern Family”, la película adapta la historia del millonario al siglo 21. En “Arthur”, el homónimo protagonista es heredero de una inmensa fortuna. Sin una preocupación en el mundo más que cómo divertirse, Arthur Bach ocupa sus días conquistando mujeres y pasándola a lo grande, hasta que un día debe enfrentar un terrible dilema. Su madre, interpretada por Geraldine James, lo pone ante una difícil elección: un matrimonio por conveniencia con una mujer que no le interesa en lo más mínimo, o perder el acceso a su fortuna. Asistido por su niñera Hobson (Helen Mirren) y su chofer y amigo Bitterman (Luis Guzmán), Arthur deberá mostrar que es un adulto responsable e independiente, capaz de valerse por si mismo, mientras intenta ganarse el corazón de Naomi, una guía turística de la ciudad de Nueva York. Jennifer Garner interpreta a la candidata para el matrimonio arreglado, Susan Johnson, y la dulce y sencilla Naomi es encarnada por Greta Gerwig. Como un atractivo adicional, Nick Nolte encana al acaudalado padre de Susan, Burt.

El terreno de las remakes suele ser peligroso de transitar. Y en este punto, bien podríamos preguntarnos: ¿Por qué una remake de “Arthur”? Y la respuesta está en su argumento. Porque en una sociedad cada vez más orientada al consumo, donde muchas veces los hombres y mujeres se miden no por lo que son, sino por lo que tienen, “Arthur” llega para demostrarnos con humor y con frescura que no todo está perdido. Y nos trae la certeza de que aún queda esperanza en aquella trillada frase que dice que el dinero no puede comprar el amor. Al menos, no para Arthur Bach.

 

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